El sábado salimos con mi esposa a una discoteca. Estando allá ya tomada, a ella le gusta el ron, me dijo que quería contarme algo.
—¿Qué pasa?
Yo le dije que empiece.
Me dice:
—¿Te acuerdas una fiesta de tu empresa donde tú me sacaste a un lado donde había unos árboles? Que allí me sacaste las tetas y me cogiste. Yo te la mamé.
—Sí —digo—. ¿Y por qué me cuentas eso?
—Bueno, pues resulta que José, uno de tus amigos, ese que llaman orejón, un día en otra reunión donde estaban el orejón, Baudilio, Carlos y otros dos. Como tú tenías que irte, yo quedé con ellos y otras personas. José me dijo que quería contarme algo. Salimos así al lado donde lo hicimos y me dijo con voz baja: «Nosotros vimos cómo el tocayo se la cogió y hasta nos tocó hacernos la paja viendo, y esas tetas suyas». Y me miraba. Me dijo que él me quería probar. Me dijo: «Mira», y saca la verga. ¡Huy! Yo la vi grande. Me dice: «No es por las orejas que me dicen orejón».
Yo le dije que a él solo. Nos fuimos al lado de los árboles y me hizo chupar su verga. Ya me sacó las tetas, pero cuando veo, veo los otros cuatro mirando con sus vergas afuera. Yo intenté irme, pero ya entre todos me cogen y yo les digo:
—¿Me dejan ir o grito?
A ellos les da mucha risa.
—Si gritas, mira, tenemos vídeo de cómo se la come como toda una puta.
Ya me hacen arrodillar y que les mame sus vergas. Ya después me ponen en cuatro y el orejón dice que él primero y me la mete toda sin pausa. Me hace gritar. Es que una verga muy grande. Yo siento cuando acelera y se viene adentro. Yo le decía «no, no», pero no se quita hasta estar vacío. Pasa otra. Esa verga ya entra toda mejor. Ya pasaron todos llenándola toda su vagina.
Ese día pasó, pero la semana siguiente le llegó un paquete donde venía un vestido corto transparente y una grabación de cómo la cogieron la otra noche y una nota que decía: «Te recogemos el sábado y vas con el vestido que te enviamos. Como su esposo cornudo le toca turno de noche y si no sales el vídeo lo ve él y su familia».
Ya se llegó el sábado. Ella se puso el vestido. Se siente como una puta. Ya le avisaron que estaban afuera. Ella sale. Cuando la ven, salen dos de atrás y la sientan en medio. Dicen:
—¡Qué puta estás! Y esas tetas redondas.
Cuando ella reacciona ya los dos le están sacando sus tetas y metiendo sus dedos en la vagina. Ella abre las piernas y cierra los ojos. Ya sabe que no puede hacer nada. Ya en un rato ella ve que entran a una casa. La bajaron del carro, la llevan a una habitación. Ella ve que hay otros hombres. Ella pregunta. Le dicen:
—Tú no puedes decir nada, puta.
Le amarraron los brazos atrás, la arrodillaron y se las empiezan a meter en la boca. Ella, entre los que estaban en la casa hay dos morenos que ella no los había visto. Cuando se acercó uno y le puso la verga en la boca, ella dice:
—No me cabe.
Él solo la coge de la cabeza y le dice:
—Sí te cabe, perra. Abre.
Se la mete como hasta la mitad y ella ya se queda sin respirar, pero aún así pasa. El otro también se la intentó meter toda y no puede, pero este dice:
—Por esa vagina sí te va a caber toda.
Y se pone detrás de ella y se la mete hasta la mitad. Ella gime. Ya otro aprovecha y se la mete en la boca. Ya el moreno termina de meterle toda la verga en su vagina. Ya empezó más rápido, pero se quita y pasa el otro. Ese sí se la mete toda de una vez. Ella gemía. Este acelera y no se detuvo hasta que se le vino adentro. Le decía:
—Te voy a preñar.
Ya pasó otro, pero este quiso penetrar su culo. Ella gritando de cada embestida. Ya también se vino dentro. Ya el otro moreno se puso boca arriba y le dijo que se subiera. Ella se subió y bajó hasta enterrar toda la verga. Cuando ella se da cuenta que el otro se pone detrás para meter la verga por su culo, ella grita:
—¡No me van a caber!
El moreno que la tiene encima ya la tiene fuerte. Ella grita cuando su cabeza entra en su culo. Gemidos muchos. Cuando se la mete hasta la mitad ella llora, pero ya de otro empujón estaban las dos vergas dentro de ella. Se empezaron a mover. Ya ella gemía cuando ellos decían:
—¡Hufff, qué rico!
Nos venimos. Ella también se empezó a retorcer y se vino mucho. Así terminaron la noche con mi esposa como puta. Terminaron todos dentro de ella.
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