Madre sugerente

Madre sugerente

Hola a todos. Mi nombre es Diego, La Plata, Buenos Aires, Argentina.

Historia amorosa entre una madre y su hijo.

Algún nombre se cambió, no todos.

Principios de noviembre de 1993, reunión de “estudio” con los compañeros de división, para un examen de matemáticas.

En realidad, nos juntamos a ver un par de VHS porno de maduras (todavía no eran MILFS).

Estábamos mirando y disfrutando la primera, cuando se abre la puerta e ingresan los Dueños de casa, es decir, los Padres del organizador de la reunión.

Llegaron antes de lo pautado con su hijo, no habían pasado por el supermercado como se había estipulado.

La actriz Julia Ann (no la olvido mas), gemía como una perra.

Ante esta situación, el Padre cortó el hielo y dijo:

-Haber chicos si acomodamos las cosas y se preparan un café con leche, trajimos medialunas.

Un par de semanas después, había terminado la clase de Educación Física y cuando me retiraba; observo que mi mamá Laura, estaba charlando y largando risas con Claudia, la madre anfitriona de la fallida jornada porno-film.

Mi mamá se acerca y me da un beso ruidoso en la mejilla.

-Hola Diegin, tengo el auto acá nomás. Venia del trabajo y como sabía que terminabas a esta hora, decidí pasarte a buscar……no te molesta?

-Para nada, mejor porque me tenía que tomar el micro (colectivo-ómnibus)

Cuando ya estábamos en marcha para ir a casa, me dice:

-Estudiaron bien para el examen de matemáticas, por lo menos vos aprobaste. Claudia me dijo que estudiaron mas Anatomía… Anatomía femenina.

Con mis 14 años recién cumplidos, me puse rojo como un tomate.

-Está creciendo mi Nene…jajaja

Con su mano derecha, me pellizco la pera (barbilla), me guiño el ojo y apoyó su mano en mi muslo izquierdo.

Sentí una vibración por todo el cuerpo.

Al momento del inicio de los acontecimientos. Familia de La Plata. Papa Raúl, empleado en la empresa de energía provincial, Buen Tipo, con su pinta, para los 48 años que tenía.

Hermano Hernán, 18 años, estudiante de Ingeniería de la Universidad de La Plata.

En los meses lectivos, se la pasaba todo el día cursando y estudiando. Los fines de semana salían con sus amigos y a jugar a fútbol.

Ahora lo que interesa:

Mamá Laura, 41 años, 1,62 altura, decoradora de interiores, una mujer coqueta pero discreta.

No era una botella de Coca-Cola exuberante; pero para su edad, tenía todo en su lugar y proporcionado: Pechos-cintura-cola.

Trigueña, de cabello castaño (de peluquería, pero respetando su color), media melena, ojos marrones claros, nariz chiquita y labios medianos (ni gruesos ni finitos).

Un rostro con una belleza extraña.

Pasaba también por la manicura hacerse las manos, uñas francesitas cortas; ni esculpidas, ni garras.

Dedicaba tiempo al cuidado de su salud (por lo tanto también de su figura): dieta, bicicleta fija y banco de step en casa, para cuando no tenía tiempo de salir a caminar por el Parque Saavedra.

También le gustaba las tareas de jardinería, la desconectaban del trabajo y la rutina, de paso tomaba sol de refilón.

Una mujer genéticamente afortunada.

DIEGO, el menor de la familia, 14 años cumplidos a fines de noviembre.

Estudiante de un colegio dependiente de la Universidad de La Plata, 1,65 y estirando (creciendo) de todos lados; en altura, músculos, vellos, pito….

Ojos celestes, cabello castaño rojizo y en ese momento pecoso. Las hormonas empezaban a trabajar en ese cuerpo y en esa cabeza.

Buen estudiante; estudioso, investigador y participativo.

Cumplía con el ciclo lectivo normal, no me llevaba materias a los exámenes complementarios de diciembre o marzo.

Esto tenía sus ventajas en ropa, zapatillas, viajes, salidas…

Y otros beneficios que vinieron después.

Me gustaba jugar al fútbol, vóley, handball, tenis.

Música, solo escuchar; un zapato con los instrumentos.

Mi padre, asalariado, por su trabajo debía salir de comisión al interior de la Provincia, para supervisar junto a un equipo de profesionales, el mantenimiento de las usinas de energía.

Mi madre, era contratada como asesora de dos empresas de Buenos Aires.

Una dedicada a los muebles de cocina y vestidores y otra proveedora de alfombras y cortinas.

Por sus relaciones debía guardar buena presencia.

Teníamos buen pasar, no sobraba, pero no faltaba nada.

Casa, trabajo, cobertura de salud, educación, auto y vacaciones.

Febrero de 1994. La primera quincena, vacaciones familiares en Villa Gesell. Paramos en un complejo de cabañas de zona norte, la playa estaba pasando en médano.

El balneario al que íbamos se llamaba Mirage y era el último hacia la zona de Carilo.

La primer semana, estuvimos acompañados en la playa, por algunos miembros de un contingente de Rosario, que venían a Gesell a un encuentro coral, las “relaciones de playa”, que se dicen.

La segunda semana, el balneario quedó bastante desocupado, con veraneantes muy dispersos.

Nos ubicábamos como a 200 metros del parador, cerca de la orilla del mar. Y empiezan a suceder cosas.

Estaba jugando al vóley playero, cuando una pelota se va a fuera y salgo a buscarla.

Ahí estaba mamá, observando el partido.

Sentada, con anteojos negros, una remera blanca y una bikini negra con lunares pequeños blancos (nunca olvidaré esa malla).
Me alentó:

-Muy bien Diego, están ganando.

Luego de un par de partidos más (el gana va quedando), tenía sed y voy hacia la sombrilla.

Mi madre, tomando sol con una bikini.

Siempre uso enterizas en azul o negro, pero este verano sorprendió con las dos piezas.

Una imagen impactante.

Pregunte:

-Dónde están Papá y Hernán

-Fueron al parador, hay campeonato de metegol por duplas…no te avisaron?

-No los vi, respondí

-Jugaste muy bien al vóley. Bloqueaste en la red y defendiste cada pelota como si fuera la última……me gusta eso

Se hizo una pausa y me pregunto:

-Te molestaría pasarme filtro por la espalda.

Me quedé un poco helado por el pedido, quizás quedaría un poco fuera de lugar; pero como no había mucha gente alrededor, accedí.

Tome el filtro, y comencé a pasarle por los hombros hasta la tirita media del sostén. Imperturbable, me dice:

-Toda la espalda

Sentir la piel caliente de una mujer tan linda, por mas que fuera mi madre, empezó hacer crecer el pito.

Cuando llegue al huequito lumbar, esa zona arriba de la raya de la cola, le hizo dar un respingo, lo sentí en las yemas de los dedos, y un

-ESSSSSSHHHH, de su parte

Ya estaba a MIL, gira su cabeza, me mira:

-Las piernas también

Empecé por sus gemelos (pantorrilla); perfectos, con forma de gota invertida (musculosos debajo de la rodilla, afinándose hacia el tobillo).

Nada de piernas cilíndricas, sin forma.

Cuando daba por finalizada la tarea. Otra vez:
-Los muslos y cola también

Era demasiado, el PITO estaba que reventaba y me hacía una carpa en el short de baño, no sabía cómo ubicarme.

La piel estaba caliente, se podían ver algunos vellos que se escapaban del triangulito erótico, los muslos firmes, igual que la cola.

-Mamá, me voy al agua, tengo calor

Se giró y nuevamente me dijo:

-Quiero un poco más, arriba de la cola.

Nuevamente dio el respingo y un

– ESSSSSSHHHH más sonoro (Habrá llegado, me pregunte).

Se tomó su tiempo, me miró, fijo; sonrió y me guiño un ojo.

-Si mi amor, hace calor, sácate la calentura.

Así fue en los días posteriores, cuando se daban las circunstancias y quedábamos solos en la amplia playa, a pasar filtro y calentar la verga.

Llegó el último día.

Estábamos desayunando en familia y mi padre dice que ira a llenar el tanque de combustible y controlar los neumáticos para el viaje de vuelta.

Mi hermano le pide si lo puede llevar hasta el centro, porque deseaba comprar algo.

Ante esto, mi mamá dice:

-Ya que hoy no me acompañas por la caminata diaria por la playa, me voy con Diego…..si Diego quiere por supuesto.

-No hay problema MAMÁ, preparo la mochila con un par de botellas de agua y vamos.

Después del desayuno, dos fueron para el centro y dos para la playa.

Con mamá, cruzamos el médano y empezamos a caminar hacia Carilo.

Había bruma y pocas personas caminando en esa dirección.

Charlamos de todo un poco: de lo bien que la pasamos en estas vacaciones, de aquellas en las que venían como pareja mis padres, que materias me gustaba, como ella llegó a ser diseñadora de interiores, etc.

En un momento, la bruma se empezó a disipar, me aparte un poco de ella y la observe, tan bonita.

El bikini negro a lunares, hacía resaltar su bronceado y toda la firmeza de su cuerpo.

Me salió así de golpe y sin pensarlo:

-Que linda que sos, preciosa

Me miró profundamente y se me acercó.

-Vos también sos muy lindo, Cariño.

Me tomo las manos y me abrazo.

No fue un abrazo de saludo, fue largo, apretado; con las pieles en contacto.

En un momento, subió sus pies a mis pies, luego llevó su pierna derecha a mi entrepierna y luego de la izquierda.

Quise salirme de ese abrazo y no me dejo.

Me retuvo. Mi pito pasó a estado de poronga. Estuvimos unos momentos más y me dijo:

-Hace calor, date un chapuzón.

Por la tarde, ya estábamos los tres varones en la playa y apareció con una bikini más pequeña color azul francia.

Cuando se dio el momento, me llamó para la “Ceremonia del filtro”:

Esta vez en la pasada del huequito lumbar, me atreví a meterle un dedo en el inicio canalillo de la cola.

El ESSSSSSHHHH fue sonoro.

Mire en la zona del perineo de la bombachita azul….Estaba mojado.

-No vas al agua.

-No, voy al medano

En el médano, me hice una paja descomunal a nombre de mi madre.

En el viaje de vuelta, hacia La Plata decidió compartir conmigo el asiento trasero.

-Hernán, hoy vas de acompañante de tu Padre.

Vestía, una musculosa blanca con unos short de jean gastados.

Debajo de la musculosa, llevaba un corpiño blanco liso.

Iniciado el viaje y ya en la ruta, se recuesta sobre mi.

-Estoy cansada, te molesta si te uso de almohada.

Sus tetas se apoyaban mi brazo izquierdo (fué una nueva sensación, magnífica, que bien se sienten las tetas).

Luego de un rato, apoyó su mano derecha en mi muslo derecho (llevaba un short de baño).

El auto se movía en la ruta; también esas tetas y esa mano…. Estaba en estado de poronga.

Al percibir mi efervescencia hormonal, retiró la mano, pero las tetas siguieron apoyadas.

En esas condiciones, se hizo el viaje de vuelta a La Plata.

Una vez regresados, antes del comienzo de las clases, mi mamá, tenía que ir a Buenos Aires por su trabajo.

-¿Diego, me acompañas mañana a Capital y de paso vemos de comprarte algo para la escuela?

-Como no, me encantaría

Al otro día, ya en Capital; después de haber pasado por la empresa de muebles, decidimos dar un paseo por Galerías Pacífico, un shopping en un hermoso edificio remodelado.

Cuando pasábamos por los locales de lencería, se me iban los ojos.

Después de tomar un helado (y ver como mama le pasaba la lengua al cucurucho), salimos por calle Florida en dirección hacia Av. de Mayo.

Antes de llegar a esa avenida, Florida tiene una cuadra llena de lencerías.

Mi madre entró a una de ellas, de sopetón sin decirme nada.

-¿Venís conmigo o me esperas en la calle?

-Te espero por acá.

Salió, con una bolsa y emprendimos el regreso en ómnibus a La Plata.

Al otro día, estando mi hermano en su habitación; me llama a su cuarto.

Ahí estaban tres conjuntos de lencería con encajes, vacíos sin carne, pero que lindos eran.

Uno blanco, otro negro y el tercero lila claro.

-¿Crees que le van a gustar a tu Padre?

-Supongo que si, a mi me encantan.

Entonces me acerque a la cama y los tomé en mis manos, el tacto produjo ebullición en mi sangre.

Empezaba a ver a mi mama con otros ojos.

En marzo, tuve una consulta con el odontólogo.

Como en toda sala de esperas, había revistas variadas.

Tome una muy interesante (revista de divulgación científica).

Dentro del índice había un artículo de Freud.

Lo había sentido nombrar, pero nunca se me había dado por investigar el tema. En una parte, hablaba del Edipo.

Después de leerlo, llegué a la conclusión: Que hubo, hay y habrá hijos que se claven pajas en honor de sus madres.

El tema de ver a mi madre como una mujer apetecible me tenía un poco confundido.

Pese a tener 14 años, tenía un carácter bastante practico, no tenia que sentir culpa de una paja a su nombre.

A partir de ese momento, me hacía por lo menos una paja diaria.

Aparte de hacerla manualmente, me empecé a rozar la pija contra el borde del colchón, se sentía fenomenal.

Casi todas las veces inspiradas en maduras… que siempre terminaban pareciéndose a mi madre.

Un día aparece MAMA, en el cuarto y me manda:

-Estos mocos en los calzones, haceme el favor de lavártelos vos. Acá te dejo un pan de jabón para la ropa y cuando estas en la ducha te los fregas.

A partir de ese día, el tender de la ropa tenía siempre un slip o bóxer mío mi madre sabía que me estaba matando a pajas.

En abril, toda la familia fue invitada al casamiento de un compañero de trabajo de mi padre. Mi hermano no fue.

Mi madre estaba fuertísima con un vestido negro (escote discreto, pero las tetas se veían apretadas; cintura marcada, por encima apenas de las rodillas).

La fiesta estaba bien, pero estaba aburrido.

Mi padre se había ido a otra mesa a hablar con otros conocidos y se larga el carnaval carioca.

Mi madre me sacó a bailar.

Estábamos bailando suelto pero ponen la lambida.

Me tomó en sus brazos y me junto a su cuerpo un momento brevísimo pero suficiente para que sintiera mi pito.

Me soltó y me dijo:

-Parece que gusto el vestido.

Otra vez conteste rápidamente y sin importar:

-El vestido es lindo, pero más lindo es su contenido.

Me miró, apretó sus labios y guiño un ojo.

-Sentate que voy a bailar con tu Padre y tranquiliza a tu “compañero”.

Llegadas las vacaciones de invierno (julio), mi MADRE, en un almuerzo dijo:

-Diego mañana me tenes que acompañar a una casa de Pacheco, a tomar unas medidas para alfombrar.

-Si no hay más remedio, conteste

Al otro dia, salimos temprano por el tema del tránsito.

Ya en la autopista, me contó que precisaba ayuda porque la casa había sido remodelada y las medidas variaban respecto a los planos originales.

En ese trayecto le pregunte como hacia para tratar con los obreros de los gremios de la construcción.

-Mira, cuando voy a una obra y hay gremios, voy con ropa amplia: Pantalón, campera, botines y casco. No llamó la atención. Y si hay trabajadores paraguayos, les pido que ante mi presencia hagan el favor de hablar en español y no en guaraní (es gente muy trabajadora y respetuosa)

Ese día no es el caso. En la casa no había gremios. Llevaba un jean ajustado y una campera de nobuk.

Era una casa americana en un barrio cerrado.

Como era invierno, mi madre, apenas entramos encendió la caldera de calefacción.

Eran dos plantas, pero tenía el trabajo organizado y levantamos las medidas bastante rápido.

-Vamos a la planta alta a tomar unos mates.

La planta alta tenía vista a un campo de golf.

El día era frío, pero cielo celeste y soleado.

Mientras preparaba el mate, se sacó la campera.

Llevaba una camisa blanca; por el sol de frente se traslucía el corpiño lila claro.

Que mujer, cuando le tocaba su mate, abría su boca y apoyaba su lengua en la bombilla.

Se acariciaba sus cabellos.

Parecía todo en cámara lenta. Se fue abultando en la zona de las pelotas.

-Un abrazo en agradecimiento por ayudarme.

Fue intenso e íntimo, duró bastante tiempo. Sentí sus pechos contra el mío.

Corrí su cabello y le di un beso cerca del lóbulo de la oreja… Dudo un momento y me aparto.

-Mejor vamos saliendo después hay mucho tránsito.

En el trayecto de vuelta, en los momentos que la autopistas y las calles lo permitían; me puso su mano derecha, ahora no sobre mi muslo izquierdo, sino en la entrepierna.

Dolor de huevos durante 80 Km. Ya en casa me hice una flor de paja.

Como eran vacaciones, al otro día de ir a Pacheco, nos juntamos con mis compañeros para ir la cine.

Luego de finalizada la película, uno de los chicos propuso:

-Conozco un piringundín donde hay buenas chicas

En banda, arrancamos para las afueras de la ciudad. Llegamos al lugar y dejaba mucho que desear.

Lo de buenas chicas fue un decir.

Por lo menos no encontré ninguna de mi agrado. Buscaba otra cosa para mi primera vez.

Mi madre había dejado la vara demasiado alta.

En agosto mamá cumplía 42 años.

Para esa fecha, mis padres, siempre tomaban una semana de descanso, generalmente en las sierras de Córdoba.

Antes de partir, mi madre me dijo:

-Diego cómo manejas el Quatro Pro, preciso que me armes una base con los trabajos que realice hasta ahora.

En la buhardilla hay 3 cajas apiladas con presupuestos, facturas, remitos y otra documentación para ordenarla y obtener datos para la tabla.

-Por favor hacelo, así actualizo el curriculum. Después veo cómo se paga el trabajo… Los trabajos de pagan.

Los años anteriores venían mis abuelos a quedarse y no dejar solos a los nietos; pero este año quedamos a cargo de la casa. De día, alguno de los abuelos se daba una vuelta.

Ya partidos mis Padres comienzo a revisar la documentación.

No me costó, soy ordenado en ese aspecto.

Al lado de las cajas había una caja de zapatos cerrada con una cinta en moño.

Cuando el estudio y trabajos de la escuela me lo permitían, hacia el desglose de la información. Pero esa cajita me tenía intrigado.

Termine de armar tabla de datos……la curiosidad fue más fuerte.

Delicadamente desate el nudo y dentro me encontré con una colección de la revista adultos, y una de la revista de testimonios eróticos y una bolsita negra cerrada.

La primera tocaba temas de sexualidad, relatos y correos de encuentros.

La otra era de relatos y correos de encuentros.

Comencé a hojearlas y me percate que los temas respecto al amor filial, estaban resaltados.

Abrí la bolsita y allí estaba una bombachita rosa con rastros de flujo.

El pito estaba en estado de poronga al cuadrado. Mi madre pasó a ser una MILF (Mother/Mom/Mama I’d Like to Fuck) con muchas ganas de cogerla.

En una cena a principios de septiembre, mi padre comunicó que en dos semanas se realizaba una reunión de trabajo de la empresa en Mar del Plata.

Le alquilaban un departamento en un apart, en la zona de Bahía Varese.

La idea era aprovechar ese fin de semana para estar en familia.

Enseguida mi Hermano Hernán dijo que no podía, eran época de parciales. Quedamos tres.

Salimos el viernes por la mañana. Me llamo la atención ver a mi mamá con las uñas pintadas de rojo y cargando mi acolchado de cama.

-¿Para que llevas el acolchado?

-Por las dudas, en la costa hace frío. Más vale que sobre y no que falte

Llegamos después del mediodía, nos instalamos; el complejo era nuevo y se destacaba en la zona.

El departamento era un cuarto con vista a la bahía, baño, un living (con un sofá-cama) y un pequeño kitchinette.

Mi padre tenía que registrarse para la reunión y ver los horarios de la misma.

Estaba cansado y me tiré a dormir una siesta.

-Me voy a caminar por la costa, dijo mi MADRE.

Ya en la noche y después de cenar, mi Padre comunicó:

-Tengo que estar a las 9:00 en el Hotel de Luz y Fuerza para recibir el material, de 10:00 a 19:00 son las charlas. De 19:00 a 21:00 un brindis con lunch.

Compartiría casi todo el día con mi madre.

Ya al otro día, siento que me sacuden. Era mi padre:

-El aire de mar parece que te da sueño. Levántate que ya me voy. Según tu madre te toca caminar.

Tome una leche rápido con medialunas marplatenses, una delicia.

Y apareció mamá. Vestía una camisa de lino blanca y una pollera de lino con botones, haciendo juego.

Debajo, se le notaba el conjunto de lencería blanco con encajes que compró en la calle Florida.

El pito dijo presente ante tanta belleza femenina.

-Dale, cambiate y vamos a caminar. Está nublado y viste como es acá en la costa, se puede largar a llover en cualquier momento.

Me puse un conjunto de jogging y ya estaba para salir.

Ella se puso una pashmina de colores, para abrigarse el cuello y por la costa empezamos a caminar para la zona de Playa Chica y Playa Grande.

Llegado el mediodía fuimos a almorzar a un bar en la zona de Alem.

El cielo se estaba poniendo oscuro.

-Vamos para el departamento que en cualquier momento se larga.

Llegamos y se largó un aguacero importante con truenos y relámpagos.

El departamento estaba templado, mi madre había dejado la calefacción prendida.

Me recosté en el sofá-cama y ella se retiró al cuarto.

En un momento salió; estaba con los tres botones inferiores de la falda desabrochados, igual que los dos superiores de la camisa, se le podía ver el corpiño con encaje blanco perfectamente.

-Vení a la siesta conmigo, así nos acompañamos.

Quede en remera y boxer y entre al cuarto.

En la cama estaba colocado mi acolchado.

Se encontraba recostada de lado, sobre su brazo derecho.

Me acosté y sin vergüenza alguna me pegue a su cuerpo.

Acomode mi pito semirrecto en su cola. No dijo nada, al contrario se movió hacia atrás y lo encajo mejor.

-Dame tu brazo derecho.

Lo paso debajo de su cuerpo y me pidió el otro.

Estaba envolviendo a mi madre.

Tomo mis manos y las puso sobre sus tetas.

Estaba sin palabras, había imaginado esta situación en un montón de pajas, pero ahora estaba pasando realmente.

-Te gustan las tetas de MAMA, bebe.

-El encaje del corpiño, es lindo ¿No?

Le di un beso húmedo en el lóbulo de la oreja izquierda. Arqueo su cola y se incrusto la chota. Ronroneaba como una gata.

-Que pito duro tiene mi bebe

Franeleando las tetas, tomo mi mano derecha y la llevó a los botones de la camisa y la izquierda a los botones superiores de la pollera.

Hizo que los desabotonara y se incorporó.

La pollera quedó en la cama y la camisa, aun puesta, toda abierta.

-Ya vengo cariño.

Cuando volvió, llevaba los labios pintados del rojo de la uñas.

Me miró lascivamente y se saco el brasier.

Sus pechos desnudos quedaron cubierto por la camisa y tenía toda la vista de su bombachita blanca.

Subió a la cama y quedó erguida, apoyada en sus rodillas al lado mío.

Tomo mi mano y la llevó a su cola.

Para esto, con la otra mano, se adentró en el boxer y agarró mi pija, la tomó con la suavidad y tibieza de su mano, primero acarició en toda su extensión y luego tiró el capulla para atrás, con mucho cuidado para que no me venga, acariciaba y luego presionaba en la base.

-Te gusta también el encaje de la bombacha.

Luego me la llevo hacia delante, al triangulito.

Tomo mi dedo índice y me hizo pasárselo por su rajita por encima de la bombacha.

Ya estaba húmeda. Luego la metió dentro de la bombacha.

Por primera vez en mi vida, sentía la sensación de los ellos recortados de mujer y el jugo que salía de su concha.

Acariciaba mi pija, la pajeaba lentamente. Entonces dije:

-No aguanto más.

-Estas listo, no voy a dejar que corras en mi mano, te quiero adentro.

Sacó su bombacha, tomó la puja y se sentó lentamente.

El ritmo fue cambiando; por momentos bajaba rápido-subía lento y luego bajaba lento-subía rápido.

-Me vengo mamá

-Nos venimos juntos cariño

Sentí el pito como nunca antes.

PArado, duro, grueso, venoso. La cosquilla llegó y la descarga fue impresionante.

-AAAAAAAAHHHHHH AAAAAAAAHHHHHHHH….ASIIIIII ASIIIII SIIIII SIIII

Sus paredes vaginales apretaban todo mi miembro, sus contracciones sacaron todo lo que pudieron.

Se dejó caer sobre mí, me abrazó.

Con su pulgar de la mano derecha, tomo mi barbilla, me abrió la boca y me dio un beso furibundo.

Esos labios rojos, eran un fuego. Mi pija seguía dura y erecta dentro suyo.

Lentamente comenzó a cabalgarme; en un momento giro, se tomó de mis tobillos y me ofreció a la vista toda su cola y potó.

La pija dentro suyo abriendo los labios de su concha, una vista fantástica.

CON MI DEDO PULGAR ENSALIVADO, EMPECÉ ACARICIAR EL ASTERISCO DE SU CULO, PRIMERO PARA UN LADO Y DESPUÉS PARA EL OTRO. EXTENDÍ MI MANO HASTA EL HUEQUITO LUMBAR POR EL CANALILLO DE LA COLA.

-COMO ME GUSTA ESTOOOOO….ME HACES ACABAR CON ESTE MASAJE EN LA PLAYA CUANDO PASABAS LA CREMITA.

-MI AMOR, QUE LINDO COMO TE COJO Y COMO ME ESTAS HACIENDO GOZAR.

Cuanto más me hablaba, mas me acercaba a una nueva descarga.

-PERDÓN MAMÁ, PERO NO AGUANTO

Giro nuevamente, se inclinó de nuevo y me beso profundamente.

Se incorporó puso sus manos sobre mi pecho y el sube-baja fue más rápido

-VENITE CARIÑO, TE ESPERO

MI COSQUILLA LLEGÓ JUNTO CON MI LECHE
-AAAAAAAAHHHHHH AAAAAAAAHHHHHHHH….ASIIIIII ASIIIII SIIIII SIIII

Comenzamos una sesión de besos profundos.

NUESTRAS LENGUAS CHOCANDO O ENTRELAZADAS; EXPLORANDO LAS ENCÍAS, INCISIVOS Y MOLARES, MORDISQUEANDO LOS LABIOS (DE MI PARTE ESOS CARGADOS DE ROUGE ROJO).

Salió de la cama y se puso su bombachita.

-QUIERO RETENER LA MEZCLA DE NUESTROS JUGOS, PARA LUEGO SENTIR SU AROMA.

La vista que tenía era maravillosa.

UNA MUJER MADURA, BONITA, FIBROSA Y CON TODO EN SU LUGAR…..QUÉ MÁS PODÍA PEDIR PARA MI PRIMERA VEZ.

Se acercó a la cama y tomo una almohada.

Se sentó en una silla que había en el cuarto y puso la almohada a sus pies.

-VENI, POR FAVOR.

Me acerque y me hizo ponerme de rodillas sobre la almohada. Mi cabeza quedo a la altura de sus tetas.

-QUIERO QUE ME BESES Y CHUPES LAS TETAS.

Sus PECHOS ESTABAN PARADOS, LOS PEZONES ERECTOS Y LAS AREOLAS GRANDES.

ME PRENDÍ DE INMEDIATO, TOMO MI CABEZA Y COMENZÓ ACARICIAR MI CABELLO Y OREJAS, CON ESOS DEDOS Y UÑAS ROJAS.

En ese momento comenzó un monólogo:

-HACEME SENTIR LOS ORGASMOS QUE TENÍA CUANDO TE DABA LA LECHITA. ME HACES MOJAR TODA LA BOMBACHA, COMO ME CALENTABA. CUANDO TERMINABAS DE TOMAR, SEGUIAMOS BESANDO MIS PEZONES Y CON TUS MANITAS ME ACARICIABAS TODAS LAS TETAS. JAMÁS ME MORDISTE. LAS TRATABAS CON UNA CUIDADA SENSIBILIDAD. TU PADRE TE DEBE POLVOS MARAVILLOSOS. HASTA LOS TRES AÑOS TE DI LA TETA, PERO EN MI INTERIOR SABÍA QUE ESTO EN ALGÚN MOMENTO SE REPETIRÍA….HAY MUCHO PLACER EN ESTO. QUE CONTENTA QUE ME PUSE CUANDO VI QUE TE QUEDASTE CON LA BOMBACHITA ROSA DE LA CAJA. SUPUSE QUE LEERIAS LOS RELATOS DE AMOR FILIAL Y TENDRÍA ALGUNA POSIBILIDAD CONTIGO.

Mientras tanto, acariciaba su espalda, pasaba mi dedo por su COLA, tomaba su CINTURA. MI PITO ESTABA GRUESO, ERECTO…..LISTO PARA UNA NUEVA INCURSIÓN

-MAMA LA BOMBACHITA ROSA, ESTÁ DURA COMO LA MADERA, DE LAS PAJAS QUE ME HICE LEYENDO LOS RELATOS.

Se paró y se puso en posición perrito.

-HAZME TUYA

APUNTE LA PIJA A SU CONCHA ANHELANTE Y LA PENETRE. LLEVE UN RITMO SIMILAR AL SUYO: ENTRABA RAPIDO-SALIA DESPACIO Y LUEGO ENTRABA DESPACIO-SALIA RAPIDO. LA TENIA DE LA CINTURA Y MANEJABA LA SITUACIÓN.

-COGEME ASIIIIII……COGEME AMORRRR……SIIIIII……….

-ME VENGO….ME VENGO…..DECÍA

LOS DOS NOS DESPLOMAMOS EN LA CAMA. SOBRE LA CAMA; LA CLAVE HASTA EL FONDO Y DESCARGUE LO ULTIMO QUE TENIA. SU VAGINA ME APRETABA……ESTÁBAMOS EN ÉXTASIS.

Nos pusimos de lado y nos besamos apasionadamente.

Nos dormimos un momento abrazados.

Cuando nos recuperamos, fuimos juntos a darnos una ducha.

Nos enjabonábamos mutuamente y nos besabamos.

-Voy a poner en funcionamiento un poco el aire acondicionado con el deshumidificador, para sacar un poco el aroma a sexo. Tu padre es bueno pero no Boludo. Se cambió y se perfumó (Un poco la habitación también). Recogió mi acolchado, con algún que otro jugo y lo guardo.

-LAS PAJAS QUE ME ESTUVE HACIENDO SOBRE ESTE ACOLCHADO

Cuando regresamos a La Plata y quedamos un momento a solas en living de casa, dijo:

-Te voy aclarar algunas de cosas

-QUERÍA SER TU PRIMERA VEZ…PERO NO QUIERO SER LA ÚNICA MUJER DE TU VIDA.

-Esta NO VA A SER LA PRIMERA Y ULTIMA VEZ QUE HAGAMOS EL AMOR. PERO ES ALGO NUESTRO; DE AMOR ENTRE NOSOTROS Y TIENE QUE QUEDAR ASÍ…..ENTRE VOS Y YO….NI MUUUU A NADIE….DISCRECION ABSOLUTA

-ME GUSTA HACERLO BIEN… CUANDO DOS PERSONAS ENCUENTRAN EL TIEMPO Y LAS CIRCUNSTANCIAS PARA LLEVAR AL MÁXIMO EL GOCE…..A UN ESTADO DE FELICIDAD PLENA.

-CON TU PADRE ESTOY MUY BIEN EMOCIONAL, SEXUAL Y ECONÓMICAMENTE….NO TENGO PROBLEMAS CON EL.

-EN LA NATURALEZA LA MADRE CUIDA A SUS “PICHONES”….PERO HAY “PICHONES ESPECIALES” AL QUE LE OTORGAN OTROS CUIDADOS. SOS MI “PICHON ESPECIAL” Y TE VOY A DAR ATENCIONES EXCLUSIVAS Y PLACENTERAS.

-ENCONTRAREMOS NUESTROS TIEMPOS Y CIRCUNSTANCIAS….NO TE HAGAS PROBLEMA…ME GUSTAS MUCHO

Después de todo esto, pregunté:

-MAMA. Dijiste de ser discretos, me preocupa el tema de la cajita.

-No pasa nada, la tengo bien guardada. ES UN SECRETO NUESTRO Y HAY MÁS REVISTAS….

Me guiño el ojo y me dio un piquito. Se dio vuelta y le acaricie muy levemente la cola.

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