Las repercusiones de la última velada de fiesta en el cumpleaños del papá de Carla no fueron menores, imagina la impresión de Juan al entrar en su recamara y encontrar a su esposa ebria, desnuda, boca abajo en su cama, mojada, llena de moretones, con semen en todo su cuerpo y ver tanto su culo como vagina abierta, y ella con una sonrisa en su rostro, el ano de Matilde estaba tan abierto que entraba una mano por allí.
Juan enloqueció y reclamó con fuerza a Matilde; no le importó que lo escucharan; ella argumentaba que no recordaba mayor cosa y, de cualquier manera, se excusaba. La verdad es que Matilde recordaba todo, cada segundo de como enloqueció con las vergas de sus invitados incluso en partes de como el novio de su hija le reventó el culo sin piedad, solo se callaba para no generar más conflicto. Matilde había aceptado desde muy temprana edad que los hombres enloquecían con su cuerpo y se sobrepasaban con sus nalgas y tetas, en muchas ocasiones le sacaba provecho. Ella aprendió a sobrellevarlo e incluso a disfrutarlo. Antes de ser la intachable e incuestionable, sumisa mujer del pastor de una comunidad cristiana de fe innegable fue una de las putas más ardientes e insaciables de un burdel en la ciudad, cada noche se la culiaban de 20 a 30 hombres, su trabajo como prostituta no duró mucho tan solo 4 meses, trabajaba de miércoles a viernes, pero trago y conoció vergas de todo tipo y tamaño y aprendió a satisfacer a sus clientes de una manera única, pero era una experiencia que había dejado en el pasado. Solo quería olvidar esa etapa de su vida; sin embargo, a veces ese tipo de experiencias llegaban y ella las aceptaba, incluso con agrado.
Después de aquella velada de fiesta en la casa de sus padres, Carla y yo entramos en la semana de exámenes muy complicada en el colegio. Carla en su colegio fue una alumna impecable nunca faltaba, ni se atrasaba, y su promedio siempre estaba entre los más altos, además siempre esperaba participar de muchos clubs, todos los profesores la veían como la alumna integra e intachable, pero varios profesores notaban con mucha lujuria sus crecientes medidas, en especial el profesor Marco que daba lógica matemática, quien había notado como cambiaba de ser una niña plana tierna a tener el cuerpo de una puta con la cara más bonita y tierna que había visto.
Marco era un profesor con mucha trayectoria en la universidad que ahora trabajaba en un colegio. Tenía 50 años, alto, flaco, con canas ya para su edad y el rostro con piel arrugada. Él estaba divorciado; con su exesposa tenía dos hijos. Y un día lo habían cachado con Mosa en un motel, y perdió su matrimonio y su trabajo porque Mosa era una alumna universitaria. Marco daba clases de lógica matemática y tenía fama de ser un profesor tenaz y antipático. Durante todo el semestre había tratado a las chicas del curso con mucha antipatía, en especial a Carla, y ellas no entendían por qué. En esa materia sus notas apenas alcanzaban el límite; se esforzaba el doble y no mejoraba. Varias veces Carla discutió con Marco sobre la materia y sus notas, pero él siempre se mostraba antipático. Eso le caía muy mal a Carla. En la última prueba del semestre le había ido muy mal y, para colmo, la habían cachado intentando "copiar". La verdad, ella estaba intentando ayudar a su compañera, pero nada: le dio lo mismo al profe Marco y la estaba reprobando. Carla suplicó por una oportunidad varias veces sin obtener resultados; sin embargo, gracias a la intervención del monitor escolar, el profesor Marco accedió a darle otra oportunidad: esta vez sería una prueba oral en su oficina después de clases.
Carla estudiaba por la mañana, salía a mediodía y después tenía práctica de natación. Después de eso, iba a su casa. El profesor Marco le dio a Carla otra opción: presentar el examen de forma oral en su oficina al final del día. El profesor Marco la citó en su oficina a las 18:00 h, tras terminar su última clase.
Regalito asistió a su clase de natación. Tenía un traje de baño de una sola pieza de color blanco, apretado en la parte de los glúteos por lo grande que era su cola y un poco estrecho en los pechos, lo que provocaba que se diesen a la alza y ganaran volumen. Sus clases de natación duraban 1 hora, después de la cuál ella terminaba cansada y solía a ir a tomar un jugo y comer algo en un minibar cercano dónde esperaba el bus a su casa, en este caso ella regresaría a su colegio.
Después de su clase de natación, Regalito se puso su faldita blanca y un top rosado con un diseño de osito en cada pecho, como no tenía más ropa, ella se puso un saco de lana que le quedaba algo apretado.
Cuando llegó al colegio y estaba lista para cambiarse, se dio cuenta de que había olvidado sus llaves en el candado del club de natación.
Ella se dio cuenta de que llevaba una falda muy cortita e intentó bajársela un poco para su reunión con el profesor, pero no tuvo buenos resultados. Terminó dejándosela como estaba. Lo que sí se abrochó su saco para que su top no se viera. Carla no sospechaba nada fuera de lo normal; ella pensaría que esta vez la prueba consistiría en unas preguntas de forma hablada y al final ella podría demostrar que sabía su materia y pasaría el examen. Sin embargo, el profesor Marco tenía otros planes.
Cuando Carla llegó a su oficina todo el piso tenía las luces ces apagadas no había nadie, a ella no le pareció raro porque todos asistirían al juego de futbol del colegio, lo que le pareció un poco raro es que la puerta principal del piso estaba con candado. Ella le escribió al profesor Marco por WhatsApp para avisarle que había llegado. Pasaron 2 minutos y el profesor salió a recibirla, ella notó que el profesor tenía un bulto muy marcado en la entrepierna, pero no dijo nada, ella entro al conjunto de oficinas y el cerro la puerta con llave desde adentro y además puso un pequeño candado, eso le incómodo a Carlita, sin embargo, ella camino hasta su oficina Marco siempre mirándola desde atrás apreciando su voluminosa cola.
Al entrar en la oficina, noto que hace muchísimo calor. El profesor le ofreció un vaso de agua o de limonada antes de empezar. Ella prefirió agua y se tomó un sorbo. El profesor le invitó a quitarse el suéter por el calor, a lo que ella dijo que no, que estaba bien.
El la invitó a sentarse para empezar y comenzó a hacerle preguntas pequeñas, sin embargo, al empezar la prueba Marco le pregunto 4 cosas muy difíciles seguro de que ella no respondería y aunque regalito intento responder ella no sabía, con lo cual, le anticipo que perdería su examen, ella se asustó y le pidió otra oportunidad, el aceptó, en ese momento ella terminó su vaso de agua y pidió más, el profesor sonrió, y le dio otro vaso de agua, en esa agua él había previamente puesto un relajante y un estimulante para su malvado plan.
La segunda ronda de preguntas empezó y terminó de la misma manera. Carla estaba reprobada y tendría muchísimos problemas con sus papás. Ella, con miedo en los ojos, le pidió otra oportunidad. En ese momento, ella empezó a sentirse muy acalorada, agobiada y mareada. El profesor se levantó de su puesto y caminó por la oficina y le preguntó otras cosas a las que Carla en este momento ya no sabía responder. Entonces ella le pidió que dejara el examen para otro día porque se sentía mal, a lo que el profesor no accedió y le mencionó que este problemita se arregla hoy, que esté tranquila. Marcelo le dijo que desde que se separó de su esposa ha estado algo intranquilo y solitario y verla a regalito siempre le hace bien a lo que ella por política sonrió seguidamente se ubicó atrás de su asiento y empezó a darle masajes en los hombros, Marco le dijo que si llegan a un acuerdo ella pasaría sin problema su materia, ella ya mareada y muy caliente por la bebida, le dijo que no le agradaba eso que está haciendo e intentó irse, cuando se paró se dio cuenta que estaba mareada, el profesor aprovecho para tomarla de la cintura e intentar besarla a lo que ella lo rechazó más con un poco de fuerza el profesor consiguió su objetivo, debido al estado de aturdimiento, al calor, al cansancio, ella no pudo poner mucha fuerza.
Marcelo besaba con pasión esos carnosos labios mientras sus manos acariciaban locamente toda su espalda. No demoró en bajar sus manos a las nalgas de Carlita, quien, aturdida, aún peleaba por no ser manoseada; más sus esfuerzos eran solo alentadores para el pervertido profesor, quien apretaba sus nalgas y le daba nalgadas fuertes, a las que regalito respondía con chillidos y gritos tenues de basta. Marcelo continuó besando su cuello y sus manos alternaban entre la exuberante cola de Carla y sus pechos, masajeándolos de arriba hacia abajo y pellizcando su pezón. Debido al calor, la bebida, los besos, el manoseo, el regalito se iba calentando; ella seguía tenuemente luchando contra las manos y la boca del intruso que quería profanar su piel. Más Marco no se conformaba rápidamente arranco el suéter blanco de lana que utilizaba Carla y su top permitió acceder a los pechos de regalito quien sollozaba y empezaba a llorar, el profesor sin esperar ni previo aviso solo mordió sus senos sobre su top para lego quitárselo y empezar a succionar ese par de tetas tan bien formadas que empezaban a brotar, nodo esto sin dejar de apretar con sus manos fuertemente las nalgas de Carla, quien empezó a llorar profundamente emitiendo una súplica de ya basta, déjeme.
La verga del profesor Marco estaba a reventar, con los pechos de Carla en su boca, alternando de izquierda a derecha, mordiendo sus pezones, succionando como loco, mientras sus manos apretaban y apretaban esa grandiosa cola, sus dedos buscaban la entrada de su ano y regalito movía su cola para evitarlo mientras apoyaba sus manos sobre los hombros de Marco para alejarlo, esfuerzo que era inútil.
De pronto Marco tomo a Carla de la cintura y la arrojo a un sofá de la oficina y se abalanzó sobre ella diciéndole al oído lo buena que está y lo dura que le pone la verga cuando la veía a diario en el colegio, con esas falditas y esas colitas y lazos en el cabello, sus labios de caramelo, tan deliciosos. Regalito intentó sacarse de nuevo, pero no tuvo resultado, y quedó de lado en el sillón sobre Marco, quien volvía a jugar con sus nalgas. Su falda, ya completamente desarmada, no la protegía de nada; sus manos balanceaban la tremenda cola. Sus tetas al aire cooperaban en el movimiento. La escena era completamente morbosa. De repente, los labios de Regalito y Marco se encontraron en un beso apasionado, y Marco se sacó el miembro de su pantalón. No era la gran cosa, más bien pequeño pero grueso, en ese momento, lleno de líquido preseminal y muy erecto. Marco obligó a Carla a tomar su miembro con la mano derecha mientras su mano izquierda quedó atrapada entre el sofá y el cuerpo de Marco. Él la obligaba a masturbarlo de arriba a abajo mientras le comía la boca. Mientras la tomaba fuertemente de la cintura. Los pechos de Carla rebosaban en el pecho de Marco; a esa hora, ya sudaba por el calor y la acción de ambos.
Carla no pudo resistir mucho y empezó a reaccionar a las caricias, los besos, los estímulos, su bebida y su cansancio. Regalito empezó a besar apasionadamente a su profesor mientras ella, solita y frenéticamente, lo masturbaba. Marco estaba en el cielo. Soltó a Carla y, con una mano, empezó a masajear suavemente los senos de regalito y, con la otra, a buscar el ano de la colegiala en medio de su panti, que también ya estaba toda sudada.
Carla había pensado que si lograba que su profesor se corriera antes de que invadiera su tierna rayita vaginal, podría salir de esa situación tan asquerosa. Y comenzó a masturbar a su profesor con todas las fuerzas que le quedaban; su muñeca y su brazo se cansaban de tanto jalarla. Ella puso a disposición sus tetas, deliciosamente succionadas por Marco, quien las mordía y las chupaba y le sacaba todo el sabor posible a esa piel tan suave, con olor a primavera.
Bastó una frase de Marco para romper el momento: "Quiero penetrarte". El terror se apoderó de Regalito, y ella le dijo: "no, profesor, eso no; si quiere, le doy besitos allí, pero no me penetre", como una súplica. Al oír las palabras, Marco se volvió loco y tomó de la cabeza a Carla y la obligó a metérsela en la boca. Estaban allí Marco sentado en el sillón lo más relajado posible con Carla en 4 con su cabeza entre las piernas de Marco, y su cuerpo hacia la izquierda, Marco con una mano sosteniendo el cabello de Carla y con la otra en las nalgas rojas de la colegiala. Regalito con su boca semi abierta dando besitos y llenando de labial rojo la verga de su profesor. Regalito ya tenía experiencia en mamar, y lo hacía de una forma magistral, con su lengua recorría de lado a lado el grueso de la base de la verga y con sus labios apretaba la cabeza del miembro mientras succionaba, ese miembro era más pequeño que el de su novio y ella le encontró gusto porque se lo podía meter todo en la boca sin atorarse. La mano izquierda de Marco encontró al fin espacio para dilatar el ano de regalito, en esa posición metiéndole un dedo, poco a poquito, a lo que se escuchó en toda la habitación las protestas y quejidos de la colegiala, quien se atrevió a decir que si no dejaba de hacer eso dejaba de cooperar y no se lo chupaba más, Marco solo reía y repetía es para que mames con más ganas, así la acostumbro pero Carla sentía mucho dolor en su cola, sus nalgas ya habían soportado muchas nalgadas y manoseos y su ano sentía un dolor bien fuerte que le provocaba ansiedad lo que ocasionaba que mame más fuerte que succione más fuerte, de momento ella le daba pequeños mordiscos a la verga que devoraba y Marco le decía que es una putita experta, lo que hacía sentir bien a regalito. Se sacó la verga de la boca y la arrimo a sus pechos, a sus pezones llenos de moretones, y se lo volvía a meter en la boca mordiendo lo suavemente. El profesor se embalo y empezó un mete y saca intenso con su dedo del medio en el ano de Regalito, quien chillo de una forma deliciosa diciendo ahooo mi culito, mi culito, ahiioo, Marco silencio el chillido con una bofetada y metiéndole otra vez su verga en la boca.
Carla decidió terminar el momento y empezó a mamar con intensidad y succionar muy fuerte. Todo eso fue tan delicioso. Marco movía la cadera como si penetrara la boca de la inocente Regalito. Verla en esa escena era una locura. Sus dulces, tiernos y carnosos labios recibiendo la verga de su profesor antipático, mientras su lengua masajes a y jugaba con ese trozo invasivo de carne, y su saliva y jugos preseminales desbordaban de su boca mojando el pantalón del profesor y sus pechos rebotando contra sus muslos, sus nalgas rojas de las cachetadas y su culito siendo invadido por el dedo del profesor. La tensión se rompió en un suspiro, la respiración de Marco se aceleró y Regalito supo lo que pasaría por qué sintió en su lengua las venas de la verga del profesor palpitar y estallar quiso apartarse, pero el profesor la sujeto firmemente de su nuca y no le dejó sacar la boca de su falo, que explotó en su boca, garganta, lengua, toda ella quedó desbordada del semen del profesor. Carla casi vomita; trago bastante semen, que salió hirviendo y espeso, tanto que desbordó por su boca, recorriendo su cuello y sus senos moreteados. Marco le soltó y ella se arrodilló en el suelo llorando, hecha pedazos, un completo desbarajuste, su cabello alborotado, su cuerpo moreteado, y en su lengua el sabor de la verga del profesor.
Poco a poco fue volviendo en su, y el profesor casi se infarto, le costó volver a la normalidad, su pene se desinfló rápidamente y estaba también moreteado de la forma en la que Carla lo chupo, él quería incorporarse y llevarse a Carla a un motel, sin embargo se escuchó mucho ruido en la entrada habían llegado las profesoras de pre escolar a su reunión semanal, la que el profesor había olvidado eso le dio tiempo a Carla a reincorporarse a vestirse lo mejor que puso, limpiarse y el profesor para que no lo descubrieran ombligo a salir de esa oficina a Carla, y la llevo corriendo por la salida de emergencia, el no pudo salir por qué los profesores que llegaban sabían que estaría allí y era muy sospechoso mientras Carla llegó a la calle toda incrédula de lo que había pasado, no sabía si denunciar, si correr a la policía, pensaba que ella había cooperado mucho estaba en show, se subió a un bus que ni iba a su casa pero la llevo al terminal desde dónde si partió para su casa, llorar, sollozo en el e camino, cuando llegó a su casa no había nadie, y ella se metió a darse una buena ducha y se quedó dormida rápidamente del cansancio, al día siguiente despertó muy tarde, y vio en su celular un mensaje de Marco diciéndole que hizo un extraordinario trabajo oral y eso le merecía pasar la prueba y de esa manera el año y que esperaba que en el futuro vuelva a ser su alumna, ella lo bloqueó instantáneamente, sin embargo notó que su entrepierna estaba húmeda y tenía tanto calor en su cuerpo que no aguanto las ganas de tocarse, se frotó lentamente en su cama y mientras cerraba los ojos está ves no pensaba en los cantantes de las bandas que le gustaban o en su novio si no en la verga que había mamado con locura, que esa verga se intuía en su cuerpo, que penetraban su vagina, termino rápidamente y se ducho otra vez, reviso los moretones en su cuerpo y decidió vestirte muy tapada y bajar a saludar a sus padres.
Así continuará otra semana de historias inolvidables
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