Este sitio contiene relatos eróticos explícitos de ficción. Todos los personajes son mayores de 18 años. Debes ser mayor de edad en tu país de residencia para continuar.
El chaval tenía una vista preciosa a través del cristal del ascensor. Cuando llegamos arriba, tiré de la falda de Esperanza abajo para que no fuese enseñando el culo y guiñé un ojo al chaval. Seguro que esta noche se hacía una paja pensando en ella. Salimos y pedimos una mesa
Lanzó y la botella quedó apuntando a Esperanza. Unas preguntas no muy incisivas fueron respondidas por ella. Después fue mi turno y la botella cayó del lado de Ángeles que igualmente respondió a las preguntas. Cuando me tocó a mí las chicas subieron la apuesta y hube de desnudarme.
Silvia casi no podía creer que su hermana también hubiera dado ese cambio y estuviese en esa actitud de querer traspasar cualquier frontera para descubrir ese mundo en el que ella había entrado y del que no quería salir.
¡Ponte de rodillas! Le puse el collar alrededor de su cuello y noté como todo su cuerpo bullía de excitación. Su boca abierta, sus pezones salidos, y el brillo que resaltaba en su húmedo sexo.
La rubia hizo caso omiso y el hombre le clavó su gorda polla de una dejándola caer. La rubia volvió a gritar. El hombre más alto hizo señas al de las barbas para que le penetrara por el ano. La rubia al sentir la polla en su agujerito empezó a chillar.
Le gusta que le follen en público y lo busca para satisfacer sus instintos sexuales. Shiori hoy se ha vestido muy, muy putita, una minifalda rosa que apenas cubre su sexo una tanguita rosa también y un top escueto de color blanco. Unas converse rosas terminan la vestimenta.
Mariana regó la polla de Ramón casi desfallecida, pero este no paraba, siguió dándole con fuerza azotes y pollazos. Le daba con fuerza y Mariana estaba en shock ya no sentía, solamente se dejaba ir, su cuerpo mandaba en ella y perdió el sentido. Ramon se salió de ella y la dejó recuperarse.
Entonces el vecino se marchó al baño y me dejó solo con ella, mis pensamientos eran solo uno, si me atrevía que pasaría, estaba deseando despejar la incógnita.
Se preparó para salir, para ella era toda una odisea. Tenía que, subir a la pequeña furgoneta, sacar la rampa para poder subir su silla, anclar bien está para que no se moviese dentro de la furgoneta. Volver a subir la rampa, y salir con la furgoneta después de cerrar su puerta.
Lo estoy, pero de otra forma, hace tiempo que deseo, hacer un juego, follarme a una jovencita delante de Amaia y que ella se excite con la situación.
Guay, no piensas que ella puede reaccionar mal
Silvia no paraba de temblar y de soltar gritos, sintiendo como esas vergas parecían hincharse más en su interior y notándose llena de su leche que se desbordaba de la gran cantidad que soltaban ambos. Agarrada al cuello de Tende, tenía mil orgasmos sobre su polla y no quería que ninguno de los dos
Sus ánimos eran un gran estímulo y ese culito era una delicia, apretaba mi polla con suma presión. Era un gusto rozarse con esas paredes y como poco a poco se iba abriendo al paso de mi polla. Macarena cada vez gemía más alto y subía y bajaba su cuerpo todo aquello que le dejaban sus ataduras.
Él se sacó la polla ya erecta y ella se sentó encima. Volvió su cara y se besaron mientras ambos contraían y expandían sus sexos. Las manos de Pablo apretaban sus pezones y frotaban su clítoris, en lentos círculos. Sus dedos rápidamente se impregnaron con los fluidos de Ángeles
El hombre la cogió en sus brazos separándola del suelo. La elevó y la acercó a su cuerpo. Angela dirigió la polla a su coño y se dejó ir entre los brazos del hombre.
Bajó su boca a mi polla y no dejó nada, limpió con amor mi polla repasando cada milímetro y después me la guardó en el pantalón.
Que rico y me comió la boca con pasión.
Don Gerard era un hombre algo mayor, aunque parecía cuidarse bastante, practicando seguramente algún deporte. Silvia le observaba y no era capaz de calcular la edad, pero desde luego superaba los setenta años
. Con ella acaricié todo el cuerpo de María. Pasé la pluma por sus mejillas y descendí hasta sus pechos, los rodeé recreándome en sus pezones. Notaba como su piel se iba erizando y cómo de su boca escapaban pequeños gemidos
Una vez firmado el contrato, las dos chicas comentaron todo lo sucedido y lo que estaba por llegar, aprovechando la comodidad de esa limusina y abriendo una botella de champán que tenían a su disposición. El chofer dejó primero a Ángela, que salió del vehículo mostrando una pose de rica, no muy aún
Publicar
¿Qué quieres publicar?
Datos de la nueva serie
Las series o sagas eróticas, son un conjunto de relatos eróticos que tienen un argumento central y que son publicadas por entregas. Crea el titulo y una descripción de tu serie, luego podrás añadir relatos a esta.
Añade el titulo, como si fuera el título de un libro, al que luego añades capítulos.
Describe de forma resumida el argumento de tu serie de relatos, a modo de sinopsis.
0 / 300
Selecciona la serie
Cargando series...
No tienes series creadas todavía. Crea una nueva serie primero.