Un día como cualquier otro, finalmente llegaban mis tan ansiadas vacaciones que tanto había esperado. Las había planificado desde hacía mucho tiempo y realmente las estaba esperando con ansias.

Tenía planeado irme a conocer algunas ciudades del sur, la famosa Patagonia Argentina que tan linda es, y sobre todo por la cantidad de buenos comentarios que siempre tuvo de los amigos y conocidos que han visitado alguna que otra ciudad de esa región, así que me decidí y planifique un viaje con tiempo.

Lo único que planifique fue el viaje, pero nada más, porque no sabía dónde me iba a quedar ni cuanto tiempo me quedaría en cada ciudad, así que preferí largarme a la aventura e ir viviendo el día a día, sin planificar nada, decidiendo sobre la marcha.

Además me habían contado que los habitantes de las ciudades de la Patagonia suelen ser super hospitalarios (no todos, pero si unos cuantos) así que si tenía suerte, quizás hasta me podría llegar a ahorrar el dinero destinado a hoteles, y así hacer un poco más prolongado mi viaje por esos lugares de ensueño.

Llegó el día, me acerco a la terminal, viajaba solo en un Bus para el sur, muy pocos pasajeros. Llega el bus después de un ratito de esperarlo, subo y me voy directo a mi asiento, que estaba casi en el fondo. En la fila de al lado viajaba una mujer, también sola. No podía dejar de mirarla. Portaba unas tetas divinas, impresionantes.

Obviamente en un momento se percató que yo la estaba mirando, pero lejos de molestarse, me pareció que se acomodaba para que pudiera verla mejor. Comencé a acariciarme la pija por sobre el pantalón, entonces confirme que no le molestaba, es más, pude ver que ella me seguía el juego.

Se acomodo de otra manera en su asiento, y con una seña de la cabeza, me invito a que pelara la pija para poder sacudírmela a gusto. La cosa pintaba divina, no podía creer lo fácil que se venían dando las cosas por el momento, pero quién soy yo para juzgar a las personas, ¿no?

Luego de un rato de observarme la pija, decidido avanzar, directamente me mostro las tetas, Primero un poco y después del todo. Tenía un par de tetas enormes y hermosas, sin duda eran las mejores tetas que había en ese momento en todo el bus, y posiblemente fueras las mejores tetas que vi en los últimos años.

Decidí cruz