El sofá
Cosas que pasan sin querer queriendo en familia.
relatos eroticos de amor filial e incesto: primas, tios, hermanas, madres...
Cosas que pasan sin querer queriendo en familia.
Tras una espera más larga de lo deseada llega la sesión de sexo definitiva con mamá en la que consigo correrme dentro de ella.
No hace falta decir que, una vez que descubrí las delicias de la masturbación, cada vez que ocurría uno de estos episodios corría a mi habitación y me pajeaba hasta soltar chorros y chorros de lefa. Los sentimientos que me inspiraron esas sesiones de masturbación nunca disminuyeron; de hecho
Como comenzaron mis vacaciones familiares.
Ya daba por hecho el poder follarme a mi madre a mi antojo.
Mamá merece que le agradezca tanto amor.
Esta es una historia de cuando vi a mi prima Nathalia desnuda.
Mi madre me consuela ante un reves como solo ella puede hacerlo.
Resulta que muchos me juzgan a las primeras sin conocerme bien.
Como ayudó mi pene a decidir a mi hermanita a casarse
Dos hermanos tienen como pasatiempo ver videos porno y evaluarlos, pero todo cambia cuando estos videos dejan de ser de su gusto
Mi novio me folla salvajemente mientras mi suegro esta en casa
Dos hermanos tienen como pasatiempo ver videos porno y evaluarlos, pero todo cambia cuando estos videos dejan de ser de su gusto
Una madre preocupada por la falta de masculinidad en su hijo, idea un plan para poder corregir la actitud de su hijo
Cambio de Planes. Por fin Raquel y yo dimos el primer paso, pero las cosas no siempre salen como uno lo planea.
Historia de cómo una mujer profesional se enamora perdidamente de su sobrino metalero, llegando a limites que no esperaba y llevándose una gran sorpresa.
Sigo con el relato de esta aventura prohibida pero excitante. La tercera...¿y última? parte
Continúa la situación que me llevó a cometer el más rico de los placeras
Una sesión de fotos provocada por un hallazgo incidental, que pasó a mas...
Terry, paró y se mantuvo parado un rato, asido con fuerza a la cadera de su hermana, fue bamboleándose adelante y atrás, con suma lentitud. Ganando milímetro a milímetro esa difícil y estrecha plaza. Natalia sentía que su culo ardía, pero increíblemente, cada vez le daba más placer.