Relatos de mochilas, los viajes II
En la saga de viajes, tuve la oportunidad de ir a la Patagonia en el motorhome de unos viajeros que me trataron muy bien.....sumamente bien a decir verdad.
Relatos eróticos sobre fiesta
En la saga de viajes, tuve la oportunidad de ir a la Patagonia en el motorhome de unos viajeros que me trataron muy bien.....sumamente bien a decir verdad.
Tres amigas organizan la despedida de soltera de la cuarta, Anita, y para ello organizan una salida para cumplirle todas sus fantasías con el mayor detalle.
este es el final de la serie de relatos basado en los 5 sentidos (oido, tacto, vista, olfato y gusto)
En la celebración de su matrimonio la recien casada es infiel
Ed y Frank empezaron a chuparle las tetas con más fuerza y pasión, apretándolas en el proceso. Valerie estaba en un estado de placer inducido sexualmente, con su cuerpo siendo adorado por cinco hombres. "¡Ummmmgggg! ¡Ummmmggg! ¡Ohhhh! ¡Sí, fóllame el culo, Frank! ¡Se siente tan lleno!".
Como una fiesta familiar hace que descubra varias cosas de mi familia que eran un verdadero secreto.
Un gran evento me llevó a lo inesperado. El comienzo de un final. Quien iba a pensar que iniciaría así.
Eli decide junto a su madre enderezar su vida y dejar atrás los excesos y las fiestas, cuando su vida va hacia arriba recién graduada y con un matrimonio en puerta esa vida saludable la lleva a reencontrase con el hombre que inició todo su padre.
Después de tener relaciones con su padre ella lo busca para aclarar las cosas y al no encontrarlo decide llevar una vida llena de excesos que la llevan a una turbulenta vida sexual intensa implicando está ves a su madre.
Un estilo de vida lleno de vida excesos llevará a la joven protagonista a un sorpresivo reencuentro con su padre y al inicio de una relación prohibida llena de complicidad y deseo.
Estando con unas copas de más, pueden ocurrir cosas que no te lo esperabas.
El trato con mi prima era muy cercana, en varias ocasiones habíamos salido de fiesta y yo era algo así como su consentidor, porque para ir a las fiestas ella, solo la dejaban ir si yo la acompañaba, salía de su casa vestida muy conservadora, de falda larga y cosas así, pero en el carro se quitaba esa falda y abajo traía una mini
El verano de 2002 fue un verano en el que yo y mis amigos y amigas descubrimos experiencias nuevas, que la verdad nos gustaron mucho a todos.
Mi madre se empujaba hacia atrás para comerse por completo la verga del tipo, parecía que estaban en una batalla, a pesar de que mi madre era la que recibía los vergazos, ella también arremetía contra él con su enorme trasero, mi madre ya debía tener experiencia en esas prácticas porque si no, no comprendo cómo es que se aguantaba semejante pedazo de carne.
Esto fue hace varios años, yo vivo en otra ciudad y mi hermano vino a visitarme con su mujer para ir a una fiesta de unos amigos, quizá esto empezó poco antes de la fiesta cuando vi a mi cuñada arreglada para salir, se veía muy pero muy bien, unos senos medianos con buena forma, unas nalgas que piden ser acariciadas y bueno en conjunto un cuerpazo.
Me llamo Karina, tengo 32 años, soy divorciada desde hace 4 años y tengo una hija de esa misma edad; la causa del divorcio con mi ex marido fue que me embarace y el no quería tener hijos aun, pero bueno, así pasan las cosas; el caso es, que desde que me divorcie no he tenido sexo con ningún otro hombre, primero por cuidar a la niña y después por un poco de miedo, a lo mas que he llegado es a masturbarme, pero la verdad muy pocas veces porque soy católica y siento remordimiento.
Esther comenzó a chupar ahora la polla de Marcos, pero como yo ya se la había dejado a punto a los cinco segundos de entrar en su boca el tío se corrió y la muy puta de Esther chupó y chupó aun sabiendo que el tío ya se había corrido.
En un lateral había una entrada que supuse eran los servicios, me colé por ella y al entrar vi un espectáculo digno de la mejor película porno, un tío a cuatro patas era follado por un gorila enorme, mientras le chupaba la polla a otros dos gorilas que se estaban morreando entre ellos. Me puse ante uno de los urinarios y sacando la polla, me quité el preservativo que tiré a una papelera que había al efecto en casi todos los urinarios.
Me subí a la mesa con ella, me hinqué agarrándola por la cintura y la subí encima de mí. Nos movíamos como nunca, perfectamente coordinados. Ella gritaba mientras escurría ese líquido transparente y caliente de su vagina. Me acostó y comenzó a cabalgarme dando una exhibición de buen sexo hasta que me hizo venir.
Mis comienzos en el sexo fueron a finales del año 1998 cuando recién había cumplido mis quince años, yo tenia cerca de un año de masturbarme y de tener una gran curiosidad por el sexo, pero no fue sino hasta septiembre del 98 cuando en una reunión familiar, mi primo y su hermana se encargaron de abrirme los ojos y las piernas al sexo.