Tras aquel shock inicial, Mónica trataba en su cabeza de acomodar en perspectiva todos los incidentes y posibilidades, en tanto que acomodaba en su mente la presencia de aquellas cámaras, reunidas alrededor la cama, y finalmente, temiendo lo peor, volteo a ver los brazos y rostro de su captor que no era otro sino aquel vil hombre que la había sometido apenas unos días atrás.
Hacía poco Gerardo había decidido abandonar el ejercicio de la abogacía para aventurarse en el alquiler de equipos y prestación de servicios computacionales, y ella había ayudado a conseguir un local conveniente en el centro del distrito comercial donde la tienda abriría sus puertas dentro de pocos días.
Este es un relato sobre la primera vez en que un hombre ve a su mujer en la propia sala de su casa, siendo gozada por otro hombre y las cosas que después le comenta sobre la persona a la que él mas ama y como podrán ser sus vidas después de haberlo visto todo.
Entonces el primer disparo emergió de la punta de su verga pero en vez de aterrizar donde era previsto fue a dar contra la blusa de mi mujer y conectó un primer hilo entre su busto hasta terminar sobre su falda obscura. Ella se quedó un momento sin actuar buscando algún kleenex o papel con que limpiarse.
Me acerque a ella, aun se percibía el aroma de su sexo y su cuerpo estaba caliente. Cuando me dio aquel beso en el cual claramente pude aún distinguir la esencia de aquel otro macho que había estado entre sus labios.
Nunca supe que hacer o como reaccionar, por lo que simplemente como idiota me quedé parado en aquel estacionamiento, viendo a mi esposa con la falda enrollada en la cintura, mientras que aquel hombre suponiendo que yo me encontraba aún en la fiesta, se disponía a gozarla.
De acuerdo a los relato que he visto publicados en este sitio, consideré que quizá les fuera interesante leer sobre esta situación que puso a un amigo mío al borde de lo que puede ser un nuevo entendimiento de su vida como pareja.