Hice un pastel con el culo de mi hija IV - Final
Mientras mi esposa estaba fuera, convertí el ano de mi hija en un recipiente, la llené de crema, chocolate y fresas… la follé, la revolví y la usé hasta que el pastel estuvo listo.
Relatos eróticos sobre padre hija
Mientras mi esposa estaba fuera, convertí el ano de mi hija en un recipiente, la llené de crema, chocolate y fresas… la follé, la revolví y la usé hasta que el pastel estuvo listo.
Mientras llevaba a mi hija a la escuela, la lujuria nos dominó. En un estacionamiento abandonado, la follé sin piedad sobre el capó… y fue ahí, entre gemidos y lágrimas de vergüenza, que Sabrina me confesó su fantasía más retorcida…
Después de espiar el cuerpo de mi hija, ya no pude contenerme. Esa misma noche entré a su habitación y lo que empezó como una masturbación prohibida mientras ella dormía, terminó con Sabrina despierta, mirándome con deseo y suplicándome que la follara.
Julián, un hombre de 47 años atrapado en un matrimonio sin deseo, ve cómo su vida cambia para siempre el día del cumpleaños número 18 de su hija Sabrina. Durante la fiesta, un inocente juego y un accidente lo llevan a descubrir el cuerpo de su hija de una forma que nunca imaginó
Secuelas de una relación enfermiza entre suegra, yerno e hijastra, siempre en memoria de una hija fallecida.
Se me paró la pita otra vez. Le quité la tanga. —Papi —masculló otra vez. Me detuve impertérrito y le contesté: —Dime, mi amor. Pero no contestó nada. —¿Quieres que pare? Después de cuatro interminables segundos, ella repuso
Mi amoooor…!!! Querés ser mi esclava tambien ???Empezá trayéndome los cigarrillos, una cerveza bien helada, un vaso grande y sacate todo eso para el papi. – Sí, papito, soy tu hija . –
La nena creció tan de golpe y de tal forma que ya no pude evitar mirar esa cola grande y pulposa de reojo. Y lo peor es que ella no es ajena a lo que me pasa, se da cuenta. Cuando siente mi verga durísima