Este relato es verdadero, y la verdad es que solo en pensarlo, me pone a cien, yo tengo un amigo, con el que siempre vas a jugar y esas cosas, de esos amigos de clase vamos, y ya desde pequeños nos conocemos, salíamos de clase e íbamos a jugar a casa de uno a la de otro
De como cruelmente experimente con mis hijas y las convertí en mis esclavas sexuales.
Salimos de cena de trabajo comimos y bebimos, al noche iba bien, pero acabo mejor, en el bar de turno, los roces se subieron de tono, las cosas se calentaron, y Moni me respondió, los simples roces que les ofrecía en sus cuerpos, pasaron a toqueteos con Mónica
Llegar a casa... que esté tu marido preparando la cena... - bueno, esto por sí solo ya sería una fantasía-, acercarte por detrás, arrancarle el delantal y hacerlo en la mesa de la cocina. Como en la peli esa de "El cartero siempre llama dos veces..."
El trato fue que Fabiola se estaría conmigo toda la noche, y yo tenía derecho a todo, sin perder tiempo la llevé a un cuarto que utilizo de bodega en el mercado, entré y de inmediato la comencé a fajar.
Aquella mañana mi jefe me había anunciado que vendría a verme una clienta a la que el no podía atender por que tenía que hacer gestiones fuera del despacho. No le di mas importancia, ya había ocurrido otras veces; pero esta sería diferente.
Esto es una historia entre mi primo y yo. Mi primo es moreno, tiene un cuerpo formado y es muy simpático.
Cuento mis experiencias en el mudo del sexo de pago, mucho morbo, fantasía y lujo pero real como la misma vida...
Ella me miraba fijamente, sin apartar su mirada y eso hacia que mis nervios saliesen mas a flote así como mi lívido que luchaba con mis ojos para no bajar mi mirada en dirección a su escote.