Con El Sello de Morbo y Placer…

Lucas había acudido a la ceremonia nupcial de un buen amigo con el cual había realizado el servicio militar, el cual contraía matrimonio en otra provincia bastante distante de su domicilio familiar. Don Lucas, Hombre grande de 40 años aproximadamente pero no lo aparentaba la verdad un tipo alto media 1.93m de piel blanca pero algo bronceado por el sol, de porte grande que hablaba muy bien, su cabello era blanco como la nieve casi todo tenía una barba desaliñada igual de blanca y negra, ojos verde mar, piel blanca tostada por el sol, de cuerpo atlético, espalda ancha abdomen marcado, brazos y piernas musculoso. Pero había pasado unos meses atrás alto interesante, debió a sus problemas económicos Don Lucas tuvo que vender sangre, esperma y ser a falta de otra explicación conejillo de india de unos fármacos, al final de pagarle, le hicieron unos cambios que no sabía cómo sobrellevarlo, tenía un intenso deseo por el sexo y por comer, pero debido a que tenía tanta energía la consumía tanto y había pasado de ser un hombre con un cuerpo débil a ser un hombre con un cuerpo musculoso atlético y fuerte, en fin mi mayor atributo es mi miembro, tengo un par de bolas grandes y una polla de 27 centímetros de largo y 17 de circunferencia, con un deseo insaciable en tener sexo. Don Lucas, al final termino padeciendo de unas enfermedad, de nombre, Macrofalosomía, también conocida como Macropene, es una condición en la que un hombre tiene un pene de gran tamaño. Este trastorno genético puede ser causado por problemas con la glándula hipófisis, lo que afecta el crecimiento del pene más allá de la pubertad, todo eso debido a los químicos que usaba cuando se convirtió como conejillo de India. La Macrofalosomía es una condición médica que se refiere a un tamaño de pene significativamente más grande de lo considerado normal, tanto en estado flácido como erecto, y puede ser de origen genético. Aunque a menudo se asocia con la idea de virilidad. Su otra enfermedad es otra, la enfermedad masculina donde se puede eyacular en gran cantidad se conoce como Hiperespermia. Se define como un volumen de semen eyaculado superior a 6 mililitros, mientras que el rango considerado normal por la Organización Mundial de la Salud OMS, está entre 1.5 y 5 mililitros…

Pese a ser invitado junto a su esposa Elvira, ésta no pudo acudir por motivos laborales, teniendo que acudir solo a la ceremonia. Lucas, era un aparejador, con una buena posición económica, que le permitía mantener bastante tiempo libre, suficiente para mantener una forma física bastante buena pese haber alcanzado la edad de los cincuenta y nueve años. Había reservado una habitación en un hotel en el mismo donde se iba a celebrar el banquete nupcial, dado que así no tendría que trasladarse a hora de la noche. Llegó por la mañana, y en la noche acudió a la ceremonia y luego al banquete. Le habían reservado sitio en una mesa junto a otros cuatro matrimonios. Dos de estas parejas, era matrimonios compuestos por personas de más de setenta años. Otra pareja, el marido era casi de su misma edad, que tenía una esposa llamada Alexandra, que para su sorpresa no debía superar los 25 años; esta mujer era muy hermosa, con unos pechos voluminosos, que sobresalían bajo el traje que llevaba. Pero, lo que más le incitaba era comprobar el anatómico cuerpo de aquella mujer, que era capaz de enloquecer a cualquier hombre. Una preciosidad de 35 años, esa hermosura con su 1.75m de escándalo. Un bombón, era de un pelirrojo tirando a dorado, pero esta se lo pintaba de rojo intenso para que sus ojos resaltaran más los cuales eran azules como el cielo oscuro, rasgos marcado de su madre que era Europea, poseía un cuerpo de muchas curvas difícil de no mirar sus 109 de senos, parados, firmes, 62 de cintura, abdomen plano, cintura pequeña que resaltaba más sus curvas, ejercitada, le gusta correr mucho y practica bailo terapia, y muchas horas en el Gym, tiene una cintura de avispa y abdomen plano todo por el Yoga y Fitness, sus 114 de cadera, con una cola que según es bastante apetecible por el sexo masculino, de tez blanca como la leche, piel suavecita y rostro hermoso, de cabello rubio intenso, de ojos verde felino, labios carnosos rosaditos, mido 1.75m, de bes en cuando modelaba y ganaba su plática, con mi cola bien parada redondeada en forma de corazón, es su mayor atributo que más resalta en mi cuerpo, el delirio de los hombres y las mujeres que la ven, sus medias en fin son 109-62-114… Realmente me había impactado, por lo que apenas pude articular palabra y tuvo que ser ella quien hablara…

Durante la comida llego a saber que su esposo era un acaudalado empresario, lo que evidenciaba el porqué de ese matrimonio entre un hombre ya sexagenario con una muchacha de apenas 35 años de edad. Luego fijó su mirada en el otro matrimonio, verificando que era mucho más joven. El hombre no pasaba de 40 años y su esposa no superaba los 30 años, la cual dijo llamarse Encarna. Se fijo y verificó que ésta última estaba en período de gestación, de unos seis meses. Encarna resultó igualmente una mujer preciosa, y a pesar de su embarazo, lucía un buen cuerpo y poseía un trasero de esos que apetecen clavarla por detrás sin miramientos. Por otro lado, sus pechos, sin ser grandes, ya se estaban preparando para la lactancia, observando, que pese al tiempo de gestación tampoco estaba demasiado gruesa. La misma vestía un traje de premamá muy ligero de color rojo, algo escotado, por lo que se apreciaban bien sus hermosos pechos. De cabello rubio intenso y ojos verde felino, 1.69m pechos enormes seguro por su embarazo como ya dije talla 112 y vientre plano también operado, cola parada sus medias son 117-67-120 curvas bien marcadas piernas carnosas además claro comía bien buena dieta y horas en el Gym...

Durante la conversación con todos ellos comprobó que el marido de Alexandra y de Encarna, se enzarzaron en una conversación de negocios, al tiempo que demostraron tener bastante apego a la bebida, ya que no dejaron de tragar durante la comida y después de ella. Fue así que cuando había transcurrido una hora, antes del poste, ambos ya se les notaba bastante animados y apreciándose los efectos del exceso de alcohol. Como consecuencia de ello, mi conversación fue más amena con Alexandra y Encarna, y escasa con los otros matrimonios. Se dio la circunstancia de que me encontraba sentado al lado de Encarna, por lo que podía comprobar su estado de embarazo, lo bonita que era, su dulzura al hablar, evidenciando que poseía una sonrisa cautivadora. Antes de que los novios procedieran a partir la tarta y servir el poste, los maridos de éstas, ya evidenciaban un estado de embriaguez notorio. Lo que evidenció que no prestaran atención a sus esposas. Agravado cuando pronto se desplazaron a otra mesa donde se pusieron hablar y beber con otros hombres, que parecían gente de negocios ya conocidos entre ellos. Los otros dos matrimonios mayores siguieron en la mesa, pero estaba claro que pronto se irán a dormir.

Lucas se quedó con las dos mujeres charlando animadamente, mientras sus esposos continuaban bebiendo sin prestarles atención. Captó como entre ellas hablaban sobre el estado de sus esposos, pero no dejaron de mantener una conversación fluida con el mismo. Durante la conversación Lucas se interesó ante Encarna por su embarazo, y las cuestiones típicas de las molestias de ese estado, indicando aquella que lo llevaba bastante bien.

--Si estoy bien… Hay veces que quisiera que mi esposo me prestara más atención y me diera más cariño pero… perdón no debo hablar de esto…

--No te preocupes no es nada malo es normal un marido debe atender a su mujer y más cuando esta está embarazada. -Dijo Lucas. Y ella sonrió y suspiro.

--Y tu Alexandra aun no tienes hijo…

--No aun no… -Mostrándose algo apenada. --He intentado ya de todo para quedar embarazada sabes… todo tipo de tratamiento, pero creo que el problema es mi marido… Pero sabes cómo es eso, su orgullo no lo deja ver la realidad de las cosas y el jamás admitirá que él es el culpable, el del problema siempre es la mujer. -Hasta le susurró en voz baja a la compañera de mesa que estaba tomando un fármaco para favorecer la fertilidad.

Pese a ese susurro, Lucas pudo escucharlo sonriendo para sus adentros. En todo caso, resultaba evidente, que el tema de no ser madre, tenía a la mujer bastante angustiada. Al poco tiempo, Alexandra se levantó de la mesa y se fue en busca de su esposo, y al regresar llegó con el rostro bastante contrariado, sentándose otra vez, pero bastante malhumorada, indicándonos que no había forma de traerlos, que estaba ya casi ebrios y que se le habían unidos otros amigos de éstos últimos. Añadió que para colmo se habían sentado en unos reservados del hotel para beber, expresando que su esposo ni le prestó atención. Los primeros compases de la música ya habían comenzado, y al poco tiempo Encarna me preguntó porque no salía a bailar.

--Y usted no baila.

--Por favor llámame por mi nombre o tutéame…

--A okey y porque lo bailas Lucas… -Él le respondió amablemente.

--Me siento mejor con ustedes como compañía…

Esto les alago bastante. Alexandra insinuó que no entendía como su mujer le había permitido viajar solo, que era un peligro, señalando que había mucha mujer suelta y que seguro, que con lo atractivo que era intentarían llevarlo a la cama. Rieron con ganas. Al compás de sonido de una canción romántica, Alexandre que se notaba sulfurada con su esposo, le pidió a Lucas que la sacara a bailar y que luego sacara a Encarna.

--Lucas por favor sácame a bailar si, y luego lo haces con Encarna, que nuestro maridos no sirven para nada…

El hombre solicito se apremió a cumplir los deseos de sus acompañantes de mesa. Bailaron varias piezas, verificando Lucas, Alexandra se arrimaba bastante a su cuerpo, motivando que su vástago despertara y comenzara a mostrar una excitación patente en el pantalón. El hombre se puso algo tengo ante esta circunstancia, dado que era consciente de que poseía unos genitales bastante dimensionados. Su nerviosismo se acrecentó al conocer que Alexandra se había percatado del abultamiento de su pantalón, dado que su pubis quedaba justo a la altura. Aunque quedó alterado al comprobar que la mujer pronto comenzó a buscar más su contacto. Tanto, que, en una de las canciones lentas, con las luces bastante tenues, la mujer osadamente lo tomó del cuello, colocando su cara junto a la suya. Mientras bailaban, le susurró.

--Estoy sumamente enfadada con mi esposo... Había venido a la boda con la intención de divertirme un poco, y, ya has visto, no se le ocurre otra cosa que embriagarse…

Lucas trato de calmarla, aunque observaba a la mujer tensa, acalorada, hasta el punto que notaba calor en las propias manos de la misma. Regresaron junto a Encarna, al ver que los otros matrimonios mayores se habían retirado. Invitó a Encarna a bailar…

--Bailas conmigo Encarna… -Ella sorprendida le contesto.

--Ja, ja con mi estado ve a ser un poco complicado.

--Soy un buen bailarín déjate llevar…

Él le indicó que era un buen bailarín y que haría lo posible porque lo disfrutara, pese a su situación. La canción era romántica, y durante el baile la pego a su cuerpo, pese a estar embarazada, dado que tampoco tenía una barriga muy exagerada. Encarna era un poco más baja que Alexandra, pero su cara era una divinidad, y en ocasiones ella comprobó como la miraba, sonrojándose. Él le comentó.

--Lo siento, pero no puedo evitar comprobar lo bella que eres. Y con ese embarazo mucho más.

Encarna se volvió a sonrojar, aunque luego arrimó igualmente su cara a la del hombre, momento en que volvió a notar como el vástago de Lucas se había vuelto a increpar bajo el pantalón. Tras bailar varias piezas con una y otra, mujer de forma alternativa, Alexandra fue a ver como estaba su marido nuevamente. Al momento regresó mucho más enfadada, diciendo que no había quien los levantara de allí, que estaban totalmente ebrios al igual que los otros amigos. Según comentó parecía que le había contestado con malos modales al solicitarle que se marcharan.

--Estoy agotada…

Encarna comenzó a manifestar que se hallaba bastante cansada, que le dolían sus pies, que los tenía hinchado debido a su embarazo. Ellas se alojaban en otro hotel mucho más distante, por lo que después de un rato, al verificar el apuro de Encarna, Lucas se apresuró a decirles.

--Si lo desean pueden acudir a mi habitación que esta en este mismo hotel y descansar un rato y asearse. -Encarna miró al hombre sonrojada contestándole.

--No sé. Agradezco tu ofrecimiento. Pero, no me parece muy correcto ir a una habitación del hotel contigo. -Lucas se apresuró a decirle.

--Lo siento no quería ofenderlas. Soy un caballero se lo he propuesto porque me parecía que lo estabas pasándolo mal. -Encarna no obstante se disculpó, señalando.

--No quería ofenderte, pero no se me da cierta cosa… Acudir a la habitación de un hotel de otro hombre distinto de su esposo. -Lucas iba a intervenir de nuevo, cuando escucho decir a Alexandra.

--Yo también tengo ganas de asearme y descansar un rato. Nuestros maridos seguro que tardaran bastante en marcharse de aquí. Además, ¿Has visto cómo están? ¡Ni se ha preocupado de nosotras! Vamos, aceptemos la oferta de Lucas.

Encarna anta la reacción de Alexandra estuvo dispuesta, dado que es la que más necesitaba estaba de un descanso. Tomaron el ascensor, subiendo a la séptima planta donde se ubicaba la habitación que había reservado Lucas. Una vez dentro, Encarna fue la primera en pasar al aseo ya que venía bastante apurada. Durante los momentos en que estaba aseándose Encarna, Alexandra, sentada en la cama le pregunto al hombre.

--He visto que te gusta Encarna. Me he fijado como la mirabas. -Le contesto.

--Encarna es una mujer muy bonita, pero tiene marido. Además, también me he fijado bastante en ti. - Ella exclamo como sorprendida…

--¡Ah sí! También te has fijado en mí. -Le manifestó.

--Pues sí. Alexandra eres una mujer muy hermosa, y tienes un cuerpo capaz de hacer volar la mente de un hombre. Seguro que levantas muchas pasiones. -Ella le sonrió, sonrojándose,

--Ya. Me he fijado en el baile. -Dando a entender que se había percatado de mi excitación.

Lucas con cierto nerviosismo se apresuró a contestarle…

--Lo siento de veras Alexandra, no fue intencionado. Soy un hombre muy activo sexualmente, y al sentir el contacto de una mujer tan hermosa como tú, me fue imposible evitarlo. De verdad lo siento. -Aquella le contesto con cierta admiración.

--Ya, pero también comprobaré que te excitaste bailando con Encarna.

--Ya de ti dije que es una mujer preciosa, y aunque esté embarazada, el encuentro muy deseable.

Ella mostro una sonrisa, y morbosamente le pregunto…

--¿Tan deseable la encuentras, como para cogértela, aunque esté embarazada?

Lucas se quedó petrificado, no esperaba aquella pregunta.

--¿Te refieres a si sería capaz de hacerle el amor? -Le contestó el hombre. -Ella irónicamente le contesta.

--Pues claro, ¿A qué crees que me refiero? ¿Te la follarías?

Lucas trago saliva, sin saber cómo contestarle. Al final terminó diciéndole…

--Como te he dicho ella es una mujer muy deseable, y sería un verdadero placer hacerle el amor a una belleza como Encarna, aunque esté embarazada... Pero, aunque me gustaría, eso sería hacerse falsas ilusiones. Encarna me parece una mujer demasiado seria, incapaz de serle infiel a su esposo. -Alexandra, con más morbo aún le mirafijamente y le dice.

--¿Tú crees? Pues, yo no estaría tan segura. No te diste cuenta de que ella se pegaba a tu cuerpo como una lapa durante el baile. Además, sé que su marido no la atiende ahora que está embarazada, con la justificación de que le hace daño al bebe. -Se detuvo y luego continúo. --Por lo que me ha contado, lleva más de 6 meses sin hacer el amor, y, me

--“Consta que está desesperada”.

Lucas se sorprendió ante aquella revelación…

--Que bobada. A mi esposa le estuve haciendo el amor hasta pocos días antes del parto, y nunca sucedió nada. Es mas eso la ayudo en el embarazo se le hizo el parto mucho más suave, menos doloroso… Además, hay mujeres que en ese estado son más activas sexualmente. A su marido habría que darle unos buenos azotes. -Y mirándola a la cara le preguntó. --Vale, me has hablado de Encarna, pero y, ¿Tu?, ¿Te atiende bien tu esposo como mereces? -El abrió los ojos, la miró sorprendida y le contesto…

--Bueno eso es muy privado. ¿No crees?

--Perdona, no quise ofenderte. Además, eres muy libre de contestar o no. -Ella le miró y al final le contestó.

--Ya, de todas formas, es lo mismo. Ese es otro idiota. -Especialmente enfadada por lo ocurrido esa noche. --Para hacerme el amor tengo que echar una instancia. -Le dijo riéndose.

--Ya… Pero ¿Lo hacéis con frecuencia? -Quiso ser mordaz Lucas que parecía haberla entrado el gusanillo con aquella conversación.

--¿Depende de a que llamas tu frecuencia?

--Pues, no te miento si… Hacerlo una o dos veces por semana, como mínimo. -Ella se echó a reír, y le contesto.

--¿Por semana? A veces pasa hasta casi dos meses... -Se detiene y morbosamente, le repregunta. --Ya, y tú, ¿Cuántas veces haces el amor tu a tu esposa? No de vas a saltar con eso de que eres el macho hispánico ¿Verdad? -El hombre haciendo gala de su ego le dijo…

--Pues, ¡Si por mi fuera lo hacia todos los días!, Pero las necesidades de mi mujer no sobrepasan de hacerlo 4 veces a la semana como media. -Ella le miró a la cara…

--“Te quieres quedar conmigo”

--¡No creo nada de lo que me dices!… ¡A tu edad hacerlo 4 veces a la semana! … ¡Imposible!... Aunque… ¡Sé que estas bien dotado!... Al menos eso me pareció cuando bailábamos. .Lo dijo sonriendo.

--Bueno no me puedo quejar, y quizás tenga un aparato mayor que la media. Pero, te confieso que soy muy activo sexualmente. En eso no te miento.

En ese momento salía Encarna del baño, comprobando por su la forma que los miraba, que había escuchado parte de la última conversación, pero se calló y no hizo comentario alguno. Alexandra entonces sin añadir más se dirigió al baño, y él se quedó sentado sobre la cama con Encarna. Comentó que se encontraba más aliviada tras haberse aseado.

--Gracias por esto Lucas estoy mejor luego de asearme…

Entonces Lucas le dijo…

--Porque no te echas un poco en la cama, así descansas. Y... si quieres puedo darte unos masajes en los pies, que veo que los tienes doloridos. Te aseguro que soy unas manitas en esos menesteres.

Ella le miró medio sonrojada, y sorprendida.

--Pero eso no es muy correcto… ¿No crees?

--Y ¿Quién lo va a saber? Alexandra tampoco dirá nada. Y además, creo que lo necesitas.

Ante su insistencia, ella sorpresivamente, se recostó sobre la cama, y entonces Lucas le dijo que iba al baño a buscar una loción que tenía allí en su estuche. Tocó en la puerta del aseo y se lo pidió a Alexandra que me alcanzara el bote de crema que había en el baño. Ella desde dentro del contexto…

--Entra tú mismo y cogerlo. Yo ahora no puedo.

Ante aquel ofrecimiento, el hombre entró en el baño, verificando que Alexandra tenía subida la falda hasta la cintura, y se había quitado las bragas. Se estaba lavando su vagina en el bidet. El pene de Lucas se increpó automáticamente, emergiendo y destacando bajo su pantalón. Extremo que no pasó desapercibido para la mujer que se limitó a sonreír. Cogió la crema y salió, no sin antes echar un vistazo a las fabulosas nalgas de aquella mujer, verificando que tenía el pubis recortado y un triángulo de vello bastante negro. Regresó con Encarna, y procedió a extender un poco de crema por sus pies, realizando luego unos masajes con suavidad, pero efectivos, que dieron su fruto, el cual quedó reflejado en la cara de la mujer.

--Hunmm sii hunmm hooo Dioss hunmmm…

Quiso ser más osado y continuó extendiendo el masaje por las pantorrillas de la mujer, subiendo cautelosamente hasta alcanzar sus muslos. Lucas se percató que aquella mujer, pese a en período de gestación, se estaba poniendo cachonda ante sus masajes…

--Hunmm ussff, ussfff, ussfff… hunmm… Hunmm… Unnmmm… Hunmmmm… -Hasta el punto que percibió como entreabrió un poco las piernas, mostrando por primera vez sus braguitas. --Hooooooooo, hunmmmmm ussffff padre nuestrooooo Hoooooohhh…

El hombre al verlas, notó como se increpó su vástago. Aquella hembra que inicialmente se negaba a cualquier contacto, en esos momentos estaba cediendo lujuriosamente. En esos momentos vio salir a Alexandra del baño, quien al ver lo que hacía a su amiga, le dijo.

--Vaya que bien… ¿También me darás un masaje a mi? -Lucas se sonrió, diciendo.

--Lo primero es ir al baño, ya que tengo que orinar. Luego te daré el masaje si lo deseas.

Mientras se dirigía el baño, escuchó como las mujeres comenzaron hablar entre ellas, y las oía reírse. Entre la conversación, pudo escuchar alguna referencia a las dimensiones de su pene. Agitado, se demoró un poco, y luego regreso con ellas. Se dirigió a Alexandra…

--¿Sigues queriendo que te de ese masaje?

Ella se hecho en la cama al lado de Encarna como respuesta, y Lucas comenzó a realizar el masaje, subiendo igualmente por sus pantorrillas, comprobando que la misma abrió también sus piernas, pudiendo comprobar anonadado y francamente sorprendido, al verificar que aquella mujer no llevaba bragas. Era evidente, que se las había quitado en el baño, se había aseado, pero no se las había vuelto a poner. Era algo que no hubiera esperado. No obstante, se recreó contemplando el coño de la misma, verificando que tenía unos labios vaginales rosados, bastante abultados, y que en ese momento se hallaban bastante abiertos, dejando a la vista una buena parte del interior de la hermosa raja. Poseía el pubis recortado y con un triángulo de vellos, que lo hacían más apetecible.

--Ahhhy, Ahhhy, Ahhy, Ahhhy… ¡Aaaah! ¡Aaaaaaah! Lucas, Lucas, Lucas ¡Mmmmh! ¡¡¡Que riiiiiicccoo!!!... -Lucas mientras continuó con los masajes, comprobó que se estaba poniendo como un toro encelado. --¡¡Aaahh!!… Hummmm… siiii, hummmm… Lucas Haaaaaaahh. -Ello le instó a ser más osado, y continuó con sus manos avanzando llegando cerca de los muslos. --Ah, ah, aaahhh, ussfff, ussfff… Ah, ah, Mmnnn, Hummm, Mmmnn, Lucas, Lucas, Aaaahhh… Aaaah, Aaaaahhh…

La mujer haciéndose la indiferente, hablaba con Encarna, y al ver la acción del hombre, morbosamente se subió de forma cautelosa su falda, con la intención de que el hombre pudiera contemplar con toda nitidez su hermosa vagina. Alexandra, miró a Encarna, morbosa, sonriendo, mientras se relamía pasando la lengua por sus labios, al ver la cercanía de la cara del hombre muy cerca de su panocha. Encarna la miró con agitación, pero al propio tiempo notaba como se mojaba su vagina ante aquella visión. Lucas, no sabía cómo iba acabar aquello, pero decidió olvidarse de todos sus prejuicios, de la posible infidelidad hacia su esposa, y aún consciente de que podría ser mal interpretado por Alexandra. Pero, al final se decidió, y acercó su boca a la cuquita de la mujer, para comenzar a darle unas glamurosas lamidas barriendo con lengua la hermosa raja de arriba abajo. Al instante la mujer gimió.

--Ahhhhhh, hunmmmm…

El coño de aquella señora, no solo desprendía calor, sino que parecía una caldera. De hecho, el hombre de dijo para sí…

--“¡Debe estar demasiado caliente!”

Observó igualmente la cara de Encarna, quien le miro lujuriosa contemplando lo que le hacía a su amiga, pero no dijo nada al respecto. Solo se dedicó a mirar, pero no pudo reprimir la lujuria que mostraba su rostro. Lucas, ya puesto en la labor, y ante la aceptación tácita de Alexandra, bajo su cara y la sepultó entre los vellos, lamiendo sin cesar la entrada de la vagina. El sabor de los jugos que emanaban le instaban a continuar.

--Hunmm, hunnn, hussfff, uffff… Usssss, hunmm, nnnmm, Mmnnn…

La mujer recogió sus piernas plegándolas a su vientre, mostrando toda su vagina al hombre. Ella misma apartó los crespos vellos de la entrada, y abrió los labios vaginales con sus manos, mostrando su clítoris, a fin de que el hombre se concentrara en él.

--Oooh si… Sigue uffff que bien… Uffff que bien lo haces. Sigue…

Alexandra comenzó a rotar las caderas suavemente y fue aumentando su ritmo, mientras el hombre lamía con deleite y sus líquidos empapaban la cara del mismo. Este recorrió la canal hasta llegar al agujero trasero, se lo chupó con ganas y regresó a su gruta. Los gemidos de la mujer fueron subiendo de tono:

--Hoooo Cielosssss que bien lo haces, nunca mi marido me lo ha comido así. Sigue por favor, cómemelo todo… Ogggg dios que bueno. Sigue… Hunmmm…

No tardó mucho en percibir como se convulsionó entrando en un tremendo orgasmo, sin importarle que sus fluidos llenaron la boca del hombre.

--Oooohhh siii que bien… ohhhhh me vengooooo... Qué bueno, mas, mas, mas, masssssss…

Tras acabar con su orgasmo, se incorporó de la cama, y le dijo.

--Rico, rico, rico hunmm… Anda ¡Cómeselo a Encarna! ¡Que lo está deseando!...

Continuara…