Con El Sello de Morbo y Placer…
--Hunmm ussff, ussfff, ussfff… hunmm… Hunmm… Unnmmm… Hunmmmm… -Hasta el punto que percibió como entreabrió un poco las piernas, mostrando por primera vez sus braguitas. --Hooooooooo, hunmmmmm ussffff padre nuestrooooo Hoooooohhh…
El hombre al verlas, notó como se increpó su vástago. Aquella hembra que inicialmente se negaba a cualquier contacto, en esos momentos estaba cediendo lujuriosamente. En esos momentos vio salir a Alexandra del baño, quien al ver lo que hacía a su amiga, le dijo.
--Vaya que bien… ¿También me darás un masaje a mi? -Lucas se sonrió, diciendo.
--Lo primero es ir al baño, ya que tengo que orinar. Luego te daré el masaje si lo deseas.
Mientras se dirigía el baño, escuchó como las mujeres comenzaron hablar entre ellas, y las oía reírse. Entre la conversación, pudo escuchar alguna referencia a las dimensiones de su pene. Agitado, se demoró un poco, y luego regreso con ellas. Se dirigió a Alexandra…
--¿Sigues queriendo que te de ese masaje?
Ella se hecho en la cama al lado de Encarna como respuesta, y Lucas comenzó a realizar el masaje, subiendo igualmente por sus pantorrillas, comprobando que la misma abrió también sus piernas, pudiendo comprobar anonadado y francamente sorprendido, al verificar que aquella mujer no llevaba bragas. Era evidente, que se las había quitado en el baño, se había aseado, pero no se las había vuelto a poner. Era algo que no hubiera esperado. No obstante, se recreó contemplando el coño de la misma, verificando que tenía unos labios vaginales rosados, bastante abultados, y que en ese momento se hallaban bastante abiertos, dejando a la vista una buena parte del interior de la hermosa raja. Poseía el pubis recortado y con un triángulo de vellos, que lo hacían más apetecible.
--Ahhhy, Ahhhy, Ahhy, Ahhhy… ¡Aaaah! ¡Aaaaaaah! Lucas, Lucas, Lucas ¡Mmmmh! ¡¡¡Que riiiiiicccoo!!!... -Lucas mientras continuó con los masajes, comprobó que se estaba poniendo como un toro encelado. --¡¡Aaahh!!… Hummmm… siiii, hummmm… Lucas Haaaaaaahh. -Ello le instó a ser más osado, y continuó con sus manos avanzando llegando cerca de los muslos. --Ah, ah, aaahhh, ussfff, ussfff… Ah, ah, Mmnnn, Hummm, Mmmnn, Lucas, Lucas, Aaaahhh… Aaaah, Aaaaahhh…
La mujer haciéndose la indiferente, hablaba con Encarna, y al ver la acción del hombre, morbosamente se subió de forma cautelosa su falda, con la intención de que el hombre pudiera contemplar con toda nitidez su hermosa vagina. Alexandra, miró a Encarna, morbosa, sonriendo, mientras se relamía pasando la lengua por sus labios, al ver la cercanía de la cara del hombre muy cerca de su panocha. Encarna la miró con agitación, pero al propio tiempo notaba como se mojaba su vagina ante aquella visión. Lucas, no sabí cómo iba acabar aquello, pero decidió olvidarse de todos sus prejuicios, de la posible infidelidad hacia su esposa, y aún consciente de que podría ser mal interpretado por Alexandra. Pero, al final se decidió, y acercó su boca a la cuquita de la mujer, para comenzar a darle unas glamurosas lamidas barriendo con lengua la hermosa raja de arriba abajo. Al instante la mujer gimió.
--Ahhhhhh, hunmmmm…
El coño de aquella señora, no solo desprendía calor, sino que parecía una caldera. De hecho, el hombre de dijo para sí…
--“¡Debe estar demasiado caliente!”
Observó igualmente la cara de Encarna, quien le miro lujuriosa contemplando lo que le hacía a su amiga, pero no dijo nada al respecto. Solo se dedicó a mirar, pero no pudo reprimir la lujuria que mostraba su rostro. Lucas, ya puesto en la labor, y ante la aceptación tácita de Alexandra, bajo su cara y la sepultó entre los vellos, lamiendo sin cesar la entrada de la vagina. El sabor de los jugos que emanaban le instaban a continuar.
--Hunmm, hunnn, hussfff, uffff… Usssss, hunmm, nnnmm, Mmnnn…
La mujer recogió sus piernas plegándolas a su vientre, mostrando toda su vagina al hombre. Ella misma apartó los crespos vellos de la entrada, y abrió los labios vaginales con sus manos, mostrando su clítoris, a fin de que el hombre se concentrara en él.
--Oooh si… Sigue uffff que bien… Uffff que bien lo haces. Sigue…
Alexandra comenzó a rotar las caderas suavemente y fue aumentando su ritmo, mientras el hombre lamía con deleite y sus líquidos empapaban la cara del mismo. Este recorrió la canal hasta llegar al agujero trasero, se lo chupó con ganas y regresó a su gruta. Los gemidos de la mujer fueron subiendo de tono:
--Hoooo Cielosssss que bien lo haces, nunca mi marido me lo ha comido así. Sigue por favor, cómemelo todo… Ogggg dios que bueno. Sigue… Hunmmm…
No tardó mucho en percibir como se convulsionó entrando en un tremendo orgasmo, sin importarle que sus fluidos llenaron la boca del hombre.
--Oooohhh siii que bien… ohhhhh me vengooooo... Qué bueno, mas, mas, mas, masssssss…
Tras acabar con su orgasmo, se incorporó de la cama, y le dijo.
--Rico, rico, rico hunmm… Anda ¡Cómeselo a Encarna! ¡Que lo está deseando!... Encarna, se levantó de inmediato como si le hubiera picado un escorpión, saltando de la cama y contestando…
--¿Quéeee? Ni hablar… A mí no...
--Vale Encarna si no quieres no voy hacerte nada. No te asustes. Por favor no pasa nada. -Le contestó Lucas, para calmarla.
Alexandra ante la negativa de su amiga, observó el bulto del pantalón del hombre. Era una temeridad, pero le entraron los deseos de ver el pene del mismo, sabiendo que seguramente intentaría penetrarla. No se lo pensó más y acercándose le desabrochó la correa del pantalón, tirando de ellos hasta sacárselos completamente. Acto seguido, con mucho deseo en su mirada, le bajo el slip, dejando a la vista los genitales del varón. Ambas mujeres se quedaron sorprendidas ante las dimensiones del vástago de aquel hombre que habían conocido en el banquete esa misma noche. Ante la excitación que mostraba aquel pene, Alexandra exclamó.
--¡Madre mía! -Exclamo Encarna.
--¡Sí que está bien dotado! -Y dirigiéndose a Encarna le dijo. --¿Has visto?... Es el doble de la de mi esposo. Pero mira que venas…Ufff... Que buena polla se gasta.
Al momento tomando en sus manos el enorme vástago, la acariciado de arriba abajo, mirando morbosamente a la cara al hombre, para luego llevarla a su boca, comenzando a darle una soberana mamada. Comprobó excitada que no le cabía toda en su cavidad bucal, a riesgo de atragantarse. Tras unas buenas lamidas más,comprobó que el pene estaba duro y tieso como el palo de una bandera. No quería que se corriera aún. Sabía que no debía, pero…
--“Quería clavarse aquel pedazo de verga”.
A tal fin, se incorporó, y acercándose al oído del hombre le susurro.
--Joder, me has puesto arrecha. No pensaba hacerlo. Pero… Uffff… Vas a tener que metérmela… Pero debes hacerlo despacio... La tienes muy grande… Mucho más que la de mi esposo... ¡Pero, necesito tenerla dentro!... -Se colocó en posición para que la penetrara, diciéndole. --Otra cosa... Tendrás que correrte fuera... Creo que estoy en mis días fértiles… Me noto muy caliente… No debo correr riesgos…
Lucas, le puso la cabeza de su pija en la entrada de la vagina, y con gran parsimonia, aumentado su excitación, presionó metiendo primeramente la punta.
--¡Uffff Alexandra estas quemando! -Fue avanzando poco a poco, notando como la vagina se iba abriendo al paso de su potente daga. --Ooohhh Dios como me abres. Pero… No pares sigue.
La agitación de la mujer al comprobar como aquella daga le estaba abriendo su cavidad vaginal como nunca, le hizo alardear gritos de júbilo, suplicando.
--Oh cabronazo… No me hagas sufrir más… ¡Métemela toda!, la necesito toda. -De un solo empujón Lucas se la dejó ir toda. ¡Hasta el fondo!
--Oh Dios... Ohhhh…¡¡Hoooooooooooooohh Cielossssssssssssss haaaaaaaaaaaaaahhh!!...
Se puso a gritar y a llorar y darle palmadas en la espalda diciendo.
--Haaaaaaaayyy, haaaay, haaaaay, Cabrón que pija tienes… Haaayy, haaaay, ha, haaaayy, ha, ha, haaaa, haaaaayy, haaaaay, haaaay, haaaayyy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… haaaaay, haaaaaayy, haaaaaahh… Haaaaaaay, haaaaay, ohhh… Me tienes bastante abierta… Hummm, ohhhh, Aaaahhh, ah, haaaah, ah, ah, haaaah, haaaaa… Así, así, así, así si… Huummm, haaaaa, haaaay, ha, haaayy… haaay, haaaay, haaay, Mi marido lo va a notar… Haaaa, haaaaaayy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… haaaa, haaaa, ha, haaaaaaaa, haaaaa, haaaaaayyy Pero no pares…. Haaaaayy… haaaaayy, haaaayy… Haaa, haaaaayy… Haaaayy, no pares, no pares, no pares, haaaaaayyy… haaaaayy, haaaaaaayy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Haaaaayy, haaaayy, haaaayy… Haaaaaayy, haaaaaayy, haaaayy, haaaaayy, haaaaaayyy…
El hombre se quedó quieto por un momento, con todo su vástago alojado en la ardiente vagina, hasta que ella se acostumbró tener su pija dentro de ella. Una vez que comprobó que la mujer comenzó a relajarse, empezó a moverse despacio. Fue ella la que me dijo.
--Hummm, oohhhh, oohhhh, ohhhhh, hummmm… Oooooohhh Dios… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Ahhhh, Humm si ricooo asiiii… Ahhhhhh… Haaaaayy… Haaaayy, haaaaaayyy… haaaaayy, haaaaaaayy… Plac, Plac, Plac, Plac… Cabronazo, que placer me estás dando… Siiii hoooo… Humm, Ahhhyy… Haaaaayy… Sigue… No te contengas… lléname… préñame… Haaaa, haaaa, ha, haaaaaaaa, haaaaa, haaaaayy, haaaayy… haaaayy, haaa, haaayy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Se siente muy rico... Me gusta… Me está entrando bien adentro… Hummmm, Ahhhhyy… Haaa, haaa, haayy… Rico si así rico… Ahhhh, Más… Más… Mételo más… Más duro… Hummmm… Haaaaaaahh siii papiiii hummm que grande la tienessss… Grande señorrrrr… hummmm… Hummm si ricooo asiiii… Ahhhhhhhh… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Ooooohh Dios que locura… Ahhhh, Humm si ricooo asiiii… Ahhhhh… Haaaay, haaaaayy… Ummm… Haaaaaaaaay, haaaaay, haaay, haaahh, haaaahhh, ha, ohhh, hummm, Ohhhh, huummm, haaaaa, Ahhhhhhy, Ahhy, Haaaaaaaaaay
Lucas, espoleado por la mujer comenzó a moverse de forma sincronizada, bombeando una y otra vez aquel coño, que perforaba sin piedad, viendo como comenzó a gemir y a gritar ante el placer que le estaba dando.
--Oooooh cabron me matas… Oooohhh siiiiii… hummmm… Queee si ricooo asiiii… Ahhhhhhhh… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Ooooohh Dios que locura… Ahhhh, Humm si ricooo asiiii… Ahhhhhh… Haaaaayy… Haaaayy, haaaaaayyy… haaaaayy, haaaaaaayy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Hummm Cieloss hummmm… Como siento tu polla en mi coño... Es tan grande… ahhhh, me llena toda... sigue, sigue así… más... más rápido… Rico, rico, rico me encanta, Huuuu, Mmm, Ricoooooo… Ahhhhyy, Ahhhhyy, Ahhhy, Ahhhy… Plac, Plac, Plac, Plac… Haaaay, ha, haaaaayy… Ummmmmmm… Haaaaaaaaay, haaaaay, haaay, haaahh, haaaahhh, haaahh, ohhh, hummm, Ohhhh, huummm, haaaaa, Ahhhhhhy, Ahhhhhhy, Haaaaaaaaaay. -Le besó las tetas y se las chupó, con lo que notó que la fémina se relajó mejor, abriendo mejor sus piernas, pidiéndole que se la metiera hasta el fondo.
--Dios como te siento. ¡Métela toda!... Que grande. Uffff me voy a correr… oggggg…
Los bufidos de la mujer fueron espeluznantes ante las arremetidas del hombre, que la siguió perforando mientras se venía glamurosamente. Tras alcanzar el orgasmo nuevamente, continuó con el bombeó una y otra vez sin parar, hasta que pronto tuvo un segundo orgasmo, no parando de gritar y gemir.
--Oooohhh siiiiii… hummmm… Meeeeeee, Meeeee, me orinoooo, me orinooo… Ahhhhhh… Haaaaayy… Cieloss hummmm… Ahhhhhhy, Ahhhhhhy, Haaaaaaaaaay.
En ese momento Lucas observó a Encarna, comprobando que la misma se estaba masturbando con la mano metida dentro de su braguita, mientras presenciaba la follada de aquellos. Eso fue suficiente para que Lucas, tomara la decisión de salirse de Alexandra y sin el consentimiento de Encarna, se acercó a la misma, que se recostó sobre la cama. Ni corto ni perezoso, pasó su boca sobre la braga de la mujer, lamiendo y oliendo. En esta ocasión la embarazada no lo impidió. Más bien suspiró al comprobar que le iba a comer el coñito.
--Relájate Encarna… No te hare daño…
--Oh que me vas hacer ohhh…
Lamió los extremos de sus muslos, y al rato apartó las bragas de aquella, comprobó extasiando el hermoso coño de aquella casada, verificando que no se cuidaba los vellos, por lo que tenía una pelambrera muy grande y negra.
--Ussfff, uyyy, uyyy, uuyyyy…
--Chu, chu, chuc, chu, hummm, usff, chuc… -Era lo único que se escuchaba
Separó los vellos, y puso su boca en la raja detectando la alta humedad y excitación de la mujer. Encarna comenzó a suspirar, gimiendo y moviéndose acompasadamente mientras el hombre lamía toda su raja, en un acto similar al realizado con la otra amiga.
--Haaaaayy, haaaayy… Haaaayy, haaa, haaayy…
Ello fue suficiente para que esa muy se olvidara de su gestación, y comenzara a jadear, corriéndose al instante.
--“¡Joder sí que estaba caliente y deseosa!” -Se dijo el hombre
--Hoooo… Humm, Ahhhyy… Haaaaayy… Haaaayy, haaaaayyy…
Alexandra que había visto lo acontecido, se acercó al oído de Lucas y le susurró.
--¡Follatela!, ¡No ves que lo está deseando! Hace mucho tiempo que no se la follan. ¡Has visto lo deseosa que está! ¿¡A qué esperas!?
Al ver que Encarna seguía sobre la cama sin inmutarse, abrió las piernas de la misma un poco más, la retiró totalmente la braga, y dirigió su potente nabo hacia aquel sabroso coño. Sorprendentemente tampoco lo impidió. Se notaba ansiosa, y en el fondo ansiaba ser clavada por aquella hermosa verga. Notó como su coño se abría, deseosa de que entrara ya. Lucas presionó viendo cómo pudo introducir más de la mitad de la verga.
--Haaa, haaa, haayy… rico si así rico… Ahhhh, Humm si ricooo asiiii… Ahhhhhh… -Ella al ver como la abría, exclamó. --Oooh… Haaaaaaaaaaayyy, Ooooohhh Dios que grande. Por favor ten cuidado con él bebe… Ohhhh es enorme… Ohhhhh…
De un golpe de riñones le terminó de encajar la polla hasta los huevos, y ella al instante empezó a suspirar. El morbo de follarse a una embarazada hizo encabritar aún más al hombre, viendo cómo se endurecía aún más su vástago dentro de aquella. Decidió follarla a placer, y darle una buena cogida, consciente de que lo estaba necesitando.
--Ooohh siii... Ohhhhh como me abres Ooooohh…
Lucas, comprobó con agitación que follar aquella mujer embrazada era un auténtico placer. Su polla entraba y salí de ella a un ritmo frenético hasta que la mujer alcanzó pronto su orgasmo, que disfrutó intensamente.
--Hummm, oohhhh, oohhhh, ohhhhh, hummmm… Ohhhhh… Hmmm, Hummmm, Ummm… Haaaaaayyy… haaaaayy, haaaaaaayy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Haaaaayy, haaaaaayyy, haaaayy… ¡¡¡Ahhhh!!!... ¡¡¡Mmmmm!!!… ¡Ahhhh, Mmmm!... Hummm, oohhhh, oohhhh, ohhhhh, hummmm… Haaaayyy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Hummm, aaahhh, ussfff, ussfff… hummm, Mmmnn, mnnn aaaahhhh… Hummm Cieloss hummmm… ¡¡Ahhhh!! ¡¡Ahhh!! ¡¡¡Ayyy siii Lucas, asiii!!! ¡¡¡Ahhh!!! ¡Damee! ¡¡Dameee!!… Haaay, haaaay, haaaaaayy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Haaaaaaay, haaaa, ¡¡Hoooooooooooooohh Cielossssssssssssss haaaaaaaaaaaaaahhh!!...
El la siguió bombeando, dando muestras de un aguante y poderío poco común para un hombre de aquella edad. Encarna se sorprendió al ver iba alcanzar su segundo orgasmo, que alcanzó admirada, y disfrutando intensamente del mismo. Mientras se relajaban, aún con sus pelvis juntas, observaron que Alexandra había marchado de nuevo al baño. Encarna entonces miró a Lucas, y le dijo…
--Aún no te has corrido. ¿Porque no follas de nuevo Alexandra y te corres dentro? -El hombre la miró algo sorprendido. Pero ella añadió. --Me ha confirmado que está ovulando. Porque no te la follas bien y “la preñas”. Creo que su marido, o no puede o no quiere. Estoy seguro que está deseando que la preñes. ¿Te atreverás?
Lucas, no daba crédito a lo que le estaba pidiendo aquella mujer. Estaba perplejo, sin saber que responder. Aquella mujer quería que volviera a coger a su amiga y se corriera dentro. Mientras se mantenía indeciso, una vez salió de la vagina de aquella, sintió las manos de la mujer palparle abiertamente sus testículos diciéndole…
--Eres el semental que necesita Alexandra... Veo que tienes lo huevos repletos… -Y mirándolo fijamente añadió. --Te retienes, y pareces dudar. Pero… Sé que te la quieres volver a follar hasta preñarla. -Y apretándole fuertemente los testículos le dijo. --¿Verdad?, Veo que eso te excita… Eres un cabronazo...
En ese momento Alexandra volvía a salir del baño. Al ver como el hombre tenía el pene envarado de nuevo aún en las manos de su amiga, exclamó.
--Peeeee, pee, pee, peee, Pero, ¿No te has corrido dentro de Encarna? ¿A que estas esperando?
Encarna le miró y le contesto.
--¿¡Te lo reservo para ti!?... ¡Quiero que seas tú la que le extraiga la leche a este semental! ¿Acaso no quieres sentir como se viene en tu coñito? Te has fijado los huevos que tiene. Te aseguro que los tiene bien repletos.
--Estás loca Encarna. ¿Cómo puedes pensar que voy a dejar que se corra dentro de mí? ¡Sabes que me podía preñar! -Le contesto agitada, y como sorprendida ante las pretensiones de su amiga.
--No encontrarás un semental mejor… ¿Cuánto llevas buscándolo? ¿Seguro que tu esposo no te va a preñar, o no quiere hacerlo? -Y, acercándose a ella, le acarició los senos sobre el vestido, diciéndole. --¿Quieres o no quieres ser madre?
Alexandra se estremeció. Ciertamente se notaba sumamente cachonda. Las palabras desafiantes de su amiga, la estaban volviendo loca. Miró al hombre que formidablemente se la había follado esa misma noche, y que se mantenía recostado sobre la cama con todo su falo hincado hacia el techo como un verdadero misil. Se dijo para sí que era una auténtica locura, pero no pensó desperdiciar la ocasión. En el fondo su amiga tenía parte de razón. Sabía que su esposo era poco probable que la embarazara. Quiso hacerlo. Sin pensarlo, se retiró las bragas que había vuelto a colocar, y desafiante se fue hacia el hombre, subiéndose a la cama, colocándose a horcadas sobre los muslos del mismo. Acercó su coño, descendiendo hasta alcanzar la cabeza de la enorme daga, y se fue dejando caer ensartándose aquella barrena hasta los huevos.
--Oooohhh Hunmmmm, Cielosssss cabronazo como la tienes… Ooooh me abres toda….
Se hallaba tan caliente, y aún tenía bastantes fluidos dentro, que mitigaron el dolor, y pronto se sintió a gusto con aquella barrena dentro. Comenzó a cabalgarlo como una diosa, y mientras Encarna la incitaba.
--Hummm, oohhhh, oohhhh, ohhhhh, hummmm… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Agggg, como te siento, Hummm, Aaaahhh, ussfff, ussfff… hummm, Mmmnn, mnnn, aaaahhhh mi amor... Hunmm, ussfff, ussfff. Nmn, mmn, mmmmmnnnn… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Hummm Cieloss hummmm… Como siento tu polla en mi coño... Más… Más… Mételo más… Más duro… Hummm, ohhhh, huummm, haaaaa, haaaay, ha, haaayy… Es tan grande… Ahhhh, me llena toda... sigue, sigue así… Más... Más rápido… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Hoooo, Siii, siiii, hummmm… Haaaaaaahh siii papiiii hummm que grande la tienessss… Haaaay, haaay, haaaa, haaaaaayy… Grande señorrrrr… hummmm…
Lucas aprovechó para desnudar completamente a Alexandra sacando el traje por la cabeza, sin dejar aquella de cabalgarlo, momento en que pudo apreciar las hermosas tetas de la misma que ávidamente se llevó a la boca. Al momento Alexandra sintió sus contracciones notando un nuevo orgasmo, y se volvió a correr.
--Hummmm siiii… Haaa, haaay, haaaay… haayy… rico si así rico… ¡¡¡Que riiiiiicccoo!!! Quueeee riiiiiccoooo… Hummmm, Ahhhh, Ahhhh, Ahhhhh… Ohhhh, huummm, haaaaa, haaaay, ha, haaayy…
Aún sin recuperarse, el hombre a hizo girar, echándola sobre la cama, y colocándose él entre sus piernas, la volvió a clavar con mucha más energía.
--Joder... Siiiiii, ¡Aaaaah! ¡Mmmmh! ¡Aaaaahhhh! ¡Aaaaah! ¡Aaaaah! Si, dame pollaaaaa guapetón ¡Aah! ¡Aah!... Vamos córrete dentro de una puta vez… Haaaaayy, haaaayy… haaaayy, haaa, haaayy… Plac, Plac, Plac, Plac… Siiii hoooo… Humm, Ahhhyy… Haaaaayy… Haaaayy, haaaaayyy… haaaaayy, haaaaayy… Haaa, haaa, haayy… rico si así rico… Rico si así ohhhh, huummm, haaaaa, haaaay, ha, haaayy… haaay, rico… Vamos cabron… Haaa, haayy… Rico si así rico… Haaa, haaa, haayy… Rico si así rico… Ahhhh, Hummm si ricooo asiiii… Ahhhhhhhh… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Sigues con ganas de guerra… Ohhh Dios como me abres papito… Oooohhh Siiii… Ohhh, hummm, ohhhh, huummm, haaaaa, haaaay, ha, haaayy… haaay, haaaay, haaay, haaaa, haaaaaayy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Hummmm, Haaaaayy… Haaaayy, haaaaaayyy… haaaaayy, haaaaaaayy…
Lucas, se la estivo follando varios minutos en esa posición, haciendo gemir a la mujer ante las tremendas embestidas que le propinó, gritando Alexandra.
--Cielossssss papitttoooo, me estas reventando el coño… Huummm, haaaaa, haaaay, ha, haaayy… haaay, haaaay… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Me lo estás dejando muy abiertooo ohhhh, huummm, haaaaa, haaaay, ha, haaayy… Ooooh... huummm, haaaaa, haaaay, ha, haaayy… haaay, rico… Vamos cabron… Haaa, haayy… Rico si así rico… Ooohhhhh…
Momentos después, observó que el varón está a punto de venirse. De hecho, su pene se estaba inflando más dentro de su vagina. Dudo diciéndole…
--NO dentro no, estoy ovulando, me puedes preñar, ohhh nooooooo, no te corras dentro ohhhh mejor será que te salgas… Oooh nooooo… No pudo terminar su frase, cuando sintió la primera lechada dentro, golpeando las paredes de su vagina.
--Oh lo estás haciendo Oooh cielos, Oooh cielos, Oooh cielos, siento tu leche… Ohhhhh me vas a preñar…
Lucas, preso de auténtica locura, no atendió a razones y comenzó un mete y saca impresionante, hasta el fondo, al tiempo que en cada penetración largaba lechada tras lechada, lanzando su preciada carga profundamente dentro de Encarna…
--Ooooohhhh, Ummmmmmm… Haaaaaaaaay, haaaaay, ¡Voy a correrme, Lucas!... Haaay, haaahh, haaaahhh, ha, ohhh, hummm, Ohhhh, huummm, haaaaa, Ahhhhhhy, Ahhy, Haaaaaaaaaay… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac... haaaaay, haaaay, ha, haaay, ¡No pares, por favor! ¡Dame todo lo que tienes!... Haaaaaaahh… Rico, rico, rico me encanta, Huuuu, Mmm, Ricoooooo… Ahhhhyy, Ahhhy, Ahhhy… Haaaay, ha, haaaaayy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac... haaaaay, haaaay, ha, haaay, haaahh, haaaahhh, ha, haaaaaaaaaaaayyy…
Chorros y chorros de semen salieron disparados contra las paredes de la vagina de la mujer, regando el útero de aquella. No parecía que me fuera a terminar de correrse nunca, viendo como estuvo largando leche dentro de su vagina varios momentos. Al terminar le dijo.
--¡¡¡Hussfff Cielos Santo, Cielos Santo, Cielos Santo!!!... Te has corrido dentro, estoy ovulando, seguro que me has dejado preñada. ¿Estás loco o qué?... Cielos, cielos, cielos, no has parado de correrte. Nunca me habían regado de esta forma. -La mujer intuía que, en su estado, y la copiosa eyaculación de aquel casado, sería suficiente para que sus vigorosos espermatozoides fecundaran sus óvulos. Alexandra miró a Encarna…
--Tú se lo sugeriste ¿Verdad?
--Es tu mejor oportunidad amiga de ser madre. Además, no podías tener mejor semental que este.
Ella lo se calló, como reflexionando. Luego a su amiga, diciéndole…
--¿No sé cómo estarán nuestros maridos?, pero a este cabronazo me lo vuelvo a follar esta noche. -Y tocando sus huevos, le dijo. --Te voy a dejar seco.
Continuara…
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