Primero entraron mi hermano pequeño y dos de los novatos, después me toco el turno a mi, y después los tres novatos que faltaban, junto con algunos veteranos voluntarios, a los que no llegue a ver bien en ningún momento porque procuraban estar detrás mío todo el tiempo.
Pase mi mano por su hermoso culo separándole las nalgas y metiéndole el comienzo de mi dedo índice por su ano, sus senos más grandes aunque más caídos que los de sus hermanas quedaron aplastados en la palma de mis manos para después estirarla los pezones, baje bruscamente mi mano a su coño, lo tenía mojado le introduje sin ningún miramiento dos dedos y entraron con suma facilidad y aproveche para humillarla diciéndole que era un re follada y que que es lo que se metía en su coño para tenerlo así
Quedando en evidencia un continuo flujo por mi tensa picha de lo cachondo que iba, me ataron piernas y brazos en la cama, entro Belén y ordeno que se marcharan, una vez solos, con una goma de sujetar el pelo sujeto fuertemente mis testiculos, lo que hizo que mi glande se saliera, me humillo mirándome el ano y metiéndome el dedo afirmado que seguro que te ha gustado, cuando te lo metía Lucia.
Era mi esposa, que estaba masturbándose muy plácidamente y sin ningún tipo de inhibición; estaba tan compenetrada que no pudo percibir que yo me había despertado, entonces me quedé quietito en mi lugar y comencé a disfrutar de tal espectáculo, el cual jamás había presenciado hasta ese momento...
Mientras, Luke vigilaba ,con la escopeta cargada, que no se acercara nadie, y de vez en cuando iba mirando la escena, cosa que le ponía también caliente. Max, que se encontraba bastante más lejos, dio la vuelta sin haber encontrado nada. Ya se estaba haciendo tarde y era mejor estar todos reunidos, pues los vampiros podrían salir de un momento a otro.
Un día estando en mi oficina sonó el teléfono, era ella. Me dijo que iba a estar en la mañana sola en su casa y que si podía ir a verla. Inmediatamente arreglé todo y salí temblando de emoción en su búsqueda.
Me enseñaron en un instante como debía moverlos arriba y abajo constantemente, con una cierta cadencia, y luego me abrieron totalmente de piernas, para poder acariciar mi intimidad a fondo y con mucha más comodidad.
Después de la cena hubo baile, María se fue a bailar y yo me quede en la mesa charlando con otros invitados. Eran cerca de las dos de la madrugada cuando me puse a buscar a mi mujer para irnos a casa pues yo estaba cansado.
El viernes por la noche cenando me propuso pasar un fin de semana especial, le pregunte que a que se refería y me confeso que ella había cumplido con creces con su papel de esclava sumisa, porque también le iba el rollo ese y también lo había estado viendo y disfrutando por Internet.
Ella se acercó a su hermana y le retiró el sujetador, dejándome ver sus tetas erguidas con las aureolas rosadas y algo abultadas apuntando al cielo y los pezones sobresaliendo ligeramente, me quedé alucinado ya no solo por la preciosa vista si no por el morbazo de la situación, mi cuñada desnudada por su hermana.
Una vez instalados la recordaba la obligación de mantener las piernas separadas y claro yo elegía los emplazamientos y siempre coincidían con grupos de parejas o incluso solo tíos, que sin cortarse un pelo se fijaban bien en ella y en su brillante sexo entre abierto.
Poco a poco fue girando, mientras el can, a cada lamida iba excitándose mas, haciendo asomar su verga desde su funda. Ella había puesto sus ojos nuevamente en falo de Jazmín, quería llegar a el con su mano, en poco tiempo quedó con la cabeza entre las patas traseras del perro, extendió su mano, comenzó a masturbarlo.
Aarón era un individuo con una polla de buen tamaño, de 23 centímetros de largo y una circunferencia de ocho y medio (ella cuenta se la midió en una de esas orgías que tenían ambos, cuando vio que la tenía al máximo de parada), "Recuerdo que mi concha la recibía ajustada, apretada, pero como yo me mandaba cada mojada que parecían acabadas me entraba con un placer fabuloso" contaba.
Entonces, luego de analizar todo esto con mi esposa, decidimos que ella seria la elegida y empece a realizar visitas a su apartamento, yo siempre trataba de acercarme a ella y con el mayor descaro del mundo intentaba tocarle sus senos o su trasero, que siempre permanecía cubierto con unos jeans que lo marcaban perfectamente y que cuando la veía de frente, también marcaba claramente la deliciosa concha que ya deseaba tener entre mi boca.
Esté ocupado con mi miembro no veía nada más y el chófer confiado había sacado la pistola del coño de la rubita, por cierto era rubita del todo, y a cambio de la pistola le estaba clavando su larguísimo pene, la pistola estaba junto a él en la arena, Manolo saco su verga del agujero ensanchado de mi mujercita y silenciosamente cogió la pistola y disparó en la sien al chófer.
Yo me quede observando lo que ocurría alrededor y me preguntaba cuantas veces alguien habría hecho algo parecido. Me empecé a preocupar un poco al notar que "G" tardaba más de lo normal, ya habían transcurrido algo así como 15 minutos cuando le vi venir con una sonrisa de oreja a oreja.
Cuando las palpitaciones de mi corazón tomaron de nuevo un ritmo tranquilo, ella debió de notarlo y empezó a darme un agradable masaje por mi espalda, menudas manos tenía, al principio relajó aún más todos mis músculos, pero enseguida, sus dedos empezaron a alejarse de la zona del masaje y se fueron hasta mi culo y bajaron por mis muslos, aquello era maravilloso, subía y bajaba acariciando toda mi piel.
Llegamos me hizo bajar y abrirle la puerta, en la puerta estaba sonriente Belén, tan guapisima como siempre, vendría de la piscina ya que iba en bañador, un bañador rojo impresionante que marcaba mas sus curvas y con un slip ajustado a tope metiendose levemente por sus labios vaginales.
Quería volver a probarla y en una de esas preciosas calas la deje bajar e instalarse sola. Fue cuestión de segundos para que se le pegaran varios mirones eso si ella hacía ya afán de mucha experiencia y los calentaba de mala manera, agachándose mostrando bien su culo, untando la crema bronceadora , pero no pasó de eso.
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