Capítulo 2
- De hijo a amante I
- De hijo a amante II: Conviviendo con mi nueva madre
Los días pasaron, ella insistió que me quedara por un mes así que acepté, porque quería conocerla más y porque quería simplemente estar con ella el mayor tiempo posible, «me pregunto si un mes bastará para conocernos bien».
Mientras los días pasaban pude apreciar la excelente artista que era, en serio era muy buena, hacía dibujos en óleos y acuarelas más como pasatiempo porque aquellas obras no se vendían muy bien, me encantaba esas obras, pero su principal producto eran Arte en digital, las personas le pedían algo por redes y ella lo hacía, desde fanfics, logos, hasta portadas de libros digitales, era muy buena en lo que hacía, en serio, la mayoría de personas, incluso empresas quedaban contentos al primer diseño. Sin embargo el lujoso departamento que era rentado, sus ropas de marca, sus joyas costosas que por alguna razón cuando estaba conmigo se las quitaba, los menesteres, todo de las mejores marcas y por su puesto cosas muy costosas me daban a entender que su oficio no era suficiente para costear su estilo de vida. Lo que ella hacía como artista era más que suficiente para una vida decente pero no lo era para una vida de lujo. Esto me indicaba que su oficio no era su principal fuente de ingresos o más bien no lo fué hasta que llegué.
Pude ver durante el mes, que se esforzaba bastante en buscar clientes para sus obras, al parecer tenía varios artistas como contactos, pero la mayoría no le aportaban la mejor ayuda que buscaba. Pude entender que esto que hacía de buscar empedernidamente como vender sus obras por otra vía distinta de las redes sociales, no era algo que ella acostumbrada a hacer, «talvez es la primera vez que hace algo como esto», no pude evitar pensar.
Por supuesto no me iba a quedar de brazos cruzados, sabía que la causa de que ella desesperadamente buscará mejores ingresos, era mi presencia, por lo que sentí que tenía que aportar, aunque ella insistió en que no lo hiciera. cada ingreso que obtuve, porque sí, no me quedé como holgazán sin hacer nada en el departamento durante un mes, se lo dí a ella, ¿qué hacía yo?, bueno, tenía mi fama también en redes sociales, durante mis años escolares, hice de seguidores con contenido en videojuegos, y durante el año que estuve en colombia buscando a mi madre, creaba contenido de viaje y turismo para costear mi estadía, así que mucha gente me seguía. por supuesto aproveché eso para generar ingresos y ayudarle a pagar algunas cosas, no me iba mal, y mi contenido ahora se había convertido en hablar de la cultura en colombia, me convertí en el chico que por primera vez probaba alguna comida típica, visitaba algún lugar en Bogotá, visitaba puestos callejeros, etc, y mi contenido más popular era cuando comparaba léxico o expresiones entre países, por supuesto hacía trends de bailes o memes que se volvieran populares. casi todos los días tenía algo que hacer.
Se volvió mi hobbie ver a mi madre pintar sus lienzos, en serio podía durar horas solo viéndola pintar, había algo mágico en ello, en sus movimientos, en sus expresiones, en la tranquilidad que transmitía. Deben saber que ella hablaba mucho, pero cuando pintaba había ocasiones en que se perdía en sí misma y en sus pinturas y se mantenía sin hablar todo el tiempo. Ese momento en que ella duraba pintando la transforma en un símbolo de una silenciosa y estética belleza, simplemente hermosa.
Y así pasó el mes, viéndola trabajar y yo haciendo contenido, salíamos de vez en cuando a comer o pasear, procuré siempre pagar todo en esas salidas.
_________________
Mañana se cumple el mes y estamos los dos sentados en el sofá. Ella con su cabeza recostada en mi hombro y yo abrazándola de vez en cuando acariciándola. Estábamos sin decir mucho por bastante tiempo viendo una película, pero rompí el silencio. Tengo que hacerlo pues la pregunta es importante, me preparo mentalmente para hacerla, se que una vez que la haga este tranquilo momento se va a avenir abajo.
-¿Madre?
-¿Si Amor?
-¿Quieres que me vaya?
Ella se separa de mi hombro, y nos quedamos mirando, por un breve tiempo, al final responde.
-No, quiero que te quedes mucho más tiempo, por favor.
-Pero siento que estoy siendo una carga, veo como trabajas duro y se que te sentirías más cómoda si no estuviera aquí, así podrías seguir, ya sabes, en lo tuyo – pensé en especificar un poco más la última parte de mi apreciación, pero lo siguiente que dijo me dejó en claro que había entendido bien, ella frunció el seño me miró fijamente y comentó.
-Decidí no volver a hacerlo y no lo haré incluso si te vas.
-Respóndeme algo, ¿Con lo que haces actualmente, te alcanza para cubrir todos tus gastos? -lanzó un tenue suspiro y respondió.
-No te voy a mentir, no, no me alcanza.
-mujer tu bienestar y verte feliz es lo más importante para mí, no me gusta verte sufrir, si para que estés mejor me tengo que ir, entonces lo mejor es que me vaya
-no creo que haya mucha diferencia, incluso si te vas mis gastos van a seguir siendo grandes y ya decidí que no volvería hacer ese tipo de contenido y que no me volvería a vender a extraños. – hubo una larga pausa -, luego me miró fijamente y me preguntó.
-¿Estás consciente de todo lo que he hecho para tener esta vida de lujo?
-No, pero lo puedo suponer.
-No quiero que supongas más, te lo voy a contar todo – se separó más de mi para acomodarse en el sofá, está vez cruzó las piernas y continuó – Subo contenido en OF, pero eso ya lo sabes, es lo más popular de mi, sin embargo tengo mucho más contenido de desnudos por ahí regados pues estuve trabajando en páginas de chats privados bastante tiempo, en fin, sin embargo eso no representa mi mayor fuente de ingresos, al menos no para costear lo caro que es este departamento. Amor, el promedio de mis ingresos con redes sociales, only fans incluido y mis obras juntas, no superan los 6 millones de pesos mensuales, pero la mensualidad de este apartamento ¡cuesta 8 millones!, por lo que incluso con el contenido adulto que hago, no alcanzo a costear solo este apartamento, ¡ni siquiera he incluido mis demás gastos!, entonces ¿de dónde obtengo el dinero necesario?, ya te lo puedes imaginar ¿no?, cuando un hombre me visita puede llegar a pagar hasta 10 millones de pesos, también vendo las joyas que a veces casi todos me regalan, incluso he llegado a vender iPhones, ¿sabes?,. tengo este departamento, me visto como me visto, uso las joyas que uso, no por mi gustos o por el lujo, si no para mantener satisfechos a mis clientes, como podrás imaginar los hombres que están dispuesto a pagar millones por mis servicios, no se contentan con cualquier cosa. El problema no eres tú, el problema soy yo y mi estilo de vida.
-Ahora entiendo lo duro que te ha tocado en la vida.
-¿Bromeas?, fué duro con lo que me tocó pasar con Tigo y mi madre, pero no me tengas lástima por favor, después de que comencé a hacer este tipo de cosas, la vida ha sido fácil, claro, comparado con lo que han sufrido otras personas. Mencionaste que no te gusta verme sufrir, ¿será porque me viste trabajar duro este último mes?, bebé ya te mencioné que tengo dinero ahorrado, puedo seguir costeando los gastos por algún tiempo. sí trabajé duro no fué para ganar suficiente dinero, sino porque quería mostrarte otra faceta de mi, quería que te llevaras una buena impresión, pero lo que hice fue preocuparte, perdón por eso. insistía en que no trabajarás, por qué en serio no necesito que me ayudes, y si estás preocupado por mis finanzas debido a que dejé mi principal fuente de ingresos, la solución es fácil, abandonar esta vida de lujo. ¿Ahora lo entiendes?, vuelvo y te repito no eres el problema, no tienes que irte – pude ver como sus ojos se volvían suplicantes para que después dijera – no te vayas, quédate más tiempo, ¿quieres?. permíteme seguir teniendo este nuevo rol de madre, quiero cuidarte cuando te enfermes, quiero poder darte consejos cuando tengas dudas, poder consolarte cuando estés preocupado, poder armar tu fiesta de cumpleaños, poder regañarte en tus faltas, alabarte en tus logros, quiero enmendar todo el tiempo que no te tuve conmigo, quiero hacer muchas muchas cosas que la vida me impidió hacer. – al terminar se produjo un largo silencio, lo único que pude hacer fué abrazarla nuevamente para llevarla a mi pecho.
-Ahora lo entiendo – rompí el silencio- tendré que quedarme entonces, – mencioné casi susurrando mientras acaricia sus cabellos.
-he decidió irme de este apartamento, definitivamente no puedo quedarme aquí con lo que estoy ganando ahora, aunque aún podemos quedarnos por dos meses, después de eso si me tendré que ir .¿Cuánto planeas quedarte?
-Indefinidamente- no dudé en mi respuesta, ella sonrió.
-Y qué hay de tu familia en México ¿no los vas a extrañar?
-Por su puesto, pero mi deseo por quedarme aquí ahora es más fuerte, mi familia tendrá que entenderlo.
-cuando les dirás que ya encontraste a tu madre.
-No lo sé, creo que después de ayudar a trasladarte.
Gracias a esta última conversación, con la verdad ya aclarada, mis inquietudes se acabaron y pude llevar una estadía más tranquila.
____
Pasaron los meses, ahora estábamos en una zona nueva de Bogotá, con un estilo de vida más austero y un apartamento mucho más barato, se notaba que no era tan lujoso, pero destacaba en su tamaño, más grande del que veníamos, tenía un cuarto adicional que el anterior departamento, tres para ser exacto y la sala era más amplia, aunque la cocina si era pequeña. Tenía dos baños, uno principal para uso general y otro ubicado internamente en el cuarto principal. Ella decidió dejar uno de los cuartos como estudio para desarrollar su arte digital el cual también utilizaría para streams; y el otro como la zona para realizar esculturas y lienzos. El cuarto principal quedó como nuestro dormitorio y a la vez mi lugar para hacer streams.
Al principio, cuando nos trasladamos yo insistí en que la sala fuera la zona para montar su estudio y el cuarto libre fuera mi dormitorio, pero ella ordenó que mientras ella estuviera a cargo, yo iba a dormir con ella, por supuesto le dejé muy en claro lo incómodo que me sentía con eso, pero no hubo poder alguno que la hiciera cambiar de opinión, al final me terminé acostumbrando, después de todo ella era muy respetuosa conmigo y yo por supuesto intentaba serlo con ella, pero debo confesar que a veces mi amiguito me traicionaba, no había forma de evitar una erección mañanera y era imposible que no lo notara.
Por lo que me acostumbré a dormir además de pijama con una pantaloneta debajo, creyendo que así se iba a notar menos. Sorprendentemente muchas de esas situaciones no me eran incómodas, se volvieron tan naturales que prácticamente no me importaba que pasaran y eso se debe a que con el pasar del tiempo agarraba más confianza debido a que mi madre comenzó a volverse alguien con la que podía decir y expresar cosas sin tapujos, en serio, llegamos a un punto en el que podíamos hablar de sexualidad como si lo hiciéramos con cualquier amigo, incluso le llegué a comentar sobre mi primera relación de una forma tan natural como si lo hubiera comentado a mi mejor amigo.
-Acomodate esa cosa para que no se note tanto, ¿quieres?- me dijo mientras recogía la ropa sucia, yo me encontraba recién levantándome pues me había desvelado en la fiesta de un vecino. Me doy cuenta que estoy solo con la pantaloneta y que mi semi erección se nota un poco, no me amedrento y Entre risas le respondo.
-ay ya cállate, si sabes que lo único que tienes que hacer es no mirar y ya -de pronto veo que coge un objeto, «que cliché», pensé, esquivo la chancla que me lanzó y después escucho su queja.
-ve a callar a tu abuela – al principio hablo casi gritando, pero después se dió cuenta de algo y hablo con más moderación- la mamá de tu otra mamá ¿No?. Y si vas a bajar esa cosa, utiliza papel higiénico y vótalo, ¿quieres? , no vayas a usar ropa usada como tus calzoncillos, al meter la ropa a lavar no quiero tener que untarme de tus porquerías.
-pero que asco, ¿quien carajos hace eso?, ¿que idiota no utiliza clinex o papel sanitario?, «obviamente yo» no te sentirás identificada, ¿verdad?, – bromeé un Poco dándome cuenta que se lo está tomando con humor.
-Dios, quien no te conociera diría que eres la persona más aseada del mundo, pero claro como no son ellos quienes tienen que meter su calzoncillos todos pegachentos a lavar, no te he visto resfriado, por lo que puedo suponer que no son mocos ¿verdad?.
-eso es porque a veces estoy aquí, todo calentito debajo de las cobijas, y pues hace frío y me da flojera y frío ir al baño… – si, a veces tengo que hacerlo, por supuesto lo hago cuando ella no está, resulta que muchas veces ella se va con su amiga Olga, la mujer que le recomendó este apartamento y quién es una mujer mucho más imprudente que mi mamá. Mi madre habla mucho y es bastante honesta, pero esa mujer está en otro nivel además de que es bastante grosera. Ellas a veces salen en las noches a divertirse y mi madre a veces llega muy tarde, por lo que yo aprovecho para, ya saben, descargarme, pensaba que a ella no le importaba tanto que usará mi ropa interior. sigo con mi comentario – y pues uso lo que tengo a la mano, que prefieres, mis boxers o la cobija?, ¡es ropa sucia!, no veo el problema.
-que asco me das – inmediatamente deja de recoger la ropa sucia y agarra mi cabeza por los cabellos y comienza a empujar hacia adelante y abajo como intentando unir mi cabeza con mi miembro – prefiero que te lo tragues para que no me ensucies la casa.- acto seguido, rápidamente, comienza a recoger la ropa sucia que hay regada en el cuarto nuevamente. Y yo añado.
-No me tientes, tal vez me quede gustando. – «Qué clase de comentario tan…» Pienso.
-aahja, la señorita comienza a mostrar sus colores, – me dice sin ninguna clase de consideración pero después se disculpa- naa, solo bromeó, pero en serio ten más cuidado con lo que dices, no harás esas clases de comentarios con tus amigos ¿Verdad? – suspiro.
-no te imaginas – respondo, mientras se me viene a la mente, la imagen de todos esos momentos vergonzosos con mis amigos a causa de mis comentarios.
-claro que me lo puedo imaginar, -comienza a reírse- a tus amigos burlándose.- no me da tregua burlándose de mí – Igual forma no quieres saber a qué sabe, es asqueroso.
De pronto se me viene a la mente uno de los vídeos de mi madre que alguna vez no pude evitar ver, en el que está recibiendo abundante leche, y se lo traga como si fuera lo más delicioso que ha probado en su vida, me es inevitable pensar «pues pareces que lo disfrutas mucho, vieja», mi amigo se comienza a poner más duro, y aprovechado que mi madre ya no mira, me dirijo rápidamente al baño mientras ella sigue hablando.
-En fin, el problema no es que uses ropa sucia, me importa un carajo, el problema es que me los dejes a mi, Ángelo, para lavar. Cada quién se encarga de sus cochinadas. Es que no te da pena que una mujer de mi belleza te recoja los calzones llenos de pegotes, que asco…, la discusión siguió.
Muchas de esas situaciones eran cotidianas entre ella y yo, y aunque muchas veces generábamos diálogos vulgares, juro que hasta ese momento nunca se despertó en mí un morbo hacia ella, pues la trataba como cualquier a otro amigo, sentía que este tipo de discusiones forjaban una saludable confianza entre nosotros, por su puesto no podía evitar comparar nuestra relación con la de mis padres adoptivos, nunca tuve tanta confianza, ni siquiera con mis hermanos, para hablar de esa forma como lo hacía como con mi bella mamá.