Prueba de acceso I
Un universitario decide, como último recurso, intentar encontrar trabajo en un burdel. (Primera parte de Banned Pleasure Palace)
Un universitario decide, como último recurso, intentar encontrar trabajo en un burdel. (Primera parte de Banned Pleasure Palace)
A Carla se le ocurre un plan para vengarse de esos guiris asalvajados. Coge una jarra vacía y entra en los baños de mujeres. Descarga su vejiga en la jarra. Un tercio de su capacidad queda llena de orina. Sale del servicio y le dice a la camarera, que es una buena amiga...
En el espacio de tiempo en el que Carla se quedó sola en la mesa, quedó pensativa, se le había caído el cielo encima. Entonces ideó un plan de venganza. Estaba acatarrada, tenía carraspeo. Comenzó a acumular saliva en la cavidad bucal. Carraspeó dos o tres veces, con tanto ímpetu, que...
En una palangana de agua caliente remojó sus pies unos minutos. Después se fue cortando las uñas, aprovechando que estaban blanditas. También se cortó las uñas de las manos y las depositó en el interior de la palangana. El agua estaba muy turbia ya. Recordó que debía rasurarse los sobacos.
Ibai el becario descubre que su detective no es tan honesto como el pensaba que era (Tercera parte de "paja")
Mi cuñado jugaba con ventaja, solo tenía que trajinarse a mi mujer y a mi hija. Yo, en cambio, tenía que follarme a su mujer, a su hija y a mi suegra. Esta última, tan macizorra y tan zorra que casi me excitaba más cabalgar sobre ella que sobre mi sobrina, que era más seca de carácter.
Nuestro detective favorito se decide a intentar algo con su becario, que lo vuelve loco. (Segunda parte de paja)
Me arrodillé y comencé a lamer las cuatro plantas de sus esbeltos pies. Tragándome casi sin saborear mucho, mi propia lefa. Emma y Rosa se reían al ver la desagradable cara que yo ponía. Después fui chupando los veinte deditos, muy despacio. Succionaba y mordisqueaba cada uno de ellos.
Un detective fantasea con lo que le haría a su becario.
Thiago observa a Alba. Esta tiene la minifalda remangada y se frota el higo con intensidad a través de la tela de las bragas. Estas están empapadas en sus jugos. Thiago también observa a Gael. El drag queen tiene unos buenos jamones y una cintura bien esculpida. El maestro se saca la polla.
Esta es la historia de un grupo de amigos de toda la vida en un festival de música. La historia es larga, así que espero que os guste.
Lourdes ideó una sesión peculiar de sadomaso. Ata a la pared a sus clientes, a unas argollas, totalmente desnudos. Ella se dedica a darles patadas en su entrepierna. Primero descalza y luego cambiándose de calzado, desde el más suave (como unas alpargatas), hasta el más rudo (como zapatones).
Ella, bajando la cremallera sacó del interior mi rabo a tomar el fresco, comenzó a machacarlo, con garra, hasta ponérmelo bien enhiesto. Cubrió mi entrepierna con su abrigo por si alguien asomaba por el pasillo, y sin perder el ritmo del machaque me iba lamiendo el cuello, sacando brillo.
Por primera vez me he topado con una forma de ser de la que había oído, pero jamás había visto y menos vivido. La sumisión Religiosa
El pelirrojo se coloca bajo palio y va lamiendo todo lo que se le pone a tiro. Cuando algún rabo se sale, el chaval le pega unos cuantos chupetones y lo vuelve a incrustar en su agujero correspondiente. Los chavales sudaban lo suyo dándole fuelle fuerte a la chica.
Sonia le trabaja orejas, cuello, pezones y ombligo, yo me centro en pantorrillas, muslos, ojete y almeja; sus caldos mendigo. Ya le llega la flojera, el cuerpo se le estremece, le tiembla, apoya sus cachas sobre mi cara y de caldos viscosos la siembra.
Cuando el ascensor se paraba en una planta, nos separábamos y guardábamos la compostura. A veces entraba alguien que la conocía. Se saludaban y tenían una pequeña charla. Otras veces entraba gente desconocida, visitas de pacientes, y le hacían una reverencia y le besaban la mano.
Todo el personal sanitario fue muy atento conmigo, pero desde el primer día de mi ingreso noté que una enfermera ponía mucho interés en mí. Para ella había sido un flechazo, amor a primera vista. El hecho de enterarse de que yo tenía pareja, no le hizo desistir de su actitud insinuante.
Un grupo de chicas mete sus pies en una tinaja llena de agua caliente. Se cortan las uñas de los pies, cuando comienzan a ablandar. Con una lima se van deshaciendo de las pieles muertas de los talones. También aprovechan para cortase las uñas de las manos. Todo ello lo echan en la tinaja.
Este relato no es parte de ninguna serie, solo es una pequeña continuación. Algun@s lector@s me pidieron una segunda parte y aquí está. La pareja se iba acercando cada vez más a donde estaban Alberto y Harry. Al ritmo de la música iban acortando la distancia. Cuando estuvieron relativamente cerca...