Lupita, pasión de rancho
Lupita, una bella mujer de 32 años, piel morena, cabello oscuro, largo y lacio, con unos mechones morados, su cuerpo curvilíneo, piernas bien torneadas, trasero redondo y firme.
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Lupita, una bella mujer de 32 años, piel morena, cabello oscuro, largo y lacio, con unos mechones morados, su cuerpo curvilíneo, piernas bien torneadas, trasero redondo y firme.
Jamás me había sentido tan deseosa de ser follada, este hombre había liberado algo en mí que desconocía por completo, que me acompañaría por el resto de mi vida y sería el inicio de estar montada en cada trozo que me pusieran enfrente, poseer cada polla, rindiendolas ante mi...
Llevaba un vestido muy suelto y corto, que dejaba ver mis piernas. Gilson estaba tan absorto en mi foto que ni siquiera se dio cuenta de que estaba allí.
Desde hace mucho tiempo estaba la prometí ser parte de la despedida de soltera de mi mejor amiga. Nunca pense que no solo era el show principal para ella, también el juguete de despedida.
La Casa de la Cultura de Teocaltiche palpitaba al ritmo frenético de la música folclórica. Isela, una chica delgada pero con un cuerpo de impacto –chichis turgentes y un culo que prometía – bailaba con una gracia que te dejaba sin aliento.
Memo era un niño inquieto de 5 años, lleno de vida y con una imaginación desbordante que le hacía ver aventuras en cada esquina de su hogar. Su mamá, Isela, era una hermosa mujer que se reía a carcajadas con la sencillez de un niño, y su papá, Guillermo, un gran aficionado al fútbol...
Memo, un niño de tan solo 5 años, se encontraba jugando tranquilamente en su cuarto, sumido en un mar de bloques multicolores. Había construido una torre impresionante y anhelaba compartir su logro con su mamá, Isela.
El pequeño Memo duerme tranquilo de saberse amado por sus padres, aún que Guillermo, su padre estaba de viaje por trabajo, el sabía que era algo rutinario, su papá salía de viaje con mucha frecuencia, se iba por 2 o 3 días y regresaba con regalos para el.
¿Por qué todos te miran así, si eres un ser humano al fin y al cabo?- Isela murmuró a media mañana, parada delante de la ventana, observando al vagabundo que dormía en la acera de enfrente.
Una noche, después de que Memo se quedara dormido frente al televisor, Betty se encontró sola en la casa. Recordó que Duque, el enorme perro guardián, estaba afuera en su jaula. Una idea traviesa cruzó por su mente.
El ardiente sol calentaba las aceras. Los pájaros cantaban en el cielo despejado, y la vida parecía transcurrir con la rutina de la mañana.
Héctor era un gigante de un hombre, su piel tostada por el sol y un bigote que le daba un aire de brusca masculinidad.
"¿Cuánto cuesta la puta vida?" Lupita murmuró, sentada en su cama de colchón deshilachado, la luz tenue de su laptop iluminando su rostro preocupado.
Mi novio no rompe el culito a mi amiga y a mi
Memo, recién contratado en la ambiciosa agencia inmobiliaria Mojol, se sentía con una suerte descomunal.
Este capítulo, tampoco forma parte de la primera versión que publicó Pedro casi en su totalidad hace ya algunos años, en este segundo capítulo nuevo, suceden cosas que en mi vida había pensado podría vivir, pero eso se lo dejamos a la narrativa que continua….
Memo caminaba cansado por la calle, la espalda curvada por la jornada laboral que se alargaba cada vez más. El sol se escondía detrás de los edificios, dibujando sombras que se movían con la vida de la gente que se apresuraba a sus casas.
Betty se despertó con la alarma de su despertador, una melodía estridente que interrumpió el silencio de la noche. Memo, su marido, dormía a su lado, ladeando la cara en la almohada, sin inmutarse.
Guadalupe estaba disfrutando de un baño relajante después de un largo día cuidando de su hija de 2 años, Rogy. No esperaba la sorpresa que estaba a punto de recibir.
...tardó casi un año para convencerme de dejarme coger, yo ya no era virgen desde los 14 años cuando me enamore de un chico mayor que fue quien me estreno sexualmente pero después de obtener mi virginidad me cambio por otra chica a quien todos conocían por ser “una puta “ en fin…