relatos eróticos camping

8 relatos

Los baños del camping

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De pronto me la quita, con mi consiguiente protesta, y escupe sobre ella un par de veces, como antes hizo en mi polla, lanzando dos espesos escupitajos sobre la zona del capullo y restregándolos por todo el prepucio.

Fin de semana en el camping

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Me había hecho montones de pajas imaginando como sería el ver a Raúl follar, pero nunca hubiera imaginado que lo vería mas cerca de lo que nadie lo había visto ni lo vería jamás, ya que en sus sueños se esta follando a su novia pero en verdad era mi boca lo que estaba empezando a penetrar.

Camping en compañía II

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Mientras hablaba Charo se había tendido abierta de piernas sobre el césped. Ahora me tocaba a mí darle placer. Me acerqué a sus braguitas, que dejaban escapar los pelos del chocho por los laterales, y aspire de nuevo ese aroma a flujo vaginal y a otros líquidos varios

Camping en compañia I

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Estaba acercándose hacía mi poco a poco hasta rozar su cuerpo con el mío delicadamente, como quien no quiere la cosa. Yo noté su polla pegada a mi culo, y eso me puso a cien, pero continué haciéndome el dormido. Lentamente comenzó a lamerme la oreja, con delicadeza, besándome la nuca, mientras su polla seguía pidiendo paso.

Un fin de semana de camping

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Me adelante unos diez minutos a la cita y me quede esperando dentro del coche, pensando que lo más probable era que nadie apareciese, cuando pasaban cinco minutos de la hora decidí dar otros cinco y marcharme solo, pero no fue necesario: A todo correr apareció por la plaza una persona enfundada en un chándal con capucha y una mochila amarilla y azul. Por su forma de correr adivine que era una mujer, que se acercó deprisa hacia donde yo estaba y empezó a mirar de un lado a otro. Me baje del coche y me acerque, acordándome que ni siquiera sabía cómo se llamaba.

Fin de semana en el camping I

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Automáticamente se me quito el sueño, y el resto de la noche no pude pegar ojo, que larga se me hizo, pero al fin oí movimiento en la cama de enfrente, era ella que estaba levantándose sigilosamente para no despertar a nadie, escuche como cerraba la puerta tras salir; espere cinco minutos y me levante con cuidado de no despertar a nadie.