Un juego de dos

Todo empezó con la llamada de Sara el sábado por la tarde, me dijo que hacía mucho que no quedábamos todos y que ella que era su cumpleaños le hacía ilusión que nos viéramos por los viejos tiempos.

Yo le dije que vale, que por mi vale, y me dijo que iría su novio , Luis, Juan, Ana, Marisa, ella y yo.

Quedamos esa misma noche a las 12 en Moncloa, me había puesto una camisa de abrochar atrás con mucho escote y unos pantalones de vestir azules y unos zapatos, iba muy guapa con el pelo rubio bien peinado de lado.

Cuando salí de asa me vi demasiado llamativa pero pensé bueno, son mis viejos amigos quizás deba sorprenderles, y me fui.

Cuando llegué estaba todos allí, felicité a Sara y salude a Luis su novio que iba muy guapo con el pelo corto y alto, a Juan que estaba muy bueno especialmente cosa que me sorprendió, y a Ana y Marisa que la verdad seguían como siempre, nos pusimos a hablar mientras nos dirigimos al primer bar, en él Sara nos invitó a una copa y estuvimos bailando, nos lo pasamos muy bien, luego estuvimos cambiando de bares, allí donde iba por mi forma de vestir y por mi cuerpo siempre había alguno que venía a entrarme, pero Juan se puso en plan novio y me quitaba a algún que otro moscón, eso si si el chico estaba bien le decía que me dejara.

A es de las 4 decidimos irnos, ya que Marisa y Ana tenían que trabajar al día siguiente, sin embargo Juan, Luis, Sara y yo nos fuimos a casa de Luis a seguir la fiesta.

Llegamos a su casa y Luis sacó una botella de whisky y empezamos a beber hasta que se acabó la botella, para aquel entonces estábamos cada uno debajo de una manta, yo cogía a Juan de la mano y por lo que veía Luis tocaba la pierna de Ana, entonces Ana dijo que jugáramos a “yo nunca”, el juego consiste en que uno dice algo que no ha hecho y el que lo ha hecho bebe, esta bien para descubrir secretos o actividades sexuales.

Empezó Ana- yo nunca he follado por el culo-, me sorprendió ese lenguaje en Ana no solía usarlo, pero lo cierto es que estábamos muy borrachos, Luis, Juan y yo bebimos, y Ana empezó a reírse, luego pasó Luis -yo nunca lo he hecho con dos mujeres-, ahí no bebió nadie, luego vino Juan y dijo – yo nunca h estado con dos tíos- ahí me pilló porque yo si lo había hecho, así que me levante y bebí la copa.

Luego me toco a mi, buscaba algo que llamase la atención, – a mi nunca me han lamido el ano-, solté de pronto, para mi sorpresa todos se miraron y sonrieron y los tres bebieron, me llamo la atención saber que Luis le había lamido el culo a Ana, y que a Luis también se lo había hecho, pero y a Juan ¿Quién se lo lamió?.

La cosa siguió por ese camino sacando trapos sucios, descubrí que mas de uno había estado con dos chicas, y ellos descubrieron que le había comido la polla a dos chicos en un coche varias veces, las copas empezaban a hacer efecto, las manos ya no solo se tocaban unas a otras sino que mas de una vez la mano de Juan se metió en mi escote y mi mano acaricio su polla.

Dejamos de jugar a esto y jugamos a la botella, estábamos todos muy cachondos y nos esforzábamos mucho en los besos, los chicos se quedaron locos viendo como Ana y yo nos liábamos, la verdad es que Ana besa muy bien y sobre todo cuando nos tocamos las tetas, me lié con Luis que besaba muy bien, y con Juan, incluso Juan y Luis se liaron, la cosa cada vez iba a mas, ya no eran simples besos sino también tocamientos, Ana tenia que tocarle la polla a Juan por debajo del pantalón, Luis quitarse los pantalones y enseñárnosla, hasta que cuando le tocó a Ana, dije – tienes que comérsela a Luis- , Luis estaba muy cachondo se le notaba en el pantalón lo empalmado que estaba y accedió, al rato Juan y yo veíamos como Ana le comía la polla a Luis, en la siguiente tirada fue Juan el que dijo -Laura cómele la polla a Luis- , Ana se quitó y me la ofreció, yo me levanté me agaché y con la polla en la mano de Ana comencé a chupársela, Luis estaba muy empalmado y su polla era grande y el hecho de que su novia estuviera sujetándole la polla me ponía.

Con la polla de Luis en la boca miraba a Juan que estaba muy empalmado, y le tocó tirar, y fue Luis el que dijo- tienes que dejarte comer la polla por las dos-, Ana ni miro a Luis se acercó a Juan y le bajó el pantalón, mientras Luis me movía la cabeza de arriba a abajo para que se la chupara, hasta queme dijo – ves y chúpasela- Ana y yo estábamos boca con boca lamiéndosela a Juan acariciándole los huevos, rozando nuestras lenguas una y otra vez tocando su capullo, de pronto noté unas manos agarrándome las tetas y comiéndome el cuello era Luis el que me estaba cogiendo y notaba su miembro duro en mi espalda, Ana quitó la mano de Juan y empezó a masturbar a Luis sin dejar de chupársela a Juan, mientras Luis me desnudaba , me agarraba fuerte las tetas que a veces no podía coger enteras, Ana empezó a chupársela mientras se desnudaba igual que Juan al que le había quitado los pantalones y él se quitaba la camiseta, luego Juan me quitó a mi lo que quedaba de ropa y me comenzó a chupar el coño , mientras veía como Luis empezaba a follarse a Ana que no me la imaginaba tan guarra como estaba esa noche, agarrándose las tetas y gimiendo como una loca, a mi Juan me comía el coño de maravilla, hasta que Ana le dijo a Juan que fuera y mientras estaba sentada encima de Luis follándoselo empezó a comerle la polla a Juan decía que eso lo había soñado.

Yo me puse en la cabeza de Luis y dejé que me comiera el coño, al cabo de un rato no entendíamos nada yo no sabía quien me follaba solo sentía las tetas de Ana en mi boca, otras veces notaba dos pollas una en mi boca y otra follándome mientras Ana se masturbaba, y otra Ana y yo estábamos sentadas y Luis o Juan nos follaban a cada uno mientras nos acariciábamos mutuamente el clítoris, hasta llegué a comerle el coño a Ana y ella a mi y Juan a chupársela a Luis mientras nosotras nos masturbábamos, no sé cuanto duró aquello ni como fue que acabamos, ni de quien era el semen que tenía en mis tetas, sólo se que estaba exhausta tumbada en el sofá con las piernas abiertas doloridas, Ana en el sofá de enfrente estaba igual con la polla de Luis en la mano llena de semen y Juan tirado en el suelo dormido aun empalmado, no me podía mover, solo sentía esas dos pollas dentro de mi, por el culo, por la boca por el coño, veía a falsees de Ana lamiendo dos pollas o de Juan y Luis riéndose, pero lo mejor todavía notaba en mi coño esas pollas follándome, cerré los ojos esperando dormirme y pensando que quizás habría que recordar mas a menudo los viejos tiempos.