Mi padre

Confesiones de una tarde, entre amigas, hoy cuenta Amorina.

En estos días de octubre, ya con mis 25 años, mantengo mi cuerpo de mujer en forma, tengo 1,65 de altura, morocha, bien formada, pero, pese a que he probado y realizado casi todas las fantasías sexuales, que por lo menos yo imagine, no dejo de extrañarme de mi vida sexual desde mi inicio a los 16 hasta los 21, donde me dedique, aparte de gozar, ganar dinero. 

A los 16 tenía un noviecito que me desvirgo, en mi casa, en una de las tantas tardes que nos quedábamos solos, mientras mis padres trabajaban y mis hermanos, estaban en el colegio, fue esa tarde, que si bien mi calentura era real, me percate, que el sexo, debía ser algo más, me ardió, no me gusto, mi desfollador un inexperimentado, no me hizo, gozar nada.

No sé cómo empecé a darme cuenta, que mi padre, me veía, con más que ojos, paternales, pero, una tarde que volvió temprano, me encontró, en plena actividad sexual, no se cuanto vio, pero me percate que casi todo, cuando me llevo una tarde, en el auto a la casa de una amiga en las afueras, y me dijo, ¿sentís algo por Pedro? El otro día vi que no gozabas, parecías una torta en una mesa, que la penetraban y comían pero no sentía.

Le dije, que era cierto, no gozaba, pero que era con el único que lo había hecho y no sabía cómo hacer. No me contesto nada, al otro día , después que llegue del colegio, me llamo por teléfono y me pidió que me quedara sola en casa, que no entrara «pedrito» el vendría a «hablar» conmigo temprano, me imagine todo, pero ni cerca, pensé lo que iba a ser, cuando llego, me indico que me fuera a duchar, eso hice, él fue atrás, me enjabonó, y me seco suavemente, me llevo a mi cama, abrió, mis piernas, colocó su pene, en la punta un centímetro y los flujos surgieron, pidiendo verga, me penetro una y otra vez, tuve mi primer orgasmo, eso sí era sexo, se la mamé en forma instintiva, una vez que dejo su semen en la boca, lo trague, saboreándolo, me dio vuelta, tomo mi vagina, chupándola, me lamía, salvajemente, mientras lo mamaba, penetraba con su lengua, con los dedos, tiraba de mi clítoris, me senté sobre su rostro, toda su lengua me sacudía, en éxtasis, mis flujos, bajaban, me tomo de la cintura, me dio vuelta, poniendo mi vagina sobre el falo , lo cabalgue, no sé cuántas veces, tuve orgasmos, pero por ser los primeros, estaba entusiasmada en continuar.

Esa tarde fue inolvidable, como no podía dejar el trabajo, todas las tardes, organizamos, un sistema, no quería, dejar de coger, de gozar, era, soy y seré puta, pero , ese pene, me dejo marcada, no encontré, hasta ahora ninguno como él, cada tanto, nos encontramos y nos sacudimos como esa vez, tuve varios novios, pero es imposible, que los deje de comparar, fui aprendiendo y ahora , si bien me recibí de abogada, trabajo de secretaría ejecutiva, y actúo de dama de compañía, de empresarios, por supuestos, que las mayoría de las veces, funciono , como una puta de lujo.

Ni en mi fantasía, más grande pensé, lo que me pasa, lo máximo, era ser cogida, ahora sueño, con coger a mi padre y cuento los minutos para hacerlo.

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