Mi nueva compañera de oficina
CHARLINES
Me llamo Isabel y tengo sesenta y dos años, estoy cercana a la jubilación. No me conservo mal, mido uno sesenta y tres, cien de pecho y aún tengo una talla decente. Aunque un par de hijos y una vida no muy ordenada, tampoco ayudan mucho. Tengo un buen par de domingas y la verdad, yo me veo bien. En la oficina soy administrativo del estado y ya llevo cuarenta años en esta oficina ¿y la verdad?, es casi como mi casa. Si puedo, que seguro que sí, el próximo año me jubilo y me dedicaré a expandir mis carnes a lo largo de este mundo y ¿Quién sabe? A lo mejor me enseñan por donde se va a Cuenca.
Ahora tenemos una nueva compañera que viene a sustituirme, bueno a ocupar mi plaza cuando yo marché. Es una muchachita de veintinueve años y es muy delgadita, su pecho será, una ochenta, aunque unos buenos pezones siempre apuntan hacia el cielo. Seguro no tiene más de cincuenta de cadera y su culito dará como mucho ochenta. Así que diríamos ochenta, cincuenta, ochenta.
La verdad es una muchacha muy simpática y muy atenta, creo q