La noche antes del viernes de enero, Diego apareció donde nunca antes se había atrevido a aparecer: en la puerta de la casa de Marta, sin avisar, con las manos metidas en los bolsillos del abrigo como un chico que no sabe qué hacer con ellas.
La grieta se agrandó despacio, como agrandan las grietas de verdad: sin ruido, hasta que un día ya no se puede caminar sobre ellas.
Al principio fue solo un café. Diego lo dejaba servido en la cocina de servicio, todavía caliente, sin decir nada, como si fuera una casualidad que se repitiera con una precisión sospechosa. Marta se lo bebía de pie, mirando por la ventana, diciéndose que era simple cortesía de un hombre
El aguacero la agarró a media cuadra del edificio, con las bolsas del súper rompiéndose entre los dedos. Marta corrió los últimos metros con el pan bajo el brazo como si fuera un balón, empapada hasta los huesos, maldiciendo en voz baja el paraguas que se había dejado en la cocina de su madre
Una historia real, de un hombre real, que solo pensaba en qué lío se metería día con día , fue el mejor mes de mi vida en el cual tuve más acción que en 25 años. Historias de, erotismo, sensualidad, deseo , antojos perversos y cosas que no deberían ser moralmente
Lina, una estudiante atrevida, decide realizar una fantasía que la viene intrigando desde hace un tiempo
Abril y Kassandra deciden continuar el juego en un escenario aún más provocador: Se ponen a prueba con un reto de exhibicionismo frente a desconocidos:
quien reciba la propuesta más sucia de un extraño, gana. La perdedora deberá cumplir la fantasía del ganador.
Sin excusas. Sin reglas suaves. Solo dos mujeres desnudas, de pie, dándose golpes en las tetas como verdaderas putas guerreras. Cuatro golpes por turno. La última, una doble patada en el pecho. Gana quien no se rinda. Y cuando Kassandra cae de rodillas, Abril cobra su trono con la verga adentro… y l
En el primer capítulo, la pareja se atreve a revelar sus fantasías más ocultas. Entre risas nerviosas y miradas cómplices, surge la primera confesión: verla mostrarse ante otros. Es el inicio de un juego íntimo que cambiará todo.
La llegada de un extraño correo electrónico deja a Eva pensativa y muy caliente.
Juana siempre reclamaba, ella ya tenía once años y yo solo nueve, ella había tenido su primer ciclo menstrual y yo todavía no lograba eyacular, a ella le estaban creciendo sus tetitas y a mí todavía no se me asomaba ni siquiera un pendejo, me miraba en menos y yo me sentía menospreciado, pero yo tenía algo a mi favor
Cuando él se montó en mi auto me pregunto que para donde íbamos y le dije que no se preocupara que solo íbamos a dar una vuelta y luego lo llevaría de regreso a recoger su auto, pero el ajeno a mi plan se quedó tranquilo y no dijo más nada.
Mi camisón era un estorbo así que colabore en los movimientos para despojarme de él. Ahora estaba boca abajo en mi cama solo cubierta por la tanga cola les que era mi única prenda y siendo recorrida por unas manos fuertes pero que sabían tratar a una mujer
Su verga esta totalmente untada de los flujos de mi último orgasmo. Camino con una pierna de cada lado de la banqueta hasta quedar justo sobre ella. Lo miro a los ojos, le regalo una sonrisa de triunfo, ahora voy a comer lo que más quiero.