Guíe su boca de vuelta a mi polla, y no opuso resistencia mientras sus labios se conectaban con mi miembro sensible una vez más. Soltándola, cerré los ojos y recosté la cabeza en la almohada, dejando que ella marcara el ritmo mientras disfrutaba de la experiencia de que Bobbi Nanford me la chupara.
Mientras gritaba durante el orgasmo, sentía mi glande volverse cada vez más sensible, hasta que sus contracciones vaginales eran agonizantes. Aun así, seguía saliendo más eyaculado de mis testículos, y me condenarían si me retiraba antes de que cayera la última gota.
Alex estaba a punto de detener todo aquello, pues aunque estaba tan excitada, era consciente de que está engañando a su novio, de que le estaba poniendo los cuernos, justo en ese momento volteo su rostro para hablar y lo que vio la silencio; Eduardo había liberado se su prisión su miembro y este...
Él se arrodillo detrás de ella, con sus manos separó sus glúteos viendo a plenitud el panorama en medio de sus piernas, apretó con fuerza sus nalgas, como para dejar claro que estaba ahí, observando, luego dio un azote a su nalga izquierda, luego a la derecha, acercó su rostro...
Pensé rápidamente y le dije que mejor le mostraría una película donde vera todo lo que debía que saber acerca del sexo. Cambiaron un poco las cosas cuando dijo que no se atrevía a ver algo como eso, pero con un poco de persuasión le convencí acordando en que mientras mirábamos yo le iría explicando lo que iba sucediendo.
Estaba lloviendo. Era madrugada y estaba lloviendo. Lo sabía por el rumor que hacían los coches al levantar cortinas de agua del asfalto. Por la luz mortecina de la calle que penetraba por la ventana. Estaba enmedio de ese estado semiinconsciente, entre la vela y el sueño, en el qual una no sabe a ciencia cierta si está soñando o no. La imagen de su cabeza acotada no cejaba de torturarme, sin saber si lo que había vivido unos días antes era real o no.
A cada paso que doy mi vestido se mueve ondulante, insinuante al ritmo que marcan mis caderas, exageradas en su movimiento por esos tacones que hacen aún más esbelta mi figura.
Mi pareja (a la que llamaré Luisa) y yo nunca hemos disfrutado de una vida sexual activa, por lo que frecuentemente había malas caras por mi parte, pues estaba harto de tener pareja estable y no parar de pajearme para satisfacerme.
Llego a mi casa pasada la medianoche, le explico a mi mujer un agravamiento temporal del estado de mi padre, que ella no comprobara, pues no lo ha visitado nunca y toda una noche de pensar en Marina y a la mañana siguiente una relación no acostumbrada con mi mujer que se extraña de mi deseo sexual tan urgente.
La mujer de cabello corto caminaba con pasos cortos y rápidos por el pasadizo, fumando nerviosamente aunque no estuviese permitido en aquella santa casa, escasamente rondaba los treinta y escondía sus ojos azules detrás de unas gafas oscuras de moderno diseño.
Cuando la conocí me impacto su forma de ser, su hermoso rostro y su bellísimo carácter, con el tiempo nos hicimos amigos, en nosotros creció una amistad tan inmensa que nunca había conocido la amistad de ese modo, salíamos a todas partes, platicábamos a todas horas y estábamos juntos a todas las horas del día
Como mi madre trabaja fuera por las tardes y mis hermanos están estudiando en la Universidad y tienen clases toda la tarde, me sorprendió encontrar a alguien en casa, se trataba de mi hermana menor, Danitza, que no había ido al colegio.
Como entre sueños escuchó la puerta de la entrada abrirse, soñolienta volteó al lado de la cama que normalmente ocupara su marido y al encontrarlo vacío concluyó que quien entraba a la casa era él, que como cada viernes regresaba de madrugada luego de irse de borrachera con sus amigos, resignada se acurrucó bajo las cobijas y de inmediato se quedó dormida.
En ese tiempo tenia 15 años y mínimo me masturbaba dos veces al día, una vez por la mañana y otra por la noche, tenia una buena colección de revistas pornográficas que van desde dibujos hasta fotografías de color y en todos los tamaños.
Sucedió y sucede hastabel dia de hoy, yo lo se pero no puedo hacer nada
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