La historia que voy a contarles puede surgir en cualquier momento siempre que uno se introduzca dentro del anonimato que generan las citas a ciegas.

Tendría yo unos 22 años (ahora tengo 28) y habia recién descubierto el misterioso pero excitante mundo de las líneas de encuentro.

Era una tarde lluviosa y fría en Julio y el tiempo de ocio me llevó a ingresar para ver quienes se encontraban en la misma situación. El sistema pidió mi presentación:”Diego, 22 años”, siempre me gustó jugar con los nombres…

Estuve un rato escuchando las voces de hombres en distintos tipos de búsqueda pero ninguna llamaba mi atención hasta que una voz muy gruesa y varonil decía”Julián, activo 32 muy fachero”, en realidad nunca supe si era su verdadero nombre pero esa voz me cautivó. En menos de tres minutos estábamos hablando por teléfono.

Creo que su actitud cortante y seca no me dejó decirle que no y al poco tiempo estaba emprendiendo el viaje(un tanto largo)hacia su apartamiento.

Al llegar toco el timbre y en unos minutos veo aparecer a un hombre de 1.90 m de altura, con contextura atlética bien marcada, ojos verdes y una melena rubia hasta los hombros…”¡Hola. hola!” su gruesa voz me hizo caer en la realidad de que me estaba invitando a pasar, mis ojos no podían creer lo que veían ya que hasta el momento había tenido sexo sólo con chicos de mi edad o más chicos, sabía que esa tarde me esperaba algo especial…y seguro lo sería.

Subimos al departamento y sin mediar palabra comenzó a besar mi nuca, lo que me provocó un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo. Suavemente recorría con sus manos todo mi cuerpo que se sentía perdido entre su perfume, su aliento y su piel…

¡Qué buen cuerpo que tenés, muy suave!- Sus palabras sonaron aturdidas en mis oídos.

Seguidamente comenzó a quitarme la ropa dejándome solo en slip; ligeramente toqué mi pija que ya me estaba empezando a doler de tan hinchada que estaba, y enseguida sentí como apoyaba su verga tiesa sobre mi culo. Me tomó de la mano y me llevó hasta el cuarto, me hizo parar frente a la misma y él se recostó boca arriba.

Yo podía ver sobre su pantalón un enorme bulto que no dejaba de manosearse.

Comencé a girar para que pudiera ver todo mi cuerpo mientras observaba como Julián comenzaba a sacarse la ropa; lentamente fui descendiendo la velocidad de mis giros al ver ese espectacular cuerpo velludo y bien marcado que se movía frente a mi para despojarse de la vestimenta para solo quedar con unos boxers de tela que dejaban en casi libertad aquellos 18 cm de verga.

¡Vení bebé, vení conmigo a la cama!- Me sentía tan protegido! Como un gato me acerqué hasta él y encontré sus labios, carnosos, húmedos, con gusto a tabaco, movía su lengua dentro de mi boca como queriendo hurgar hasta el fondo de mi ser.

Mientras me besaba comenzó lentamente a quitarme el slip y continuó recorriendo mi cuerpo con sus manos, con su lengua, yo esta a mil pero él sabía controlar la situación.

De pronto quedamos de rodillas en la cama frente a frente y tras besarme se incorporó hasta dejar su pene, guardado aún en sus boxers blancos, frente a mi cara. Lentamente comenzó a bajárselos gimiendo de placer y su pija saltó sobre mi como una lanza, erecta, rígida, babeante.

Lentamente comencé a pasar mi lengua por sus piernas, su ingle, sus huevos muy peludos que al contacto con la humedad se contrajeron hasta encontrarme con ese hermoso mástil.

Mi cerebro me taladraba de placer. Abrí mi boca y me introduje el largo tarugo hasta donde pude.

Como en sueños sonaba en mis oídos una música muy romántica. Tomó con sus manos mi cabeza suavemente y comenzó a bombearme la boca. Como en sueños…escuché el timbre de la casa y unas llaves que abrían una cerradura.

Tomé cordura y desde mi posición lo miré con cara de sorprendido.

Te tengo una sorpresa bebé!- Aún con su pene en mi boca pude ver como un hombre de una contextura mucho mas grande, de unos 38 años, muy alto, pelado y con cara libidinosa entró al cuarto. “Esto no estaba en tus planes”Me dije a mi mismo. Me alejé al instante sorprendido

Pendejo, las llaves las tengo yo- dijo el desconocido-si te calmas la vamos a pasar muy bien!- Sentía una mezcla de miedo y morbo por la propuesta y mientras trataba de pensar Julián me tomó firme por los brazos y me puso boca abajo en la cama –Mirá que pedazo de orto!- Le dijo a su amigo mientras me lo empezaba a lamer frenéticamente. La sensación de placer me hacía retorcerme mientras veía al otro totalmente desnudo acercándose hacia mi.

Se sentó frente a mi y mis ojos no habían visto nunca nada parecido. El pelado cargaba una verga de 24 cm por 6 de diámetro la cual me la metió en la boca de una! Enseguida empecé con arcadas y traté de zafarme pero hacía presión sobre mi cabeza mientras miraba como Julián me chupaba el culo.

De pronto dejé de sentir la lengua de mi conquista telefónica.

Ahora viene lo bueno, je je!- Enseguida comprendí lo que el pelado me quería decir. La cabeza de la pija de Julián empezó a hacerse paso dentro del rugoso aro de carne.

Debido a la dilatación que tenía por la calentura y la lengua de Julián su miembro entro con facilidad. En seguida empecé a sentir como su pija latía dentro de mi y como la del pelado se ponía más y más dura dentro de mi boca.

No me entraba toda pero cuando Julián empezó su bombeo en mi ano tragué lo más que pude.

El miedo se había convertido en una total excitación. Mi cuerpo parecía explotar. Julián sacó su verga de mi culo y yo pedía más. En ese instante, el pelado se deslizó por las sábanas por debajo mio y supuse lo que vendría -¡Abrí bien el culo puto!- Su orden hizo que separara mis piernas y el pedazote de carne tiesa comenzara a entrar.

Cuando la cabeza pasó completa sentí un dolor inmenso que casi hace que sacar el culo de la posición en la que estaba pero Julián me tomaba fuerte de las caderas –Aguantá que lo que viene te va a doler más!-De un golpe seco y potente sentí toda esa verga enorme entrar en mis intestinos. Al poco tiempo el bombeo hizo transformar el dolor en placer.

Me llamaba la atención que Julián no cambiara de posición.

Este agujero tiene un poco de espacio todavía!- dijo Julián con voz grave.

El pelado frenó el bombeo, me tomó de la cabeza y me acercó hasta su boca para besarme, de manera tal de quedar mi cintura bien arqueada y mi culo hacia arriba.

En ese mismo instante un fuerte dolor me hizo constatar de que evidentemente Julián trataba de meter su pija en mi culo junto con la del pelado… ¡Y lo consiguió!…-Ahhh!!! ¡Qué buen culo!- eran los comentarios que llegaban a mi oídos mientras tapaban mi boca para que no gritase del intenso dolor que me estaban haciendo sentir… primero se movía uno, luego el otro, uno, otro…

Sin mediar palabras sacaron sus respectivos miembros de mi ano, me dieron vuelta en la cama y comenzaron a pajearse vigorosamente a una palma de mi cara.

El primer chorro de semen cayó en mi cara y salpicó la pierna de Julián.

El segundo en mi mentón y en el cuello. Julián acabó en mi pecho entre quejidos y espasmos.

El olor al semen y lo caliente que estaba éste me motivaron para que enseguida yo empezara a largar chorros de semen en mi pecho también que se juntaron con los de Julián…

…Ya en la calle tomé conciencia de lo sucedido, arriesgado pero…caliente!