Mi secreto I: Mi prima y su amiga

Esto sucedió hace casi 3 años, yo tenía tan solo 17 y vivía en Costa Rica.

Nunca he sido demasiado guapo, y no les mentiré, no es que tenga un pene de negro, pero tengo lo suficiente.

Soy alto de pelo negro y flaco.

Por ese entonces vivía cerca de mi prima, ella tenía 20, así que se imaginaran que era mi sueño hecho realidad, se llamaba Gabriela y tenía el pelo lacio negro y casi hasta la mitad de su espalda, con unas tetotas que casi sacaban ojos en la calle y su culo era imposible de ignorar.

Ella a veces venía a dormir a mi casa y yo hacia lo imposible por espiarla cuando se bañaba y cuando andaba en ropitas ligeras por la casa.

Me encantaba un camisón de ositos que tenía, que se le subía y me dejaba ver sus calzoncitos.

Una noche que mis padres no estaban ella y una amiga resolvieron quedarse en mi casa, para que yo no tuviera que quedarme solo en mi casa. Mis padres iban de viaje por el fin de semana.

Para mi era un sueño hecho realidad.

Mi sorpresa fue cuando llegó mi primita con su amiguita, una rubiesita alta, de tetas pequeñas, pero con carne de sobra en sus nalgas.

Que se contoneaban mientras yo babeaba el piso.

Ellas se pusieron a hacer comida y yo me senté a ver tele, claro sin perder un solo momento de ambos cuerpos.

-La cena ya casi esta lista primo… nos vamos a ir a cambiar ya venimos- la voz de mi prima me saco del trance en el que me tenía el culo de su amiga, que por cierto se llamaba Angela.

-Esta bien Gabi aquí las espero para comer- en realidad mi plan era verlas cambiarse, pero no puede por que ambas se metieron al cuarto y cerraron con llave.

Pero no me decepcione por que cuando salieron de ahí ambas tenían solo su ropa interior encima y casi me da un infarto. Traté de disimular, pero no podía mi verga ya estaba que explotaba. Esas tetas… el brasier de mi primita casi y a ni aguantaba la presión y le podía ver como sus pezones casi me llamaban a comerlos. Y ni decir el culo que se le veía a Angelita con esa tanguita que andaba, daban ganas de morderle esas nalguitas y meterle toda mi verga por su ano que se notaba virgen, excepto, claro, por como se metía su tanga entre sus nalgotas.

Casi me atragante la comida, entre lo rápido que comí y lo ricas que se veían esas chicas, terminé y tiré el plato en la pila mientras comenzaba a correr a mi cuarto en busca de hacerme una buena pajita.

Y así fue me masturbé como nunca pensando en mi primita y su amiga, que par de putas!!!!.

Cuando estaba a punto de venirme tome una foto de mi primita y me propuse llenarla de leche, pero cuando me regué fue tanta mi descarga que llené la foto y empapé el piso.

Una vez que recuperé mis fuerzas, iba a limpiar el piso pero mi prima me llamó, así que me arreglé rápidamente…pero no lo suficiente y me estaba subiendo los pantalones cuando entró mi prima y me vio con la verga afuera y con el piso empapado.

-Qué pasó aquí…- gritó…

-yo yo yo… es que… es que.. yo estaba- gran discurso de mi parte.

-como haces este desperdicio- me dijo.

Y dicho esto se puso de cuatro patas y comenzó a chupar el semen del piso mientras se acercaba gateando hacia mi.

-Déjame limpiarte a ti también primito- yo solo solté mis manos hacia atrás mientras ella se engullía mi verga con maestría en su boca y sentía como la puntita tocaba su garganta. Comenzó a meterla y a sacarla al mismo tiempo que me la mojaba con su lengua. Yo me moría de placer y mi miembro también y lo demostró creciendo y creciendo, hasta que casi no dejaba a Gabi respirar.

-Que grande y dulce la tienen primito- me dijo en una de las veces que se la sacó para respirar -casi no me la puedo comer entera-.

Se levantó, me tomó de la mano y salimos a la sala, donde gritos salían del televisor, y Angela se masturbaba completamente desnuda en el sillón mientras veía una porno de un chico metiéndosela a una nenita en el ano hasta el fondo mientras esta gritaba a no mas poder aguantar ese pedazote de carne rompiéndole sus entrañas.

-Angela, mi primo empezó la fiesta sin nosotras- la machita soñada se levantó del sillón totalmente desnuda con una gotita de orgasmo aún recorriendo sus piernas largas y suaves y se acercó a donde estábamos mi prima y yo.

-Espero que haya mas que sobras para mi- dijo mientras comenzaba a lamer la comisura del labio de mi prima donde aún quedaban restos de mi leche.

Yo solo tenía encima una camiseta y sentí cuando la suave mano de Angela me estripó mi pene con fuerza, este ya estaba duro y levantado de nuevo con solo la escena de mi prima y su amiga comiendo mi leche una de la otra.

-Lo tienen grande el nene- exclamó mientras terminaba de tragar un lo último de leche.

-Te reto a tragártelo entero- le dijo mi prima y Angelita no lo dudo dos veces y se puso de rodillas frente a mi comenzando por pasarle su lengüita por todo mi miembro.

-Déjate de pendejadas y trágatelo perra- gritó mi prima y hasta yo me asuste. Le dio un empujón en la cabeza a Angela y a esta le entro mi miembro en la boca casi hasta la garganta.

-Dale lo que se merece a esa puta primo- me parecía increíble, pero si era un sueño mejor aprovecharlo antes de despertarme. Así que tomé a Angela de la nuca y comencé a meterle aún mas adentro mi verga mientras ella gemía y no dejaba de pasar su lengua por todo mi palo.

Estaba delirando cuando me di cuenta que Ange no aguantaba mas y se estaba ahogando. Así que le saqué mi verga y ella se tiró al piso tratando de recuperar el aire.

Tomé a mi prima, la cual ya estaba desnuda, y la puse sobre la mesa del comedor, le abrí las piernas y comencé a chuparle su concha mientras ella gritaba.

-Dame primo, métemela te lo ruego, hazme tu puta- aullaba la muy zorra y se puso peor cuando mientras le mordía su rico clítoris le encaje sin piedad tres dedos en su huequito, entonces si comenzó a gritar.

-ahhhiii primo que rico, dame por mi concha de zorra- pero no quería que se quedará solo así, y hice mi sueño realidad y le di con mi dedo gordo por su ano. Ya tenía empapado en coño. Así que me incorpore y puse mi verga en la entrada de su vagina.

 

-DAME DAME- gritaba, pero hubiera sido demasiado fácil, así que baje mi verga y se la encaje por el ano sin piedad, rápido, de un solo golpe, y comencé a bombear.

-AHHHHHHHHHHH PRIMO POR AHÍ DUELE- le comencé a trabajar su clítoris con mis dedos y pronto le dejó de doler y comenzó a disfrutarlo como la puta que es.

-UYYYY PRIMITO MAS FUERTE; MAS FUERTE- sentí como Angela me comenzaba a chupar mi culo, y mis huevos. La muy puta!!!!…

-QUE RICO TUS HUEVITOS- me decía la muy puta. No le di descanso a mi prima y le pasé mi verga al coño que estaba que chorreaba tanto que sentía como se me mojaba todo el pene.

-DAME POR AHÍ PRIMO, ASIIIIIIIIII- puede sentir cuando aprisionaba mi verga y se corría por 5 vez cayendo exhausta en la mesa. Le saqué mi miembro y me volví hacia donde Angela, la cual ya estaba de cuatro patas en el piso.

-AHORA ME TOCA A MI- me puse detrás de ella y le puse la verga en el coño. Ella me la agarró.

-QUIERO QUE ME DESVIRGUES- me subió mi miembro a la entrada de su ano. Yo lo mojé un poco con el líquido de su coño y se le metí hasta el fondo, pero no le entró todo, su ano estaba muy apretado.

-AAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHH SACALO ME DUELE- gritaba la perra.

-TU LO PEDISTE AHORA AGUÁNTALO- le dije mientras le empujaba mas y mas adentro y sentía como se iba abriendo. Estaba calentito.

-DÁMELO AMO; HAZME TU PUTA; ME DUEEEEEEELE- como no se abría le comencé a dar de nalgadas duras y seguidas mientras comenzaba a empujárselo más adentro,

-ÁBRETE PUTA QUE SI NO TE VA A DOLER- le grite mientras le comenzaba a meter mis dedos por el coño para ver si la puta se abría.

-MAS ADENTRO; MAS, NO ME TENGAS PIEDAD- y así su ano se fue tragando mi verga y su coño mis dedos. Se iba empapando orgasmo tras orgasmo, hasta que mi miembro estaba hasta adentro de ella y comencé a sentir que me venía. Me retiré y me pare en el centro de la sala…

-HORA DE LA COMIDA PERRAS- mi prima se levanto y Angela también, ambas se pusieron de rodillas frente a mi y me veían masturbarme esperando su premio por haber sido así de zorras.

Mi verga comenzó a estallar como nunca y las llenó completamente toda su cara y sus ricos pechos.

Cierro esta historia mientras recuerdo como ambas se chupaban una a la otra compartiendo mi leche y limpiando el piso con sus lenguas para no desperdiciar ni una gota.

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