Relatos eróticos de El mundo
Anoche soñé con Carola I
Primero la recibí casi tímidamente con la puntita de la lengua, después tomé su pezón con los labios y finalmente me tragué gran parte de su teta mientras mi lengua recorría incansable su aureola.
Se siente atraído por los hombres y no sabe que su primera experiencia esta cerca
Yo me quedé muy nervioso con ganas de llamarle y decirle que quisiera perderme en sus brazos fuertes, total que quise olvidar el rato y me fui al baño, eran como las 11 de la noche, cuando me entra una cachondez y me decido ir a buscarlo me puse unos jeans y una playera y subo a la azotea, llegó y está abierto su cuarto,
El culo de mamá I: Viendo cómo se masturbaba
El chico se levanta por la noche tras escuchar unos ruidos y descubre a su madre masturbándose mientras ve una película porno.
Su novia estaba de vacaciones y quien mejor que el amigo de su hermano para satisfacer sus necesidades sexuales
Cierto día me encontraba en la casa viendo televisión y jugando al Nintendo solo, ya que mis hermanos se fueron de rol y mis padres estaban de viaje, cuando llaman a la puerta y era Arturo, que venía un jeans ajustado y una playera azul que la hacían ver realmente sexy, buscaba a mi hermano y le dije se fue con mi primo y otros cabrones de rol
Las andanzas de Wanda II: Mi amigo Tony
Yo casi no podía sentir más que esa gruesa verga rascando el interior de mi cuerpo y mi clítoris que parecía a punto de estallar, y me entregué a las sensaciones como si fuera la primera vez.
Crónica de un día de huelga
Era evidente que Eduardo era un verdadero experto eligiendo a las mujeres estas dos eran unas tremendas ninfómanas en cuanto descansaban un poco ya estaban pidiendo más guerra así que después de comernos tranquilamente unos bocadillos y tomarnos unas cervezas Eduardo y yo nos tumbamos sobre las toallas
Varias horas con mi mujer
Primero estábamos en la posición normal, pero fuimos cambiando varias posiciones e hicimos una realmente espectacular ella se monta encima mío con las piernas abiertas y gira tomando como eje mi verga y su punto central su concha con mi verga bien clavada en ella.
Una noche de carnaval donde todos dejan rienda suelta a su imaginación
Nada más entrar el piso, Juana se quitó la túnica, quedándose con las braguitas solamente, el pepino de Juan, comenzó a levantarse y quitándose la ropa, se quedó en pelotas.
El taladro I
Se ha masturbado muchas veces, descubro, pero es virgen. No puedo penetrarla y no lo haré. Me masajeo el taladro. Se muere por taladrarla, pero no puedo permitirlo.
Reconociendo a mi hermana
Comenzamos un mete y saca frenético, mientras me decía aaaaahgggg que rico papacito, no sabes cuanto me gusta mi amor. Soy sólo tuya mi amor, solo tuya. Seguíamos con nuestro mete y saca, llenos de lujuria, de placer y deseos, llenos de excitación.
Mi retrato II
Mi papá día con día me revisaba mis senos, me los acariciaba, los chupaba y me decía que me veía y me sentía más mujer que nunca.
Las andanzas de Wanda I: El portero
Levanté las manos por sobre la cabeza, haciendo que mis tetas se levantarán todavía más dentro de su boca hirviente, y levanté las rodillas para que esa mano y los rayos del sol me acariciaran...
Chica de bolsillo
Ella dejó el alfiler para acercarse hasta mi pene, que comenzaba a descansar de su erección. Abrazó mi glande, lo estrujó entre sus brazos. Lo besó, lo lamió y se frotó contra él con furor, hasta conseguir que eyaculara otra vez.
Mi amigo
No me aguanté y comencé a chupárselo cual niño a un helado en verano... traté de metérmela toda a la boca, cosa que al principio no pude, pero con un poco de comodidad, finalmente logré... él se echó en la cama y comencé a besarle los huevos...
Echaba de menos el contacto físico con su compañero y esta oportunidad era perfecta
Desde aquel memorable polvazo en el parking, después de meses practicando cibersexo por chat en el trabajo, no habíamos vuelto a tener contacto físico, y sinceramente, lo echaba de menos.
Algo que no quise controlar I
Bese y recorrí con mi lengua sus hombros, cuello y espalda, mordisquee su culo y acaricie sus piernas, acaricie su vagina y sentí la terrible humedad y calor nuevamente, ella se volvió a doblar y abrió un poco sus piernas, yo aproveche para quitar la tanga y acariciar por abajo su clítoris.
Gloria: Historia de una hembra
Desabroché sus pantalones y braguetas y me deleité viendo sus pollas, mientras ellos me desabrochaban la blusa y sobaban mis tetas, ahoras si, con deleite por su parte, y aún mas por la mía, pues estas son uno de mis puntos débiles.
Mi abuelo y yo
Yo seguía como una leoncita y comencé a besarlo de nuevo, luego el pecho hasta su pene para chupárselo de nuevo. sentía como iba creciendo de nuevo en mi boca y como mi abuelo gemía de placer, eso me excitaba aun más.
La conocí un día en un pub una amiga especial
Al escuchar esto la tomé de la cintura como si fuera la mujer más femenina que haya conocido y la conduje hasta mi habitación, le pedí que se acostara boca abajo y se pusiera un almohadón debajo de su vientre para que le quedara más expuesto su ano.