Ahora el que sudaba a mares era yo, el placer intenso que Begoña me proporcionaba apenas puede ser expresado con palabras, por momentos la totalidad de mi sexo descansaba en el interior de su boca, captando el calor de su lengua y de su paladar, era como disfrutar del vértigo de una montaña rusa, como la caída libre de un paracaidista, como rozar las nubes con las yemas de los dedos...
Este es un relato respuesta, pero puede responder muchas palabras. Lo comparto porque siento que se expande y lo pide… Si lo lees preciosa, sabes que es tuyo antes que de nadie…
Decía que echaba de menos las largas noches de duermevela contándose las mil y una cosas que por su mente pasaban, esa sensación de conocerse desde siempre, desde hacía muchos años.
La sensación era extraña, muy morbosa y excitante, miré a Rafa y pude observar que su cara expresaba excitación y no podía ocultar el bulto en su pantalón. Un hombre estaba viendo a mi mujer cómo me chupaba la polla desnuda y se estaba excitaba con ella. Podía ver su cara de deseo. Estaba fuera de mi.
La vi llegar a las hamacas, se iba a quedar en las hamacas del lado (debería ser mi día de suerte), llevaba puesto una mini-falda deportiva en tonos azules, y un top blanco, ahí estaba mi diosa a mi lado desnudándose, al quitar el top sus pechos me parecieron aun mejores que de las ultimas veces, se quitó la falda, y el éxtasis vino, cuando se quitó la parte de arriba del bikini y se empezó a pasar crema en todo el cuerpo empezando por sus pechos.
Mientras deslizaba mi bóxer ajustado por mis piernas fuertes y peludas, lo observaba al Doctor detenidamente, dejándome llevar por su belleza, esas manos me llamaron la atención, porque al verlo escribir se me cruzaban imágenes en donde tomaba mi verga con esa misma dedicación con que tomaba la lapicera.
En una de las pasadas se le callo un poco por la barbilla y yo deje que llegara al pecho baje con mi boca y seque la gota que había caído, en eso ella agarra la botella se pone contra la pared y se empieza a tirar liquido desde la boca para que vaya cayendo por su cuerpo y yo lo reciba en la misma conchita bien depiladita y suave que tiene.
Grande fue mi sorpresa cuando note que esta chica no tenia ningún pudor y más allá de cerrar las piernas ante mi presencia me dejo ver su tanguita blanca. Yo no me di cuanta que ella me estaba mirando porque me quede embobado y en eso me pregunta muy sensualmente si había visto el cable que se había desconectado, encuentro el cable lo conecto, y salgo de debajo del escritorio, cuando me estoy despidiendo para retirarme me pregunta
Durante el transcurso de la cena y el posterior descanso las muchachas de la nobleza local acosaron al apuesto príncipe con sus escotes desmesurados y sus sonrisas falsas, todas y cada una suspiraban por el. Pero los ojos de Phillipe estaban puestos tan solo en una persona.
Me quedé en interiores, me senté frente a ella de piernas abiertas dejando que ella viera mi vagina con pelos a través de mi bombacha, mientras ella colocaba el CD de Juanes, luego noté perfectamente cómo sus ojos se pegaron a mi vagina.
Un apretón de manos por mi parte y como es costumbre en España un beso en las mejillas a la chicas por parte de ellos. Eso creía que la excitaría, ser besada por un desconocido mientras la ase por los brazos, en éste caso cinco, y ella sabiéndose desnuda, ¡Vaya si lo supieran ellos!. La conversación duró otros diez minutos para luego quedarnos solos, momento que aproveche para tentarla con un trío, que ella rechazó diciendo que sólo lo haría con Richard Gere, a lo que le contesté que tampoco estaba nada mal el hermano de nuestro amigo lo que ella me corroboró ampliando mi observación a un "está muy bueno", pero allí quedo la cosa.
Durante los juegos en la piscina aprovechaba para acariciar la suave piel de Susana así como para que se diera algún roce casual tocando discretamente sus bien formados pechos o su perfecto culo, de tal manera que siempre, al terminar los juegos, me iba a mi habitación a hacerme unas cuantas pajas para aliviar la situación.
Esa pijama dejaba ver su tanguita blanca, me acerque y se la quite despacito,(ella no despertaba tenía el sueño pesado) vi que no tenía un solo pelo en su vagina y entonces tuve una erección, y pensé ahora si te cojo pero dé repente escuche que los chicos se levantaban, así que no tuve más remedio que salir de la habitación de mi prima.
En esa época pensaba en las chiquillas, sobre todo en una rubiecita de mi cuadra, pero también pensaba en chiquillos, aunque me confundía y no sabía el porque de este pensar en chicos, claro que mis pensamientos no pasaban de caricias, abrazos y besos, y todo esto sin ninguna malicia.
Yo proteste pero entonces empezó a lamerme el culo ,me manoseaba las nalgas me lamia el ano todo sin tocar mi vagina mojada de placer, ella solo me lamia el culo pero lo hacia tan bien que deje de quejarme y como ella era la experta en sexo anal y no yo, la deje que me hiciera lo que quiera.
No se cuanto tiempo estuve penetrando esa vagina mi pene entraba y salía una y mil veces ya no aguantaba mas y nos vinimos los dos en un orgasmos mutuo, mi leche salía por la rajaduras de su vaginas en gran cantidad que quedando extenuado los dos nuestro cuerpos quedaron bañados en sudor y yo seguía prendada a ella como un perro por un rato.
Sus tetas se balanceaban como columpio, de arriba para abajo, y su cara de vieja con placer era maravillosa, cada embestía ella me pedía que se lo hiciera más fuerte, que yo era su manjar, que me iba a comer entero, a lo cual mi excitación se acrecentaba más y más, el final era previsible siempre terminando en su zorra grande y mojada ella mordiéndose los labios o una almohada.
Traté de moverme, de apartarme, esa fue mi primera reacción pero sus manos me lo impidieron, me agarró fuerte los brazos y sus suaves labios recorrieron mi cuello. La idea de irme se había borrado de mi mente, dejé que fuese él quien moviese mi cuerpo a su antojo.
Empecé a besarla lentamente hasta que la tenía casi atorada en la garganta, húmeda entera mientras con mis manos jugaba con sus pelotas y le metía uno de mis dedos, a modo de venganza, dentro de su propio culo.
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