Mi esposa me hizo el más cornudo de todos
Éste es el comienzo de como mi esposa, una mujer común y corriente, pasó de ser la santurrona que conocí hace más de 20 años, a transformarse de a poco en una mujer necesitada de sexo.
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Éste es el comienzo de como mi esposa, una mujer común y corriente, pasó de ser la santurrona que conocí hace más de 20 años, a transformarse de a poco en una mujer necesitada de sexo.
Estallé dentro de ella mientras su coño se contraía sobre mi polla. Arqueó la espalda, echó la cabeza hacia atrás y soltó un grito corto antes de desplomarse sobre mi pecho con la cabeza en mi cuello, sus pezones presionándome y sus dedos tirando de mi pelo.
Relato de cómo poco a poco introduje a mi pareja en el mundo Swinger
Loreta se arrodilló sobre la alfombra y le bajó el bóxer a su ex, dejando escapar una tremenda verga, larga, gorda y venosa. Sin querer dije “Guau” mientras mi esposa se la llevaba a la boca y como podía lo comenzaba a mamar.
Me agarró de las caderas y empezó a golpearme la Conchita. Me cogió fuerte durante 20 minutos dándome dos orgasmos. Me di cuenta de que se estaba acercando a medida que aumentaba el ritmo aún más rápido y con más fuerza...
De repente, mamá dejó de retorcerse. Echó la cabeza hacia atrás y gimió. Juntó los tobillos, atrapando a mi hermana en su lugar. Tiró de su pezón derecho de forma impactante y empezó a vibrar. Su respiración se volvió aguda y entrecortada mientras gritaba de placer.
Metí el dedo índice en la abertura de la ropa interior de mamá. Su coño húmedo y excitado cedió deliciosamente, pero no era para eso que estaba allí. Tiré hacia abajo, le arranqué la prenda del cuerpo y la arrojé al otro lado de la habitación. Mamá ya me abría las piernas.
“¡Joder, mamá, me está llenando de lo lindo! ¡Se está corriendo en mi coñito apretado y me encanta! ¡Córrete dentro de mí, hermano mayor! ¡Lléname el coño de puta con tu lefa! ¡Joder, tu carga caliente me está haciendo correrme demaa ...
Edurne no sólo quería una sesión de fotos eróticas
“Hazlo, Kevin. Córrete dentro de mí. Quiero sentirlo. Córrete dentro del coño de tu hermanita”. Para subrayar esas palabras, Cora se empujó hacia abajo sobre mí, alojando mi polla lo más profundo posible en su coño. Mi mano quedó atrapada entre nosotras, jugando lo mejor que pudo con su clítoris.
El vuelo a Montreal fue tranquilo, solo aburrido a pesar de ser en clase ejecutiva. Leí los horarios del trabajo por hacer y, por lo que leí, no habría retrasos. La línea que el cliente había pedido venía directamente de la planta de producción, sin extras, y el equipo asignado para la instalación tenía suficiente experiencia como para que no previera ningún problema.
Mi hermana no solo se había sentado a observar mientras mi madre y yo hacíamos el sesenta y nueve como las adolescentes más cachondas del planeta, sino que además se había corrido. Mi hermana se había masturbado hasta el clímax viendo a su madre y a su hermano follarse la cara.
Henar, una cerdita española, es iniciada en el sexo anal
Ambos yacíamos jadeando en la oscuridad. Periódicamente, una pequeña sacudida recorría a mamá haciéndola retorcerse contra mí. La abracé y sonreí como un idiota. Una parte de mí quería quedarme despierto y observar a esta mujer insoportablemente sexy alcanzar su brillo postorgásmico.
Quitándose los tacones de una patada, llegó al borde de mi cama, donde se sentó riendo. El olor a sudor y vodka impregnaba el aire. Mamá tenía el pelo despeinado. Todavía llevaba el vestidito negro, francamente escandaloso, con el que había salido.
Maricarmen es una mujer de 71 años que vuelve ha sentirse joven gracias a la práctica sexual.
Maricarmen es una mujer de 71 años que ha vuelto a sentirse joven gracias a la práctica sexual.
Cinta enganchándose cada vez más con Odín
La miré y sin vergüenza empecé a lamer la entrada de su vagina que se encontraba resplandeciente por los jugos que la bañaban...
Siempre tuve la fantasía de estar con una dama mayor que yo, de aproximadamente unos 40 años, sobre todo porque sabía que tenían mucha más experiencia que las mujeres de 18 o 20 años en la cama...