Entonces mi amigo que se había venido en mi espalda tomo la posición de espectador, entonces le dije al otro, me falta por el ano, quieres rompérmelo tantito, el ni tardo ni perezoso se puso a mis espaldas entonces le dije, quiero que me la metas de un solo golpe hasta el fondo, quiero que me duela, entonces me abrí lo mas que pude y de un golpe certero me clavo, yo grite como una loca
Después de unos minutos me reincorporo, me limpio un poco con un pañuelo, me visto, y salgo de ahí, con la sensación que cualquiera que se cruza conmigo tiene que darse cuenta, huelo demasiado.
Sin decir nada, me cogió en brazos, me besó profundamente y comencé a mojarme de nuevo, no podía creer lo que estaba pasando, sólo sabía que iba a disfrutar mucho, así que me dejé hacer lo que Marcos quiso. Me dio la vuelta , y sentí su pedazo de polla dura en mi culito.
Fran se reponía sobre mi culo hasta que finalmente vio a mi hermano. Juan que así se llama mi hermano le hizo un gesto con la mano de que no se saliera y estuviese tranquilo. Yo Estaba agotado y no sabia que iba a pasar.
La solté y mis manos hábilmente desabrocharon su brasier dejando al descubierto el mas grande par de tetas que jamás había tenido entre mis manos.
Estaba toda llena de semen, mojada mi pelo y todo mi cuerpo, fui donde Alberto y le dije que desde ese día podía hacer cualquier cosa conmigo y tomando su cipote lo bese, chupe y mordí, mientras lloraba dándole las gracias.
Y me chupaba la otra teta y de mi concha bajaban ríos por mis piernas, y él estaba como enloquecido, parecía que no había chupado unas tetas en años, desesperado me mamaba y apretaba mis pechos llevándome al borde del orgasmo, mientras yo apretaba aún más su cabeza contra mis tetas...
Mi cuerpo daba espasmos mientras ella seguía liada con mi sexo, no podía aguantar más y me corrí por segunda vez era increíble, me estaba haciendo sentir como nunca me había sentido en el tema del sexo, era fascinante.
En la mañana me puse una bikini diminuto de esos de hilo dental, que solo cubría parcialmente lo necesario y por el frente se escapaban algunos de mis bellos, y me fui a la alberca de la casa, al rato él llegó al verme así se quedó mudo pero yo le eché agua y empezamos a jugar, después de un rato me senté en la orilla de la alberca él se dirigió hacia a mi nadando me tomo de las rodillas
No siente pudor, al contrario, la excita observarse a sí misma como si de una película porno fuese espectadora y a la vez protagonista. Vuelve a acelerarse su pulso, su respiración y un deseoso revoltijo se deja sentir en su estómago, es el frío y el desenfreno de su deseo.