-bueno, ya que, seguiremos con la fiesta y veremos el momento de pagar la apuesta

Pedro: En ese momento nos dispusimos a comer algo de las botanas y descorchar la tercera botella de vino, sentados en el sofá, con Fer en medio de nosotros dos, como si nos hubiéramos puesto de acuerdo, cada uno de nosotros puso su mano sobre el muslo que le quedaba de su lado y acariciando y subiendo cada vez mas, hasta llegar hasta donde se unen los muslos, nuestras manos se encontraron en la chucha de Fer, quien al sentirlo simplemente separó sus muslos subiéndolos al que le quedaba de cada lado, yo aproveché y dirigí mi cabeza hacia sus grandes tetas, metiéndome ese gran pezón que me quedaba al alcance, lo succioné, dándole pequeñas mordiditas haciendo que se pusiera mas duro y creciera un poco mas, mis dedos recorrían los labios de su panocha mientras sentía los dedos de Gerry meterse dentro de ella, al sentir el placer que estaba sintiendo Fer, aproveché y metí también dos dedos en su cueva, cada uno llevaba un ritmo diferente, mientras Gerry se metía profundo yo los sacaba casi hasta estar fuera y entonces yo los metía y Gerry los sacaba, poco a poco fue aumentando la presión hacia su clítoris y Fer movía las caderas tratando de alcanzar nuestros dedos, la cantidad de lubricación que estaba produciendo aumentaba con cada movimiento, aceleramos el ritmo y Fer contrajo sus piernas, aprisionando nuestras manos dando un gemido intenso, prolongado, anunciando un nuevo orgasmo, aproveché que estaba en ese trance, saqué mis dedos de su encharcada panocha y los bajé buscando su otro orificio, metí un dedo en su culo, luego dos y finalmente tres, de