Mi faceta dominante
Cumpliendo una nueva fantasía junto a mis compañeros de piso.
Cumpliendo una nueva fantasía junto a mis compañeros de piso.
La primera vez experimentando la doble penetración de verdad.
¿Recuerdan los condones y el lubricante del relato anterior?
Aventura con mi nuevo vibrador con succionador de clítoris.
Un día encontré una oferta en Amazon, así que me creé una cuenta falsa y finalmente me decidí a comprar mi primer vibrador.
- ¿No van a molestarnos hasta que los llames? -asintió- y a que esperas VACA, desnúdate. Le cambio la cara, pero no dijo nada, temblando se puso de pie y como en su despacho, se desnudó… Así terminó el último capítulo…
Desde muy joven siempre tuve mucha curiosidad en todo lo relacionado con la sexualidad.
No hay placer más exquisito que aquel que se roba a la moral, que se arranca de las fauces de lo prohibido con la ferocidad de una bestia hambrienta. Yo, Mónica, a mis 45 años, he saboreado el fruto más dulce y perverso que la naturaleza puede ofrecer a una madre: la semilla de mi propio hijo.
-Para de una vez, lo que ha pasado es que eres tan GUARRA como tú hermana, y por Marga no te preocupes -vi terror otra vez al sentir el nombre de su hermana- ¡¡¡Marga!!!... Así terminó el último capítulo…
Le solté un bofetón con todas mis ganas, me estaba aficionando… -Tú decides… Decidió, vaya si decidió, me adelantó y con la seguridad de que su hermana no se iba a despertar, me cedió el paso… Así terminó el último capítulo…
Hace más de tres años que empecé mi relación con mi señor, nunca antes había estado en una relación donde yo era la sumisa.
Una calenturienta madre relata lo que sucede cada día a la hora de la siesta.
Felisa, una cincuentona ama de casa, guarda bajo su apariencia de esposa tradicional una hembra en celo. Una hembra que necesita de las atenciones de su joven vecino Carlitos. El joven, cada mañana, en cuanto ve al marido de Felisa marcharse al trabajo no duda en acudir a su casa.
Como la visita de un sobrino recién divorciado, pone patas arriba la vida de sus dos tías puritanas, de misa y rosario diario
-Pipi. -Vale te dejo que el calzonazos me está llamando. -Lástima que mañana trabajes Tere, pero en cuanto acabes vete para su casa, vamos a añadir otra perrita al grupo. -Tere. -Puedo… Así terminó el último capítulo…
Mi dueño y yo estábamos en una habitación, acabábamos de llegar, se sentó en el borde de la cama y me dijo "desnúdate, poco a poco"...
Del cómo un preservativo que ni tan siquiera era mío, nos cambió por completo nuestras vidas.
Sigue la historia de esta severa madre con sus dos hijos, aunque en este episodio hay un acercamiento madre-hijo
Se cuenta la vida de una madre sus dos hijos, hija e hijo
En una vista familiar, ocurre un hecho que es muy excitante para uno de los personajes.