Me dijo que ponga mis piernas sobre sus hombros y así lo hice, agarro su pene y de un golpe me penetro, fue un dolor que no pude retener y grite muy fuerte, él me tapó la boca y me dijo que era normal pero luego mi vagina comenzó a sangrar y también me dijo que era normal para la primera vez, el seguía con su mano tapando me la boca porque me seguía doliendo cuando sacaba y metía todo su pene, pero este dolor se convirtió en placer después de un rato.
La idea al principio me dio un poco de risa, pero después ella dijo que cuando los hombres lo hacen por primera vez son tremendamente dóciles y hacen todo lo que tu les digas, y además tienen una gran energía para realizar cualquier actividad sexual, termino la charla de café y me fui a mi casa y estuve pensando en lo que esta mujer había dicho y que me había dejado tan intrigada.
A los 16 tenía un noviecito que me desvirgo, en mi casa, en una de las tantas tardes que nos quedábamos solos, mientras mis padres trabajaban y mis hermanos, estaban en el colegio, fue esa tarde, que si bien mi calentura era real, me percate, que el sexo, debía ser algo más, me ardió, no me gusto, mi desfollador un inexperimentado, no me hizo, gozar nada.
Me agarré a una de las mujeres más ricas de mi barrio, le quité la virginidad y soy su amante.
Un muchacho hace un curioso pacto con la madre de su novia: tomarla a ella y respetar hasta la mayoría de edad la virginidad de su hija.
En un solitario establo del club de equitación una joven entrega la flor de su virginidad.
Una joven se siente transportada al mundo del deseo en brazos del traidor tequila y su acompañante la desvirga fuerte y duro, por todos los sitios, como ella misma pide.