Este sitio contiene relatos eróticos explícitos de ficción. Todos los personajes son mayores de 18 años. Debes ser mayor de edad en tu país de residencia para continuar.
Sebastián orquesta una orgía de los cuatro en el salón. Las parejas se intercambian en un frenesí de sexo crudo, impulsado por la rabia, los celos y la venganza. Es la disolución final de todos los límites familiares.
Sebastián inicia a Camila en el BDSM en la bodega. Paralelamente, seduce a Valentina en la biblioteca, fracturando su lealtad a Diego. Mientras, Diego y Valentina reafirman su relación con sexo posesivo y lleno de culpa.
Diego convence a Valentina de posar desnuda para él. La sesión de dibujo deriva en sexo explícito, consumando el incesto madre-hijo. Camila los espía, excitándose, mientras Sebastián la invita a un "juego" privado.
Tras la muerte del patriarca, la familia se reúne en una casa de campo. La tensión sexual es inmediata. Diego espía a su madre, Valentina, masturbándose, iniciando una obsesión prohibida. Sebastián, el amigo de la familia, observa todo con interés.
Bueno, tampoco es que no me gustara, verdad... Creo que sí era yo re putilla desde chiquilla 😂😅 bueno, antes que él nadie me había tocado la cola. Primero me sentía rara, nerviosa, pero pos' sí me gustaba como me hacía.
Julián, un hombre de 47 años atrapado en un matrimonio sin deseo, ve cómo su vida cambia para siempre el día del cumpleaños número 18 de su hija Sabrina. Durante la fiesta, un inocente juego y un accidente lo llevan a descubrir el cuerpo de su hija de una forma que nunca imaginó
Raúl regresa como miembro pleno. Noche de permiso absoluto: todos con todos. La imagen final los une: Héctor dentro de Valeria, Raúl dentro de Héctor, Marta recibiendo placer oral. Entrega total. Un brindis sella el pacto: un cuarteto unido por un deseo que redefine el amor familiar. La puerta......
Raúl es invitado. Primero solo mira y se masturba, pero pronto participa. Cadena de sexo oral, doble penetración a Marta. Luego, el acto que lo consagra: Héctor penetra a Valeria mientras Raúl penetra a Héctor por detrás. Triple penetración, un circuito de placer y poder. El vecino se vuelve .......
Llevan el acto al patio, bajo la luna ya la vista del vecino Raúl. El miedo aviva la lujuria. Sexo anal duro, escupitajos, posesividad brutal. Desde su ventana, Raúl los observa y se masturba. La violación de su privacidad se convierte en un nuevo afrodisíaco. La semilla de incluir a un ...........
Valeria toma el control. Ata a sus padres, los humilla con placer, explora sus cuerpos. Una sesión lésbica donde ella manda y su madre se entrega sumisa. Héctor está usado. Descubren el vértigo de intercambiar dominación y sumisión. La dinámica se solidifica; el deseo busca nuevos riesgos.
Marta dirige la primera posesión. Desnuda a su hija, la exhibe, la lubrica con su boca y guía a su padre para que la penetre. Es lento, doloroso, electrizante. Después, en la cruda luz del día, Marta revela su propio deseo: somete a Valeria con sexo oral frente a Héctor. El círculo se cierra .......
Una noche sofocante. Marta, la madre, usa un juego de "verdad o reto" para erosionar los límites. Preguntas picantes, retos con toques íntimos. Bajo su guía, en la cama matrimonial, guía la mano de su esposo Héctor hacia el cuerpo desnudo de su hija Valeria y une sus bocas en un beso lésbico.
¿Si eres conciente de lo que me dices?
¿Te escuchas cuando hablas hijo?
Me pregunto mi mamá mientras gimio un poco, pues comence a darle con más fuerza y con más ganas a la hora del acto sexual, sobre todo al escuchar esas 2 preguntas que mi mamá me había hecho...
Después de tanto extremo, hubo un regreso a algo que pretendía ser íntimo, pero que ya estaba corrupto para siempre. Hablamos. No hubo perdón, solo un reconocimiento mutuo de lo que habíamos hecho. De lo que éramos ahora.
Las secuelas. Una depresión profunda de su parte, pero también una extraña liberación. Ya no había máscara que poner. Mi deseo se volvió técnico, obsesivo. Quería conocer los límites físicos de su cuerpo, empujarlos.
El abismo. La idea de compartirla nació de un deseo retorcido: verla siendo usada por otros para reafirmar que, al final, era mía. Convencí a Marco y Diego. Se lo presentó como un “juego extremo”. La negociación fue sucia: usé la grabación, su miedo al escándalo, y también el dinero (ellos pagarían)
Los roles se invirtieron. Yo era quien decidió. Empecé a elegir su lencería, a marcar sus salidas. Hablábamos de fetiches con una crudeza clínica. Introduce juguetes en nuestra dinámica.
La nueva y envenenada normalidad. Las conversaciones se volvieron un campo minado. Yo empezaba a hacer preguntas sobre su “trabajo”, pidiendo detalles sórdidos. Era un juego cruel, y ella intentaba poner límites con una voz que ya no tenía convicción. Su cuerpo me había dado la razón.
Les presento mi mundo. La infancia de silencios incómodos y ausencias nocturnas. Los primeros indicios: espiarla salir de la ducha, robar su ropa interior usada, la tensión eléctrica que llenaba el aire cuando, ya viviendo solos como adultos, nos cruzábamos en poca ropa.
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Las series o sagas eróticas, son un conjunto de relatos eróticos que tienen un argumento central y que son publicadas por entregas. Crea el titulo y una descripción de tu serie, luego podrás añadir relatos a esta.
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Describe de forma resumida el argumento de tu serie de relatos, a modo de sinopsis.
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