Capítulo XXI Sor Digna
Regresamos a nuestro convento, con su madre superiora y su penitencia
Dominación y sumisión sexual.
Regresamos a nuestro convento, con su madre superiora y su penitencia
Martín cumple su palabra y comienza las revisiones médicas de la familia...¿que pasará?
Al cabo de un rato, llamaron a la puerta, y la propia Silvia se encargó de abrir, encontrándose con una impresionante rubia de unos 25 años, de cerca de 1,80 de altura y con unas impresionantes curvas que resaltaban sobre su vestido de lycra color beige. Ambas mujeres se miraron de arriba abajo
Ella acercó su mano a mi polla, Cabrón estás como un toro ehhh. ¿Quieren postre? No gracias, un café solo y un cortado, con un par de Johnnie Walker Blue Label.
Margarita ingresa en el convento ¿cómo será esa experiencia?
Mi mujer me hace cornudo consentido y sumiso de sus jefes
El dormitorio de D. José y Julia se convierte en un punto de encuentro, juegos y castigos...¿los disfrutarán? ¿estarán solos?
¿Se recuperará Marta? Dos nuevos personajes irrumpen en la vida de nuestra familia...¿cómo cambiarán sus vidas?
Tres de nuestros protagonistas acaban en el cuartel ¿qué habrá pasado?
El domingo, día de fiesta en el pueblo ¿qué sucederá?
Doña Maruja en su nueva faceta con Don Gabriel
Gertrudis, el ama de llaves de D. Venancio...¿o es algo mas?
Tras la sorpresiva interrupción de Jordana se desatan una serie de sorprendentes acontecimientos entre el matrimonio, su prima y la criada
D. José y Julia, a solas en la finca ¿o no?
Carlos y Margarita ¿qué pasará con ellos?
Al final mi mujer se lleva amantes a casa y yo reveló mi condición de sumiso
-Pues no cornudin, te quedas así, lo mismo que tu mujer y tu hija. -Si SEÑOR. -Ya he hecho el pedido SEÑOR -Pues ahora vamos a sentarnos y a hablar, creo que hay mucho de qué hablar... Así terminó el último capítulo...
Mi perfil era muy básico, simplemente ponía “Dominante en toda la extensión de la palabra, no confundir con machismo o malos tratos...
De regreso a casa aun estábamos excitados , tanto como para planear una nueva perversión, que a la vez me dio pie a ser sometido por mi compañero
La descolocó aún más, lo que si es cierto es que se dio cuenta de lo que querían de ella, aunque pensaba que solo era follar. -Celia. -¡¡¡Estáis locos!!! Se levantó… Así terminó el último capítulo…