Fantasías de pareja, el juego... I
Cómo toda pareja, surgen cosas en momentos de intimidad, cada vez más la curiosidad y la excitación me van ganando.
Relatos eróticos sobre esposa
Cómo toda pareja, surgen cosas en momentos de intimidad, cada vez más la curiosidad y la excitación me van ganando.
Consigo trabajo pero mi encanta mi nuevo jefe y no puedo evitar cogermelo.
"Carolina buscaba en mi vicio la intensidad que su esposo ignoraba. Una historia de traición, deseo y el descubrimiento de su verdadera naturaleza bajo mi mando."
Una visita a la oficina se vuelve más que una visita, una fantasía cumplida sobre el escritorio
Si una gota de alcohol mi chaparrita acepta ser compartida con un completo desconocido
El arquitecto observa cómo su esposa es acosada por sus jefes en la obra. La excitación de verla ser tocada y deseada confirma su fantasía, preparándola a ella y su matrimonio para un futuro de sumisión y compartimiento.
Un esposo se excita con miradas ajenas hacia su esposa, descubre su egoísmo posesivo y lo transforma en morbo: el deseo se vuelve violento, exhibicionista y oscuro, mezclando orgullo, culpa y fantasías de ser observados.
Un día me encontraba en mi fabrica en el área de ensamble, por flojera de ir al baño en las oficinas decidí entrar al de los empleados y cuál fue mi sorpresa al ver pegado en la puerta por dentro de uno de los cuartos de baño un recorte de revista donde aparece mi esposa.
A ella siempre le a gustado poner caliente a otros hombres estando con migo, al principio a mi me molestaba pero después de 15 años de casados me empezó a llamar la atención y calentarme
Mi esposa duerme con la boca entreabierta
Llevando a cabo la fantasía de ver a mi esposa cogida por otro.
Le pedí a mi esposa probar cosas nuevas y acepta con tal de complacerme
Un lector me escribió para preguntarme cómo es un día común porque le sorprendía que yo hable tanto de sexo.
El protagonista comparte a Susana con los vecinos. Cristina la toca y la provoca, el joven se corre en su boca, y finalmente el viejo la penetra salvajemente en el baño, desatando gemidos intensos que confirman su entrega total al morbo compartido.
Susana descubre el dildo en el baño y lo usa frente al cristal, excitando a los vecinos. Cristina provoca, chupa el juguete y termina dándole una felación al joven, mientras el marido, al borde del límite, contempla la escena incendiaria.
Un esposo descubre que, tras una remodelación en su baño, los vecinos pueden ver a su esposa Susana, de 38 años, desnuda sin que ella lo sepa. La visión lo perturba y excita, abriendo la puerta a oscuros deseos prohibidos.
El esposo descubre, por accidente, que los nuevos ventanales permiten a los vecinos ver a su esposa Susana desnuda en la intimidad del baño. Entre sorpresa, celos y excitación, comprende que guarda un secreto capaz de cambiarlo todo.
Mi esposa es una mujer hermosa guerita y caliente
Ella poco a poco estiró las dos manos hasta agarrarle la verga por la mitad; el cuñado solo se recostó en la cama y ella lo comenzó a masturbar lentamente mientras se acercaba para mirarle la verga, muy de cerca.
Cristina, recatada pero ardiente en secreto, vive una noche de música, miradas y excesos. Entre el deseo por su marido y la entrega a un desconocido, descubre un placer prohibido que guardará como su mayor secreto.