Capítulo 4: "El amor nace entre el sexo"
Después de la fiesta, las cosas cambiaron entre Pilar y yo. Ya no éramos nomás los hijos de dos familias swingers que se habían cogido en una fiesta. Había algo más, algo que no podía explicar bien pero que me hacía pensar en ella todo el tiempo. Me gustaba su sonrisa, su forma de platicar, su forma de reír. Y claro, me gustaba su cuerpo, esas tetas grandes y ese culo sabroso que me tenían la verga parada a cada rato.
Al otro día de la fiesta, mi madre me despertó con mi verga en su boca, como de costumbre. Cuando abrí los ojos, vi a mi madre mamándomela y me di cuenta de que estaba pensando en Pilar. Mi madre se dio cuenta y me dijo: "¿En qué piensas, hijo? ¿En Pilar?" Yo le dije: "Sí, mamá. No la puedo sacar de mi cabeza." Mi madre sonrió y me dijo: "Pos dale. Invítala a salir. Conócela. Y mientras tanto, cógete a tu madre para no perder la práctica." Y me la cogí rico, como siempre.
Esa semana le mandé un mensaje a Pilar. Le dije: "Hola, Pilar. ¿Cómo estás?" Me respondió de inmediato: "Hola, Jorge. Bien, ¿y tú? Me la pasé pensando en la fiesta." Yo le dije: "Yo también. ¿Quieres salir el fin de semana?" Pilar me dijo: "Pos claro. ¿A dónde?" Le dije: "A cenar y a bailar. ¿Te late?" Pilar me dijo: "Claro que sí. Ven por mí el sábado."
El sábado llegó y me puse presentable. Mi padre me vio y me dijo: "Pos te arreglaste mucho, hijo. ¿Va a haber algo?" Yo le dije: "Pos nomás salgo con Pilar, papá." Mi padre rio y me dijo: "Pos dale. Y si la coges, cógela rico." Yo le dije: "Sí, papá." Mi madre se acercó y me abrazó. Me dijo: "Diviértete, hijo. Y trátala bien." Yo le dije: "Sí, mamá." Mi madre me besó en la boca y me dijo: "Pero no te olvides de tu madre." Yo le dije: "Nunca, mamá." Mi madre me mandó un beso.
Fui por Pilar a su casa. Cuando llegué, me abrió Laura. Traía un vestido ajustado que le marcaba las tetas enormes y el culo sabroso. Laura me besó en la boca y me dijo: "Hola, chamaco. Pilar se está arreglando. Pasa." Entré y me senté en la sala. Miguel estaba ahí, viendo la tele. Me saludó y me dijo: "Hola, Jorge. ¿Vienes por mi hija?" Yo le dije: "Sí, don Miguel. La voy a llevar a cenar." Miguel sonrió y me dijo: "Que bueno. Trátala bien. Y si se van a coger, te coges rico. Ya sabes que mi hija es bien caliente y le gusta la verga." Yo le dije: "Sí, don Miguel. Gracias."
Laura se acercó y se sentó junto a mí. Me puso la mano en el muslo y me dijo: "Jorge, ¿y tu madre cómo está?" Yo le dije: "Bien, Laura. Te manda saludos." Laura sonrió y me dijo: "Pos dile que la extraño. Y que la quiero ver pronto." Yo le dije: "Le digo." Laura me acarició el muslo y se acercó a mi oído. Me dijo: "Y tú, chamaco. También te extraño. Me gustó mucho cuando me cogiste en la fiesta." La verga se me paró cuando Laur
Para dejar un comentario debes iniciar sesión.
Iniciar sesión