Mi patrón voyeur
Parada como estaba levante la parte delantera de mi falda, dejándole ver mi chochito y el cayo de rodillas ante mi, lamiéndome la chucha mientras con sus dos grandes manos agarraba mis nalgas.
Relatos sobre Voyerismo y Exhibicionismo.
Parada como estaba levante la parte delantera de mi falda, dejándole ver mi chochito y el cayo de rodillas ante mi, lamiéndome la chucha mientras con sus dos grandes manos agarraba mis nalgas.
Me moví en círculos, ya con más cuidado, y sus gritos de dolor se fueron transformando en jadeos de placer, así que comencé el mete saca, otra vez sin compasión ni reparos.
Ella no es dada a probar nuevas experiencias, pero esta vez será distinto... no podrá resistir los impulsos sexuales que la provoca un hombre y se entregará a Él, mientras tanto su marido observa todo.
Laura fue la primera en venirse dejando escapar gritos y maldiciones por doquier luego el negrito le dijo a Raúl me vengo y sentí como su culo se contraía provocándome una grata sensación yo empecé a vaciarme como loco dentro de su culo resoplando y sujetándolo de los hombros para lograr la máxima penetración justo cuando acabe de depositar mi ultimo lechazo Raúl se venia sin tocarse para lo más mínimo el pene.
Daniel por su parte buscaba mi boca con su verga y yo comencé a mamarla y a masturbarlo, mientras que ellos me decían que era una puta rica y que suerte la de tu marido que te culea cuando quiere.
Se desnudaron por completo y se prensaron en un largo y mojado beso, ella le tocaba el miembro y las bolas con las dos manos mientras su cuello era humedecido por unos labios impacientes y se dejaba acariciar las nalgas por él.
Sonia actualmente cuenta con 30 años, es mi esposa desde hace 5 años, tiempo en el que por la intensa vida sexual que llevamos, así como por la madurez que como mujer ha ido adquiriendo, cada día que pasa me gusta más.
Dando el paseo nos comentó que el había elegido la tarde del sábado, el joven la madrugada y el más mayor eligió la mañana del domingo y que todos ya sabían como utilizar a E, como él iba a ser el primero en follarsela me explicó lo que quería:
Alguna tuvo el valor de decirme que estaba muy bueno y que si todo eso que tenía entre las piernas tenía dueño, pero la verdad ha sido esta y ninguna otra por lo general a las mujeres les molesta vernos desnudos.
Cuando se sintió satisfecho el desgraciado me levanto a la fuerza tomándome de un brazo y llevándome así desnuda como estaba, con el pelo revuelto y rastros de sangre y semen corriéndome por los muslos empujándome hacia la puerta.
Después de unos minutos me reincorporo, me limpio un poco con un pañuelo, me visto, y salgo de ahí, con la sensación que cualquiera que se cruza conmigo tiene que darse cuenta, huelo demasiado.
Dejé escapar un tímido gemido y seguí observando las evoluciones de aquel maravilloso espectáculo. Los jugos vaginales fluían hasta el asiento de cuero del coche mientras un dedo inquieto bajó hasta la profundidad de aquella caverna misteriosa.
No había duda que los dos lo habíamos disfrutado, pero quedaba la cuestión de haber dado el paso temido: haber sido ella de otro, que para hacernos sentir peor moralmente, era un total desconocido y además, lo había hecho ante mucha gente.
Lo primero que hice fue hacer que se masturbara, para que estuviera mas receptiva, entonces yo tome un poco de gel y lo unte en uno de mis dedos, acercándolo a su ano entonces le dije te voy a meter un dedo tu me dices hasta donde aguantas, entonces coloque mi dedo en la entrada de su botoncito y empuje suavemente ella de momento hizo un movimiento de malestar, pero mi dedo ya estaba un poco adentro, me sorprendí al ver lo estrecho de su ano, y proseguí a meterselo poco a poco
Con el tiempo fuimos cogiendo mas y mas confianza, y los juegos empezaban a enseñar a la chica que tenia conmigo, yo empece a verla como lo que era, una tía que estaba muy buena y me propuse como objetivo verla desnuda, porque sabia que tenia novio, y con lo recatada que parecía seguro que no conseguiría nada con ella, pero la misión era muy difícil, y a pesar de espiarla un para de veces en las duchas
Se lo puso en la boca, me hizo una mamada en la cual, me puso el preservativo, hasta ahí, era nuevo eso para mi, pero entendí lo de, quiero que te corras pronto, y mis temores o deseos se hicieron realidad. Se lamío la mano, recogió el lubricante que había inundado su coño, se lo puso en el culo, cogió mi polla, mas tiesa que nunca y apunto a su culo.
Ya camino al cine me dijo que el entraria primero y despues yo simulando que cada quien iba por su lado y no nos conociamos, me dijo que yo deberia sentarme en el lugar que se encontrara enfrente de el, al entrar en el cine pude ver como todos los hombres me observaban con morbosidad mi cuerpo al igual que con curiosidad pues iba sola, distingui tres parejas
Me estaba gustando, eché un vistazo a la cama de Bruno para asegurarme que siguiera en la misma posición, mis amigos no estaban pero había alguien que podía presenciar lo que estaba haciendo, mi respiración se entrecortó por el pensamiento que tuve, decidido, bajé un poco más las cobija, ahora a la altura de la cintura, tragué saliva, ahora mi mano estaba acariciando desde mi abdomen hasta mi pecho, tocando la musculatura de mi cuerpo, el apretar mi verga ya no me era suficiente, lo estaba disfrutando mucho así que decidí arriesgarme por completo, bajé rápido la cobija hasta donde terminaba mi bóxer, sin importar que mi hermano pudiera verme.
Pero tanto va el cántaro a la fuente que termina por romperse. En su enésima interrupción, calculo mal y se extrajo mi polla de la boca justo cuando yo comenzaba a correrme, y aunque inmediatamente volvió a metérsela para tragar hasta la última gota, no pudo evitar que le llenase toda la cara con mi esperma.
Miré al chico y seguía excitadísimo cada vez más evidentes los movimientos que hacía, y de buenas a primeras el mismo se apartó un poco la chaqueta y vi perfectamente como tenía el "miembro" fuera del pantalón y que se estaba haciendo una paja, y el que yo lo viera aun le excitaba más. Yo me quedé de piedra, y no seguí con mis "juegos" seguro que estaba pálida y petrificada, pero me quedé allí con la vista fija en lo que él hacía y con los ojos como platos.