Las dudas crecen: chupetones mal escondidos, olor a otro hombre y mensajes donde la llaman “mi amor”. Selene lo manipula con su cuerpo, lo calma con promesas y besos… mientras Carlos empieza a disfrutar secretamente del tormento de imaginarla siendo follada por otros.
Todo empezó la noche en que Selene regresó a casa borracha, con el maquillaje corrido y oliendo a sexo ajeno. Se quitó la ropa frente a mí, me mostró su coño mojado y la follé como un animal en mi propia cama, corriéndome dentro de ella mientras gemía mi nombre.
Este relato cuenta la historia de una de las nuevas familias modernas, las denominadas “integradas”. Padre separado con un hijo y madre divorciada con una hija. Cuarentena y sexo.