“¿Qué haces?” Me preguntó, “nada, en casa” respondí, “estoy sola” dijo. Vivimos relativamente cerca así que fui a su casa, abrió de prisa, entramos, nos quedamos en la cocina y comenzamos a besarnos, a tocarnos, era una mujer con unas tetas enormes, pezones pequeños, un antojo… le bajé la playera con todo y bra, y comencé a chuparlas muy intenso, no teníamos mucho tiempo, ahora la otra me dijo, fui a su otra teta y mientras acariciaba una besaba la otra chupaba sus pezones, mi verga estaba dura, “¿quieres meterla?” Preguntó, la voltee, le bajé su pants con todo y panty, se agachó un poco sosteniéndose de la barra y metí mi verga, ella estaba muy mojada, “ahhh ahhhh, así así” decía entre gemidos, estábamos muy calientes, aceleré el ritmo, era tan rico estar dentro de su vagina tan mojada y caliente, un par de metidas más y un grito inconfundible me hizo notar su delicioso orgasmo, me salí, se subió su pants y mientras me subía mi pantalón ella acomodaba su bra y su playera, yo no podía terminar ahí, ni en ella.
Ni sus hijos ni su esposo tenían que tener la mínima sospecha que alguien mas había estado ahí…
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