Mi nombre es Pablo y tengo 30 años. Esto que les voy a contar me paso hace unos años ya, y fue una de las mejores experiencias que tuve a nivel sexual y sensual, en mi por ahora corta vida.
Yo tenía 22 o 23 años aproximadamente, estaba estudiando en la facultad de mi ciudad, que si bien no es una ciudad grande, tiene todo lo que necesitamos para no tener que emigrar a otras ciudades a estudiar o trabajar.
Siempre tuve la fantasía de estar con una dama mayor que yo, de aproximadamente unos 40 años, sobre todo porque sabía que tenían mucha más experiencia que las mujeres de 18 o 20 años, que era con las que solía estar, ya sean novias o salidas de unos pocos días.
En ese momento, recuerdo que estaba saliendo con Claudia, que tenía 18 años y la había conocido una noche de baile. Combinamos muy bien al momento de hablar, luego nos encontramos en otros lugares y así fuimos comenzando a salir. La pasábamos muy bien juntos.
No salíamos mucho, debido a que yo tenía un trabajo de medio día, al que iba por las mañanas, y por las tardes estudiaba en la facultad, por lo que no nos quedaba mucho tiempo para vernos. Además ella también estudiaba, por lo que teníamos solo los fines de semana para vernos.
Al principio nos pasábamos casi todo el fin de semana encerrados y teniendo sexo en mi casa, ya que yo vivía con mi padre y por suerte los sábados y domingos él trabajaba todo el día, lo que nos dejaba la casa solo para nosotros.
Con el correr de los meses, el sexo, que no era la gran cosa entre nosotros, fue dando lugar a más salidas, o sea, ya no teníamos tanto sexo y salíamos más, a caminar, a pasear, a bailar…
Ella comenzó a presentarme a sus padres y amigas, y yo a los míos.
Un domingo por la tarde, su madre nos había invitado a tomar el té, ya que ella hacía las mejores tortas de la ciudad. Su madre es una señora de unos 45 años, muy linda de cara (mi novia se parecía mucho a ella), era muy flaquita, de piernas y brazos muy flaquitos, casi me daba pena tocarla cuando la saludaba, por miedo a quebrarla jajaja.
Esa tarde, la mamá de mi novia me presentó a su hermana Mariela. Una señora de unos 40 años, muy linda de cara y apenas rellenita, tal cual me gustan las mujeres a mí, tenía un físico increíble, si bien no era alta, tenía todo muy bien puesto. Un culo paradito y rellenito también, pero sin dudas sus tetas fueron l