Las andanzas de Wanda IV: El vecino
Al contrario que mucha gente, a mí el sexo no me daba mucha hambre, así que charlamos un poco de todo mientras lo veía devorar las porciones de pizza como si llevara años sin probar bocado.
Relatos eróticos sobre bocas
Al contrario que mucha gente, a mí el sexo no me daba mucha hambre, así que charlamos un poco de todo mientras lo veía devorar las porciones de pizza como si llevara años sin probar bocado.
Era increíble, con su saliva cubrió mi polla y lamía concentrada con la lengua en el capullo. Sin duda, lo hacía de forma automática, bien instruida por algún jovencito.
Alberto me levanto y cogiéndome entre sus brazos se tumbo sobre la mesa. De modo que quede ensartada por su sexo encima de él. Sus manos apretaban mis pechos, pellizcándome los pezones.
Estábamos llegando los dos al orgasmo de una forma bestial pues al sentir como ella empezaba a temblar y convulsionar, mi sexo deseó explotar.
Su lengua comenzó a trabajar y cuando quise acordar se la estaba chupando frenéticamente, nuestras lenguas chocaban y se saboreaban, lentamente nos fuimos parando y la mano de él apretó el botón de detención del ascensor el cual quedó en un entrepiso
Básicamente la conocías, pero aquí tienes todos los detalles. Para todos, algunas cosas puede que sean distintas a como os conté, pero tener en cuenta que vosotros mismos me guiabais y muchas veces no me quedaba mas opción que decir lo que queríais oír.
Sin abrir los ojos abro la boca y me trago su cimitarra hasta el fondo, como a él le gusta, que después de tantas mamadas ya sé lo que pone cachondo a mi hermanito.
Yo seguía mamando, después de todo la rudeza de su trato me gustaba, llego un momento en que veía salir toda húmeda esa verga y me la volvía a ensartar hasta la garganta, mientras mi rostro se hundía en su bello púbico, él me empujó, mi cabeza quedo pegada al árbol
Me había hecho montones de pajas imaginando como sería el ver a Raúl follar, pero nunca hubiera imaginado que lo vería mas cerca de lo que nadie lo había visto ni lo vería jamás, ya que en sus sueños se esta follando a su novia pero en verdad era mi boca lo que estaba empezando a penetrar.
Seguía siendo lamido, pero no solo mi tronco, también mis huevos les dio unas suaves lamidas que me tenían a mil, finalmente se decidió y lo fue introduciendo en su boquita, hábilmente la fue amoldando hasta poder metérsela toda, mientras yo solo gemía y le decía así chiquito cómetela toda, el magistralmente se la engullía toda y sus labios
Una semana después Laura mi hermana llega otra vez enojada diciendo que le robo un proyecto y lo presento y le ascendieron y le subieron el sueldo, y me dijo que si decía al él le iban a creer y a mi no decía mi hermana llorando, claro todo esto sin que mis padres y su novio se enteraran.
Me volvió a besar y caímos en la cama con una de sus manos me sobaba la verga y luego fue lamiendo mis tetillas y las chupaba y mordía con lascivia, luego su húmeda lengua lamió mi abdomen y finalmente se introdujo mi verga en su boca mamadora que debido a su experiencia pudo hacerme gozar tanto, sus labios apretando, subiendo y bajando desde el glande
Me acarició de nuevo entre las piernas con una caricia muy sensible y cuando sonó el teléfono anunciando que Tony ya estaba abajo esperándome, me ayudó a ponerme el top y me despidió en la puerta mandándome saludos para Tony.
Soltó mis tetas y las agarre yo, colocó la pija entre los labios de la conchita y empujó... era enorme... toco mi fondo agarrándome las nalgas cogía sin pausa, su cara transfigurada, sacaba y ponía.... estaba por acabar, sentía venir mi orgasmo, él también, la sacó y metiéndola en mi boca
Al salir de aquel trance en los espejos, como cuando se entra al laberinto de éstos en una feria y encuentras la salida, me encontré nuevamente contemplando aquella casona por entre aquel tamizado verde de hierbas cuando un amigo me saluda a gritos y me vuelvo a él.
Yo me quedé muy nervioso con ganas de llamarle y decirle que quisiera perderme en sus brazos fuertes, total que quise olvidar el rato y me fui al baño, eran como las 11 de la noche, cuando me entra una cachondez y me decido ir a buscarlo me puse unos jeans y una playera y subo a la azotea, llegó y está abierto su cuarto,
Yo casi no podía sentir más que esa gruesa verga rascando el interior de mi cuerpo y mi clítoris que parecía a punto de estallar, y me entregué a las sensaciones como si fuera la primera vez.
Mi papá día con día me revisaba mis senos, me los acariciaba, los chupaba y me decía que me veía y me sentía más mujer que nunca.
Después se recostó ella, el se puso a lamerle su vagina, entonces el otro negro se acercó y se quitó la bata, tenía un pene grandísimo igual que el otro y mi mamá sin decir nada se lo metió a la boca, hasta el fondo de su garganta, parecía un acto de circo de aquel que como espadas.
Yo seguía como una leoncita y comencé a besarlo de nuevo, luego el pecho hasta su pene para chupárselo de nuevo. sentía como iba creciendo de nuevo en mi boca y como mi abuelo gemía de placer, eso me excitaba aun más.