Soy Carla, 1,56 cm, 45 kg, rubia, pelo rizado rubio, cuerpo atlético.

Era sábado, fuimos a Barcelona a ver la Sagrada Familia. Esperando en la cola, el mundo es un pañuelo, casualidades de la vida, estaban los dos chicos que conocí en el viaje a Italia en el avión, los que pajé.

Me saludaron y se tocaron el paquete, se retrasaron de la cola para ponerse a mi lado.

Y mi marido se echó más para atrás.

—Hola, rubita, ¿habéis venido de vacaciones a Barcelona?

Me dieron dos besos cada uno.

El de color me dijo:

—¿Nunca has follado en una iglesia?

Y dije no.

El rubio dijo:

—¿Algún lado encontraremos, no?

Ja, ja, yo me reía...

Empezó a llegar la cola a la entrada, ellos de vez en cuando me manoseaban.

Al entrar ya íbamos vía libre.

Íbamos mirando la iglesia, llegamos a un confesionario y me metieron dentro.

Mientras me besaban nos decían que se quedaron con ganas de follar.

No tuvimos bastante con una paja.

Queremos que chupes —y se las sacaron y mamé.

Me follaron a tope y gozaron en aquel poco espacio, se corrieron y se despidieron. Yo me fui súper cachonda a ver la iglesia, que era preciosa, me quedé con ganas de más.