Lolly
Lolly desearía que estuviera en tus manos, o en tu boca, o entre tus tetas, o bien insertado en tu coño
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Relatos eróticos sobre escote
Lolly desearía que estuviera en tus manos, o en tu boca, o entre tus tetas, o bien insertado en tu coño
Mi mujer quería ir de compras y a mi me encanta verla probarse cosas y ver zapatos y sandalias ya que soy fetichista del calzado femenino así que fuimos a la zona de las boutiques a mirar algo.
Entonces se arrodilló y me sentó otra vez en el w.c. delante de mí tenía un espejo en el que me veía envuelta en sudor, con las piernas abiertas de par en par y con la cabeza de mi profesor entre mis piernas, en ese instante me arrancó la braguita y la besó, me dijo que se la iba a quedar como premio.
Yo tenía en ese entonces 19 años, y mi madre me había mandado donde su modista para hacerme unos pantalones. Mi mama me dio la dirección y me dijo que la modista se llamaba Erika. Mi madre la conocía hace unos 5 años y siempre le había hecho arreglos a su ropa. Yo no la conocía, solo sabía de ella por las cosas que me contaba mi mama.
Estábamos como siempre tomando algo toda la pandilla, y llevábamos muchas copas de más, y a mi novio le dio llorona porque ese día habíamos discutido por una tontería. Total que le lleve a su casa y yo me volví con ellos a tomar la última. Me encanta hablar con Marcos y nos sentamos juntos en una terraza. Yo siempre le tomo el pelo con sus escarceos sentimentales que nunca llegan a nada...