He sido esteticien 3 años, nunca fui una chica muy estudiosa, acabé la ESO y directamente me metí a estudiar mi profesión para comenzar a trabajar a los 18 en un negocio, donde se hacen uñas, láser y todo tipo de tratamientos de belleza, yo soy la que me encargo del láser junto con otra compañera y también hago tratamientos faciales.

Lo normal es que el 90% de nuestra clientela sean mujeres, pero nos encanta cuando vienen hombres, porque nos gusta poder mimarlos, sus tratamientos son más complicados por el bello facial y se nota más la evolución con los tratamientos, lo que me hace sentirme realizada.

Hace 6 meses ya, tenemos un cliente que viene a hacerse el láser en todo el cuerpo, siempre me ponía nerviosa al hacerle el pubis, porque se tenía que bajar los pantalones y el calzoncillo hasta la altura de la base del pene. Es un chico como de unos 33 años, con el cuerpo perfecto, ni super musculoso, ni marcado, estaba en forma, de pelo rapado, ojos castaños, como de 170cm de alto y mono. Ya habíamos entrado un poco en confianza, es nadador y compite a nivel amateur, por eso se depila todo el cuerpo, se llama Sergio y la verdad es que, ya que me pasaba con él como 2 horas cada vez que venía, hablábamos de todo, nunca me habló de ninguna novia así que he dado por hecho que no tiene, tampoco le he preguntado.

La verdad que cada vez que venía me alegraba el día por que me hacía reír y estaba muy bueno, las primeras veces le dejaba solo en la habitación, para que se quitara la ropa, pero ya a partir de la tercera vez me metía con él en la habitación, haciendo como que preparaba la sesión, para ver cómo se quitaba la camisa de botones que siempre traía, los pantalones, desabrochándose primero el cinturón, abriéndose la bragueta... no puedo evitar ponerme caliente cuando lo veo, me lo imagino a cámara lenta y que me coja por la cintura contra la pared y me bese... la verdad que siempre fue muy respetuoso conmigo, nunca me dijo una indirecta, ni nada que me hiciera pensar que yo le gustaba.

El viernes del mes pasado la sesión fue muy distinta a todas las anteriores. Sergio vino a su hora como siempre y lo invité a pasar a