I - Encontronazo

Estábamos conversando Analu y yo en su departamento (lea el inicio de la serie para entender).

Era eso de las siete y media de la noche más o menos, ya estaba casi oscuro un día de final de invierno en Buenos Aires.

Como ocurría algunas veces, Analu usaba algo de nuestra conversación para introducir el asunto de lo que realmente quería, o sea coger conmigo el resto de la noche.

Comenté sobre algún político:

- De ese tengo muy bajas expectativas.

- Bajas cuánto ?-preguntó Analu sonriendo, mientras bajaba su corpiño y blusita mostrando su pecho izquierdo.

- A ver -dije, aproximándome para tomarle la teta y saborear el pezón con mi lengua, escuchando Analu que me susurraba cómo le gustaba que le acaricie y chupe las tetas.

Yo ya besaba su cuello como para ir calentando la cosa, y porque me encantaba sentir el frescor de su perfume floral, cuando escuchamos violentos golpes de puño en la puerta, como si no hubiese un timbre, ni hubiese tiempo a perder un final de noche de jueves!

Después de un segundo de susto, Analu se recompuso ajustando su ropa en un santiamén y fue a ver