Raras costumbres
Yo no tenía otra cosa que hacer que meter mi mano por debajo del bikini y masturbarme como siempre lo hago, frotándome el clítoris.
@cunegundo · España
cunegundo
44 relatos · amor filial, infidelidades, confesiones · España
Yo no tenía otra cosa que hacer que meter mi mano por debajo del bikini y masturbarme como siempre lo hago, frotándome el clítoris.
Las fantasías eróticas las realizan los que no sueñan con ellas.
Es curioso como puedes pasar conviviendo con compañeros de trabajo durante años y de pronto descubrir un buen día que te sientes atraída por ellos, o que te han sabido seducir.
Como ustedes estarán intuyendo soy una mujer muy liberal. Es importante que comente esto para que puedan entender la experiencia que les voy a contar.
Las dos somos rubias aunque ella es más esbelta, de pechos más pronunciados y ojos marrones. Los míos en cambio son azules.
No tenía suerte con las mujeres hasta que nos tocó la lotería. Pero lo más increíble de todo fue lo que hizo mi madre.
Me iba a ir de acampada con mi novia pero no me esperaba que también fuese mi madre ¡Vaya chasco!.
El chico abre los ojos como platos. Entra una despampanante mujer vestida con una espectacular cazadora negra, que tapa una camiseta roja; y debajo unos ceñidos pantalones que comprimen unas poderosas piernas y unas nalgas de ensueño.
Así que mis masturbaciones son constantes. A veces y sobre todo cuando era adolescente tenía que hacerme una paja cada hora. Además luego está la gente y sus comentarios. A veces voy por la calle y me reconocen y dicen:: "No es aquel que va por allí el hombre ninfómano". Y eso me traumatiza.
Vimos una película erótica en televisión y creo que fue Elena, que es la peor de los tres la que propuso que hiciésemos una sesión de porno duro, con la condición de que que no lo fuésemos a hacer nunca más. Elena me confesó que se derretía por mí.
cunegundo no tiene series publicadas.
No sigue a ningún autor todavía.
Todavía no tiene seguidores.