Con El Sello de Morbo y Placer…

--¡Pero! ¿Es que aún vas a continuar? ¿No tienes bastante?

--¡Plazzz! -Le di una palmada en el trasero, y le dije.

--Uhm suegrita, me la follaría nuevamente sobre esta mesa… Pero, prefiero verla trabajar mientras espero y repongo fuerzas jajajaja… Veo que está preparando un desayuno suculento.

Ella me mira pero no dijo nada, termina por calmarse, y me pone el desayuno. Tras desayunar, observe el móvil y tenía un mensaje de mi esposa, preguntándome cómo había pasado la noche. La llamé y me preguntó que tal me había portado con su madre. Le conteste en alta voz, para que lo escuchara mi suegra, al tiempo que me acercaba a ella.

--Ya sabes. Tan autoritaria y mandona como siempre, pero creo que, a partir de ahora, ambos nos comportaremos mejor... En el fondo es una gran mujer. -Ella me mira, y tras acercarse al apoyo de la cocina, una vez acabado de hablar con su hija, me comenta.

--¿Así que soy muy mandona y autoritaria?

--Y lo es suegrita. Pero en el fondo, quizás sea esa una de las cualidades que más me atrae de usted... Bueno, las mejores yegua son siempre ariscas y el tremendo cuerpazo que tiene.

Ella no me respondió. Creo que en el fondo le alago estas palabras. Tras saludar al suegro, el cual ya se encontraba despierto, decidí marcharme. El tiempo había descampado, por lo que baje al garaje para coger el vehículo y regresar a casa. Ese día, estaba dudando en si debía acudir al trabajo. Me despedí de la suegra diciéndole.

--¿Que, suegrita? ¿No vas a darle un beso de despedida a tu yerno?

Ella me mira, sin saber si cachetearme o darme un beso, y termina por contestarme.

--Vamos lárgate ya. ¡Si no fueras el marido de mi hija, te denunciaría ahora mismo! Sal antes de que me arrepienta.

Me dirigí al garaje en la planta baja. Cuando me disponía a arrancar el vehículo, sin aún haber abierto la puerta del garaje, veo acercarse a mi suegra. Traía algo en la mano, un bolso. Me baje para ver que deseaba, diciéndome ella.

--Se me olvidaba, ¿Puedes llevarle esto a mi hija? Es un bolso con algunas cosas para ella.

--¡Por supuesto Petra! -Le dije, mientras vi algo en su mirada. Era como un brillo especial en sus ojos. Era la mirada de

--“una perra en celo”. -Pensé para mí.

--“Esta mujer creo que tiene más ganas de polla… Está pidiendo a gritos que me la vuelva a follar… ¡Podía equivocarme, pero! ¡Aquella miradaaaaa!”

Tras colocar el bolso dentro del coche, me acerque hasta donde se encontraba, de pie al lado del vehículo, ya que no se había retirado. La mire de arriba abajo. Note su excitación al ver como la contemplaba, y me pregunta.

--¿Porque me miras así?… ¿No pretenderás…?... Ni se te… Hooo… Otra vez no.

Yo me acerque hasta ella, y le conteste rodeándola con mis brazos.

--Uh suegrita, que buena hembra está hecha… No se atreva a mentirme usted está deseando que le meta otra follada...

--No yo…

--¡A callar! Usted nada obedece como buena potra… Es algo tarde, pero... ¡No me importa! ¡Que se joda el trabajo! ¡¡Creo que me la voy a montar otra vez!...

Ella no se retiró, por lo que la tomé suavemente y la forcé a apoyarse en el capó del coche. Con mi corpulento cuerpo la tome y la alce colocándola sentada sobre el capó. Acto seguido, y ante su atenta mirada, le subía la falda hasta la cintura, comprobando que estaba vez llevaba una bragas rojas. Tomé los laterales de las mismas con mis manos y tiré de aquellas sacándoselas completamente por sus piernas y dejando toda su vagina al aire.

--¿Pero Lucas qué haces?... No otra vez noo Ooooohh…

Sin contestarle, me bajé los pantalones hasta las rodillas junto con mi slip, mostrándole abiertamente a mi suegra mi cipote, el cual estaba nuevamente en plena acción. Ella lo observa y exclama.

--¡Oh cabron como estas otra vez! ¿No pretenderás meterme eso nuevamente?

Sin contestarle, abrí un poco sus piernas, pateándosela suavemente con la mía en su tobillo como lo hacen los policías, y tiré de ella de su pelo amarándomelo en mi mano, para que su culo quede justo al borde del coche y a mi altura. Luego acerque mi falo hasta su coño que estaba escurriéndose de lo húmedo que estaba se notaba que este trato le encantaba, pase mi glande por toda la ranura de su vagina, embadurnado el mismo con su jugos, y la deje entre sus labios vaginales. Luego la mire a la cara, note su agitación. En el fondo aquella mujer necesitaba que la volviera a penetrar. Sin contemplaciones de una sola estocada se la envaine hasta la misma base.

--Ooh Lucas… Oh cabrón despacio.…

--¡Uf suegrita como tienes ese coño!... Vamos disfrute. ¿Has venido porque querías que te follara nuevamente? No lo niegues.

Ella sin mucha decisión en su palabra me responde.

--¡Mentira! ¡No es cierto!… ¡Estas!..

Sonriendo y con toda mi tranca alojada en su coño, le dije.

--Lo que usted diga. Pero ¡¡Sigue bien caliente! ¡Tiene el coño como una caldera en ebullición! Y era verdad. -Me di cuenta del intenso calor que desprendía el cuerpo de mi suegra, pero especialmente su vagina. Ella me mira, se ruboriza y me contesta.

--¡Me he tomado la temperatura esta mañana! Creo que estoy ovulando...

Aquella confesión me dejó desencajado. No me lo podía creer. Mi suegra pese a saber que estaba ovulando había venido a buscarme. Aunque era innecesario le pregunte de nuevo.

--¿Seguro que estas ovulando?…

Ella, me mira retadoramente, y luego con auténtica cara de perra en celo, me contesta con su cabeza afirmativamente.

--¿Acaso no lo notas?

--Uhm suegra… Estás deseosa de que te deje Preñada he… por eso viniste por tu macho, tu más que nadie aquí quiere esto... En el fondo buscas que tu yerno te haga un hijo... Uf… pues… ¡Creo que lo vas a terminar consiguiendo!... ¡Te lo prometo!

Ella se agita, y me contesta sin ninguna convicción.

--¡Estás loco Lucas!... No puedes volver a correrte dentro... Debes hacerlo fuera.

Era evidente que la madre de mi esposa estaba deseosa de polla nuevamente, y por eso había venido a buscarme. Al decirme que lo hiciera fuera, reconocía que necesitaba ser follada. Yo estaba alucinado. Mi suegra no solo había venido buscando polla, sino que encima me reconocía que estaba ovulando. Lo que me estaba ocurriendo en esa visita a la casa de mis suegro, lo recordaría toda la vida. Me percaté de que no solo me la iba a follar con su consentimiento, sino que además corría el riesgo de quedar preñada. Podía embarazar a mi propia suegra. Mi nabo comenzó a crecer aún más dentro de su vagina con aquella noticia.

--Hoooooooooohhhhh cielos si lo siento cielos, cielos, cielos, cielos… hummm….

Ella noto igualmente como mi nabo creció. Comencé a penetrarla en aquella posición, clavándole mis 27cm hasta la misma base una y otra vez. Petra, esta vez comenzó a colaborar y se abraza a mi cuerpo para que mis clavadas fueran más profundas.

--Haaaaayy, hay, haaaay, hay, haaaay, humm, haaaaay, ummm, ummm, husss, haaaaay, haaaayy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… haaaayy, haaaaayy, haaayy, haaay, haaaaay, haaaay, haaaaahhh… Haaaaaaaaay, haaaaay, ohhh, hummm, ohhhh, huummm, ussfff, haaaay, haaaaay, haaaaaaaayyyy…

Esta vez ambos estábamos disfrutando como dos enamorados sobre el capo del coche. No paso mucho tiempo, antes de que ella volviera a contraerse y notar como alcanzaba el orgasmo en aquella extraña posición.

--Oooooh si reviéntame cabron. Métela toda…Ooo siiii… haaayy, haaay, hay, haay, haaaaay, haaaay, hay, haaaaahhh… haaaaayy, haaaaay, haaaay, haaaayyy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Haaaaaaaaay, haaaaay, ohhh, hummm, ohhhh, huummm, ussfff, haaaay, haaaaay, ha, ha, ha, haaaaaaaaaaaaaaayyyyy…

En ese momento, al encontrar tan receptiva mi suegra. Tome la decisión de correrme dentro nuevamente. Ya no me importaba nada.

--“¡¡Quería preñarla!” -De eso no tenía la menor duda.

Por ello, tras recuperarse, acerque mi boca a la suya, y aquella me recibió enlazando nuestras lenguas y aumentando nuestra excitación. Mi tranca entraba y salía de su coño, penetrándola una y otra vez, diciéndole con los dientes apretados. Suegra eres una buena hembra, una tremenda yegua... ¿Notas cómo te entra mi polla?

--¡Oh si cabron! La tiene bien dura… me abres totalmente. -Exclamo al tiempo que no paraba de besarme.

--¿Te gusta la polla del marido de su hija? ¡Que putita eres suegra!

--Vamos cabronazo… Termina… vamos… me instó aquella. -La mire a la cara y le dije.

--¿Sabes que te voy de dejar nuevamente mi semilla dentro? ¡Creo que vas a quedar bien Preñadita de tu macho! ¿Lo sabes verdad? ¿Dime que quiere mi lechita en ti coño? Has venido a por ella.

--Oh Lucas Cielos Lucassssss... No seas loco…. ¡Oh cielos, cielos, cielos como estas esta mañana!

Y es que mis penetraciones eran más precisas, más profundas, y mi daga me parecía mucho más dura y gruesa que otras veces. El calor de su coño me enardecía. Mire alrededor, y observe la presencia de una silla en el garaje. Atraje la misma, y saliendo de mi suegra, me senté en ella, y le dije.

--Vamos a ver suegrita a ver quién es quién demuestre que es lo que quiere, ¡Es hora de que cabalgue esta macho! Vamos monte a su macho.

Aquello la excito. La misma se apeó del capó de coche, mira mi polla totalmente inhiesto como un mástil, y noto en su cara como se recrea con la visión de mi falo. Lejos de evitarme, se acerca hasta mi altura y se colocaba horcajadas sobre mí, abriendo sus piernas, al tiempo que va acercando su coño hasta dejarlo a la altura misma de mí cipote. Luego, me mira a la cara, me besa en la boca, y sin más, se deja caer, clavándose mi falo hasta la empuñadura.

--¡Oh cabrón!… ¡Que grande la tienes! ¡Cómo me abres! hoooooo siiii joder cielos si cielos hummm si, si, siiii… me ha entrado toda… haaaaaay, haaaaay, haaaaahhhh…

--Así suegrita… Vamos, sé que le gusta… Cabalgue ahora la polla del marido de su hija. Vamos sáquele toda la leche…

Eso la excito y al instante comenzó a cabalgar mi pene como si de una autentica amazona se tratará. Notaba como sus pezones y tetas estaban en punta, por lo que ansioso, le abrí la blusa y dejé sus pechos fuera para que revotaran ante mi vista. Observe como los mismos rebotaban y se movían de un lado al otro, al tiempo que ella saltaba sobre mi falo. Estire mi mano para alcanzarlas. Eran unas tetas, hermosas, botando firmes y duras, con una piel suave... ambos gemíamos muy fuerte.

--Ahhhy, Ahhhy, Ahhhy, Ahhhy, Ahhy,Ahyy, Ahy, Ahhhy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Haaaaaaaaayyy, haaaay, haaaaay, haaayy, haaaay, ha, haaaayy, ha, haaaaaaaahhhh. -Mi pene la llenaba completamente. --Haaaaaaaayy, haaaaayy, haaaaay, haaaayy, Ahhhy, haaaayyy… haaaaaay, haaaayy, Ahhhy, Ahhhy, Ahyy, Ahhhy, Ahhhy… -Petra subía y bajaba sobre mi polla, al tiempo que gemía y gritaba de placer. --Ahhy, Ahy, Ahhhy, Ahhhy, Ahhhy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Ahhy, Ahhh, Ahhhy, Ahhy, Ahyy, Ahhhy, Ahhhy, Ahhhhhhy…Meee… me voooy... Aaaa… ¡Aaaah! ¡Aaaah! ¡Aaaah! ¡Aaaah! ¡Aaaaaaah! ¡Mmmmh! ¡Ooooj! Cooooo… ¡¡¡Corrreer!!!… -Parecía una autentica puta. Jamás había tenido una hembra como aquella. Su hija nunca estaría a su altura.

--Suegra... ¡Qué bien lo hace! Es una autentica amazona. Vamos siga montando a su yerno. Sáquele toda la leche. Vamos suegrita.

--Haaaaaaaayyy, haaaay, haaaaay, haaayy, haaaay, ha, haaaayy… -El chapoteo que se escuchaba, con cardíaco ritmo, aumentaba la sensación de placer. --Haaaaaaaa, ha, haaaa, haaaaayy, haaaaay, haaaay, haaaayyy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… haaaaay, haaayy, haaaay, ohhh, humm… Ohhhh, huummm, haahh… -Nuestros cuerpos se tensaban y las piernas de ambos temblaban. --Haaaaaay, haaaaay, ohhh, hummm… Ohhhh, huumm, haaaaa, haaaay, ha, haaayy… haaay, haaaay, haaay, haaaa, haaaaaayy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Haaaaaaaaa, haaaa, Haaaaa, haaaaaayy, haaaaayy… haaaaayy, haaaa, Haaaaaaaay… La fuerza con la que apretaba sus nalgas hizo que el tronco de mi suegra se incorporara, viéndome obligado a ayudarle con una mano en la espalda. -Haaaaa, haaaaayy, haaaayy… haaaaayy, haaa, haaa, haaaaayy… Haaayy, haaaaaayyy… haaaayy, haaaaaayy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Haaaaayy, haaaaaayyy, haaaayy… Haaaaaayy, haaaaaayy, haaaayy, haaaaayy, haaaaaayyy… -Al rato, me doy cuenta de que mi suegra me abraza y comienza de nuevo a venirse, terminado rendida, cayendo hacia delante sobre mi pecho.

Tras ello, me descabalgó, y ella misma la que se echó sobre el capó del coche. Sabía que me iba a correr. Me acerque y la volví a clavar. El calor de su vagina me excitaba y pronto mi descarga se hizo inevitable. Estaba a punto de venirme. Una corriente eléctrica recorría ambos cuerpos mientras ella se abría al máximo para que mi misil le entrara hasta el mismo útero.

--“¡Mi suegra estaba completamente empalada!”

Aquella hembra tenía la polla que necesitaba y lo estaba disfrutando al máximo. Me iba a correr. Entontes le dije.

--Te voy a volver a llenar suegrita... Oh si… Vas a recibir mi leche calentita… ¿Verdad que lo deseas? Vamos ¿Dime que deseas mi leche?

Ella me mira excitada, con aquella cara de loba en celo y me contesta.

--Oooooohhh cabrón… Veo que quieres hacerlo de nuevo… Quueeee riiiiiccoooo… Haaaaaaay, haaaaay, ohhh, hummm, ohhhh, huummm, haaaaa, haaaay, ha, haaayy… haaay, haaaay, haaay, haaaa, haaaaaayy… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Hummmm, Ahhhhyy… Haaa, haaa, haayy… Rico si así rico… Ahhhh, Hummm si ricooo asiiii… Ahhhhhhhh… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Ooooohh Dios que locura… ¡Estás loco!… ¡Me vas a preñar!… -Luego me mira fijamente a la cara y me contesta. --Siiiiii, ¡Aaaaah! ¡Mmmmh! ¡Aah! ¡Aah! ¡Aah! ¡jaja! Si, dame pollaaaaa guapetón ¡Aah! ¡Aah!... Vamos córrete dentro de una puta vez… Rico si así ricoVamos cabron… Haaa, haayy… rico si así rico… Plac, Plac, Plac, Plac, Plac, Plac… Humm… ¡¡¡Mmmmm!!!… ¡¡¡Que riiiiiicccoo!!!... Que rico… ¡¡¡Que riiiiiicccoo!!! Quueeee riiiiiccoooo… No te contengas… lléname… préñame… Haaaa, haaaa, ha, haaaaaaaa, haaaaa, haaaaayy, haaaayy… haaaayy, haaa, haaayy… Plac, Plac, Plac, Plac… Siiii hoooo… Humm, Ahhhyy… Haaaaayy… Haaaayy, haaaaayyy… haaaaayy, haaaaayy… Haaa, haaa, haayy… rico si así rico… Ahhhh, Humm si ricooo asiiii… Ahhhhhh… Haaaaayy… Haaaayy, haaaaaayyy… haaaaayy, haaaaaaayy…

Terminando de hablar mi verga comenzó a escupir semen con gran intensidad, lechada tras lechada. Me había recuperado durante la noche por lo que mi descarga en su caliente y frondoso coño, resultó nuevamente copiosa. Nuestros cuerpos se tensaban para que mi corrida fuera mucho más profunda. Volví hacer lo mismo y me apoye sobre ella con mi daga aún dentro, al tiempo que la besaba románticamente. Como una autentica hembra en celo, ella me correspondió,entrelazando nuestras lenguas dentro de las respectivas bocas del otro. Permanecimos en esa postura, con toda mi lanza aún dentro de ella, durante unos largos minutos. Luego salí de ella. Acto seguid, ella se bajó del capó, observa su vagina y verifica la hilera de semen que le bajaba desde la misma. Me mira a la cara y me dice.

--¡Oh Lucas, estoy seguro que de esta he quedado embarazada!... Me has llenado como nunca…

--Suegra… Le juro que ha sido el mejor polvo que he echado... Ni su hija podrá superarlo.

Ella entonces, acercó nuevamente sus labios y me besó nuevamente en la boca. Pero esta vez tiernamente, y de forma totalmente romántica, y me pregunta.

--¿Seguro que lo hago mejor que mi hija?

--Completamente seguro. Jamás me he follado una mujer como Usted.

Tuve que volver a entrar en la vivienda y asearme. Luego tome el coche y marche para mi casa. Mientras me dirigía a casa, pensaba en todo lo ocurrido, y la posibilidad de que la madre de mi esposa pudiera quedar embarazada, por los polvos recibidos. Pasó casi mes y medio, y continuaba preocupado con el hecho de que la madre de mi esposa pudiera haber quedado embarazada de mí. Ya comenzaba a pensar que ello no había sucedido, cuando una tarde al llegar a casa mi esposa me dice.

--¡¿A qué no sabes quién está embarazada?! ¡¿No te lo vas ni a imaginar?!

--Pues ni idea. -Le dije algo intrigado, aunque nervioso ya que me lo estaba imaginando.

--¡Mi madre!

--¡Tu madre! A estas altura. Vaya sorpresa.

Pasaron los meses, y mi suegra ya aparecía con una barriga de seis meses de embarazo. Ella, durante una conversación me había indicado que había seguido mi consejo y había hecho el amor con su marido a la semana siguiente. El esposo estaba completamente seguro de que él bebe que venía era suyo, pero que ella era consciente de que había sido producto de aquel encuentro incestuoso. No obstante, pasado ese primer susto, me di cuenta de que aquella mujer aún embarazada me continuaba excitando.

Ella tenía siempre tuvo como ya dije un cuerpo escultural, grandes ojos azules, larga melena dorada, media 1.76m de estatura, tetas grandes, cintura pequeña trabajada en el Gym caderas anchas, piernas firmes y carnosas que hacían resaltar más su cola redondeada y firme bien paradas 105-63-115… pero con el embarazo había cambiado mucho, sus medias ahora eran 115-68-120. Un día, en que la misma había venido por casa, ya que las cosas andaban mejor entre nosotros, y eso era percibido por todos, encontrándome en la cocina, y habiendo salido mi esposa, me acerqué por detrás, y le dije.

--Cielos suegra. ¡Pero qué buena esta! -Ella me mira, me sonríe, y me dice.

--¿No me digas que te gusta así panzona?...

--No sabe cuánto suegrita. ¡Me la follaría ahora mismo! -Ella me miro, y note cierto brillo en sus ojos diciéndome.

--¿En tu casa? ¡Éstas chiflado! ¿Cómo se te ocurre?

En ese momento suena el móvil comprobando que era un wasap y mi esposa donde me indicaba que aún tardaría en regresar unas 4 horas más, ya que en la peluquería había bastante gente. Pero me recalcó que no saliera de casa, hasta que ella llegara, por si le ocurría algo a su madre. Al escucharlo mi suegra, se le iluminaron los ojos. Le dije.

--Ya lo ve... Su hija me pide que cuide de usted.

Sin pensarlo, la tome de la mano y la lleve hasta mi dormitorio. Una vez allí, la desnude completamente, contemplando aquel cuerpo, donde ya reluciente una buena panza. Resultaba sumamente excitante contemplar aquella mujer preñada, con aquella barriga, y el color blanco intenso de su piel. Observé su enorme trasero aún más grande, aun mas redondeado y bien parado y recordé como la había enculado en al baño de su casa, y aquello me fue endureciendo la polla hasta el punto de que ya emergía furiosamente en mi pantalón mostrando un bulto

ostensible.

Continuara…