Vivía en el casco antiguo de la ciudad, en un viejo piso reformado, de techos muy altos y exquisita decoración, todo muy ordenado y limpio, me invitó a entrar a su despacho, donde tenía ciento y un trastos, revistas de informática y su herramienta de trabajo, un Pc.
Nos acostamos en la cama y baje sus pantalones que traía la verdad es que tenia unas hermosas piernas, y no me espere mucho para bajar sus bragas dejándome ver a Ana en todo su esplendor estaba delicioso era bellísima ella también me quito la ropa rápidamente.
El ambiente laboral era muy distendido, había bromas y risas todos los días. Por supuesto, también se trabajaba duro, pero siempre había tiempo para el relax.
Al poco, apareció Alberto con un albornoz y me dijo que le siguiera. Me condujo a su habitación. Estaba a oscuras y cuando acostumbré mi vista a la penumbra, pude ver la silueta de ella recortada sobre la cama. Llevaba un pequeño jersey de angora y unas braguitas blancas. Él se quitó el albornoz, se acercó a la cama, empezaron a besarse y me indico que me desvistiera.
Con el tiempo su recuerdo había crecido en mi memoria La extrañaba y sentía un inmenso deseo de verla, no sabía muy bien para qué ni por qué. Tal vez solo para encontrarme un día y saber de su vida, como un ejercicio de curiosidad. O más que eso: por momentos pensaba en ella como hijastra y deseaba actuar como padrastro, ayudarla en sus cosas, orientarla y apoyarla con todo cariño. En otros momentos mi deseo era distinto, como si quisiera que fuéramos amigos, simplemente muy buenos amigos disfrutando de las cosas lindas y puras que tiene la vida.
Ya que mi novia estudia en otro pais, hemos aprendido a mantener viva la llama de nuestra pasion y nuestro amor con novedosas practicas que dan rienda suelta a nuestra capacidad sexual y nos mantienen unidos y muy cachondos.
Volví a cerrar los ojos, abandonándome a esa distancia sideral que todavía había entre tú y yo. Exhaustos los dos permanecimos así un buen rato, ella encima, apoyada y derrumbada, adquiriendo poco a poco la noción del tiempo y del espacio, y yo jadeante, flotando entre su cuerpo y tus fotos.
Mis manos toman el relevo y siguen acariciándote los pechos, mientras subo con mi boca hasta llegar a tu cuello. Lo encuentro caliente y palpitante, lo adivino muy sensible. Mis besos y lametones en tu cuello hacen estremecerte levemente, pero yo continúo subiendo hasta alcanzar tu boca, donde mi lengua se encuentra con la tuya, que parecía esperarle.
Al cabo de unos cuantos minutos lo estaba introduciendo tanto como mi cuerpo se lo permitía, para por consiguiente hacerlo a su gusto, mientras en medio de susurros me hacía saber, el placer que le causaba el entrar en mí de aquella forma.
Te lleve a mi casa y empezamos a besarnos, pero antes de que pudieras darte cuenta te habia atado con los brazos en cruz a unas argollas de la pared y abria la puerta dejando entrar al chofer. Tu indefensa me suplicabas que te dejara pero pronto ves que nos importa muy poco tu opinion.
Siento que lo conozco desde siempre. A pesar que nuestra amistad ha sido de solo unos 10 meses, desde el primer momento, desde la primera conversacion quede encantada con su timida y dulce personalidad.
Un joven conoce a Caro a atraves de emails. Cuenta su sueño erotico de cómo conoce a Caro y realiza todas sus fantasias tan deseadas....
Publicar
¿Qué quieres publicar?
Datos de la nueva serie
Las series o sagas eróticas, son un conjunto de relatos eróticos que tienen un argumento central y que son publicadas por entregas. Crea el titulo y una descripción de tu serie, luego podrás añadir relatos a esta.
Añade el titulo, como si fuera el título de un libro, al que luego añades capítulos.
Describe de forma resumida el argumento de tu serie de relatos, a modo de sinopsis.
0 / 300
Selecciona la serie
Cargando series...
No tienes series creadas todavía. Crea una nueva serie primero.