Eran días muy calurosos ya que estábamos en pleno verano, hacía mucho calor, yo llevaba puesta una pollera muy corta y una remera blanca con un escote grande, tal como a mi esposo le gusta que use, ya que él dice que se logran ver solo el 50% de mis enormes tetas, y el otro 50% se lo pueden imaginar a gusto…
Por fin llegó el micro que me llevaría de vuelta hasta casa, si bien estas vacaciones las había disfrutado bastante mas de lo que pensaba, son muchos días de calor y humedad en Buenos Aires, y yo no estoy acostumbrada a eso.
Vivo en una ciudad que no es muy grande, pero no tiene casi nada de humedad, y por más que haga frio, no se nota tanto porque es un lugar de clima seco. Por eso cada vez que salgo de vacaciones o de viaje, y voy a ciudades que tienen mucha humedad, realmente la paso mal a causa del calor húmedo.
Fila interminable de personas subiéndose al micro, por supuesto yo dejo que suban todos, y espero a que todos estén arriba para poder subir después, tranquila… Me di cuenta de que éramos 3 los que pensábamos igual, dos hombres y yo. Noté la mirada de ambos posándose sobre mi culo, ya que al subir antes de ellos, les regalé una vista única…
Subí al piso de arriba del micro y me dirigí a mi asiento, que había sacado al fondo de todo el micro. Rogaba para que no haya nadie sentado al lado mío, ya que el último viaje que hice me tocó padecer los ronquidos de un viejito que viaja a mi lado.
Al llegar a la parte de atrás de micro, pude observar que los últimos 4 asientos estaban vacíos, enseguida pensé que eso era una trampa del destino, ya que no podía tener tanta suerte yo.
Me senté y me acomodé como para pasar un viaje descansado… pero el destino se reía de mí, ya que uno de los dos hombres que estaba abajo, venía caminando atrás mío, y se sentó en los asientos que están al lado del mío, pero del otro lado del pasillo.
Y como si esto fuera poco, el otro que subió después de mí, también venía caminando, y para mi suerte, se sentó justo delante de mi asiento. No podía ser tan perfecto (pensé mientras sonreía) el destino siempre me está jugando este tipo de bromas…
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