Ahí estaba ella
Una pareja se ha puesto de acuerdo para introducir a una tercera persona en su juego amatorio.
Relatos eróticos sobre parejas
Una pareja se ha puesto de acuerdo para introducir a una tercera persona en su juego amatorio.
Una pareja encuentra un indescriptible morbo en hacer que ella se vea con sus amantes para luego mostrar a su marido como chorrea semen de su vagina mientras le relata como ha sido poseída.
Dos parejas, entre las que se encuentran prima y primo, están muy excitados en un establo, haciendo el amor. Una cosa lleva a la siguiente y, además de hacer intercambio de parejas, terminan por hacer que el caballo penetre a una de las chicas.
Una mujer, viuda desde hace poco tiempo, comienza a despertar del letargo sexual en el que ha vivido todos estos años, desde un acontecimiento sin aparente importancia: ver a una pareja haciendo el amor en la casa vecina.
Una pareja fantasea con la idea de meter a un tercero en la cama para un juego sexual, pero no terminan de cumplir su idea hasta que él habla con su mejor amigo...
Dos parejas se excitan a tope mientras ven una película porno. Las chicas planean hacer una buena orgía...
Una pareja va de viaje a Cancún para celebrar su aniversario de bodas. Allí encuentran en el hotel a una enigmática y formidable mujer que cautiva completamente al marido. Su esposa arregla un encuentro...
Una pareja se encuentra casi por casualidad y llegan no solo a la cama sino a disfrutar plenamente de sus cuerpos y enamorarse en un solo día, primera vez para muchas cosas.
Un grupo de parejas se reúne a cenar. Con las copas de la sobremesa llegan los juegos eróticos y una de las chicas se queda desnuda ante ellos y se va a una habitación a masturbarse...
Nuestra pareja de lascivos exhibicionistas se propone hacer el amor en un jardín de un hotel donde se celebra una boda cuando se percatan de la presencia de otra pareja de semejantes intenciones.
Una pareja va a pasar unos días a una casa en la playa junto con otra pareja. Lo que era meramente una relación de compañeros de trabajo se va haciendo más íntima. El ambiente se caldea y termina en un tórrido intercambio de parejas.