Esperando a mi mujer
Entendí como de manera muy velada mi mujer me estaba casi pidiendo permiso para ir a encontrarse a solas con él y dejarle hacer lo que quisiera con ella.
Relatos eróticos sobre mujeres
Entendí como de manera muy velada mi mujer me estaba casi pidiendo permiso para ir a encontrarse a solas con él y dejarle hacer lo que quisiera con ella.
Uso el trofeo obtenido de la presidenta para hacerle la colita a mi mujer.
Siempre desee follar con mi tía, una mujer madura y muy tetona, que debe tener por lo menos 180 de busto.
Mi mujer siempre había sido muy recatada, pero salió la puta que llevaba dentro para convertirse en la mas caliente de las zorras.
No sabia que hacer, mi mujer se acostaba con Carlos y yo había propiciado eso, y, yo lo único que quería era montar un trío
Empezó a acariciarla en redondo, arriba y abajo, con las dos manos, moviendo suavemente sus dedos bajándome la piel del capullo y dejando el glande a la vista, gordo y rosado, con una gotita de liquido preseminal en la punta.
Me lanzaron sobre el suelo y comenzaron a acariciar mi cuerpo con sus manos, sus bocas recorrían mi piel, besando y acariciando mi cuello, mis pezones, mis caderas, besándome cerca del pene, los muslos. Rápidamente mi sexo comenzó a endurecerse, sabían perfectamente como acariciar a un hombre, que hacer para recuperarlo después de una buena corrida.
¿Cómo le quedan? En ese momento abrí la cortina. Póngase aquí que hay mas luz. "De cintura le quedan bien pero tal vez una talla mas", y llevando su mano al lado de mi paquete me dijo: "fíjese por aquí le tiran un poco" y cogiendo un poco de tela con dos dedos pero apoyando su mano en mi bulto dijo: "la pinza le queda un poco abierta", "póngase la talla 46", y volvió a correr la cortina, dejándola otra vez entreabierta.
Una pareja se mete en un descampado y en pleno acto son 'secuestrados' y ella es violada delante de él. Luego a él le queda la duda de si ella disfruto.
La tía Helena se había radicado en la capital desde hacía diez años y desde entontes que no la veía. La causa de su cambio de ciudad era que ella siempre había modelado y viajaba por dicho motivo a distintas partes del país, pero luego le ofrecieron un buen contrato en una conocida agencia de modelos de la capital, por lo cual tuvo que trasladarse definitivamente a ella.
Empezó a recibir llamadas y comenzó a quedar con desconocidos que esperaban de ella servicios que ya empezaba a prestar con naturalidad y, sobre todo, con mucho gusto. En pocos meses, sin habérselo planteado, se vio convertida en una prostituta de lujo.
Pero Juan tenía una opción mejor, me dijo que poseía una cabaña en las montañas a menos de una hora de viaje, nosotros llegaríamos en nuestro carro sin que nadie nos viera y él llegaría en el suyo, no habría sirvientes ni nadie que pudiera maliciar.
Creo que Julieta es ninfómana por que después de que nos casamos me confeso que tenia un consolador y que lo usaba antes de que nos casáramos, en varias ocasiones me pide que le meta su consolador en la vagina o por su culo mientras la acaricio y la beso, bueno a mi no me desagrada por el contrario ver la cara de excitación que pone me calienta muchísimo.
Se describen los beneficios de esta práctica en la dominación femenina.
Al contarle de que el bestia de nuestro hijo se podía echar 6 polvos en menos de 3 horas, no me lo quiso creer, hasta que un día Mario muy compungido, le preguntó a su madre si debía ir al médico pues no estaba rindiendo sexualmente como siempre, y al preguntarle mi mujer porque pensaba que era así, este le respondió que le estaba costando llegar a la cuarta eyaculación.
Esta historia comenzó en un avión, yo tenia que trabajar en la frontera de México con USA e iba en un vuelo rumbo a Las Vegas, al llegar a la sala de espera, ahí estaba una mujer madura, como de unos 40-45 años, iba vestida con un pantalón gris muy apretado, con unos tacones altos plateados y una blusa gris también, las tetas parecieran que se le iban a vomitar de la camisa, toda una delicia!
Cuando regresaron, Sarita me contó que nuestro buen amigo se portó muy caballeroso, al principio, pues como le pista está tan llena de gente, no había mas que pegarse a el, y el, se empezó a poner duro, Sarita se quedó intrigada, porque parece ser, Allan está bien dotado.
Este es el relato de cómo descubrí que mi mujer que siempre había sido una mujer muy fría para el sexo me engañaba y como eso me convirtió en un cornudo, pero desde entonces nuestra vida ha cambiado y he convertido a mi mujer en un verdadero putón.
Sucedió cuando yo tenía 25 años. Soy moreno, un latino guapo, 180 cm y tengo un cuerpo atlético. Entonces tenía una novia que estaba de miedo, una morena guapísima de ojos verdes que tenía unos melones de impresión.
Primero le di unos lengüetazos y luego le metí un dedo para prepararla, pero se adaptaba muy bien, así que no iba a haber problemas. Acerqué mi pene y le fui metiendo lentamente, mientras ella levantaba la cabeza, cerraba sus ojos y gemía nuevamente…